mayo 20, 2024

Los absurdos también existen en el mundo de la canasta. No como caso especial sino que existen en cualquier ámbito de la vida. Y son absurdos porque la cabeza no comprende a la razón de sus existencias, sean por azar o sean por decisiones de terceros.

Y entre todos ellos del mundo del baloncesto quiero remarcar uno que corresponde a la época anual de lo que vivimos. Hablo de las campañas de abonados.

Todos los clubes lanzan sus campañas con imágenes de auténtico esplendor y con slogans dignos de cualquier NBA. Pero lo absurdo es entender que la campaña se lanza cuando los equipos todavía no se han formado, porque a día de hoy serán un 10% de los de ACB, LEB Oro, LF Endesa, LEB Plata y Liga Challenge los que estén cerrados.

Es decir que la gente que saca ahora los abonos (quizás con miedo a quedarse sin ellos o sin el asiento requerido) son fanáticos de este mundo.

Pero ¿cómo ser fiel a un proyecto sin conocer el proyecto? Absurdo, ¿no?

Es decir, que lo que se le está exigiendo al aficionado es “fe ciega” es un confiar en el club sin saber el resultado, sin conocer el trabajo ni los pasos que van a dar. Y ahí de una de las cosas absurdas de este deporte.

Más cuando ya hemos hablado en Basket Pasión que los proyectos son de duración anual pues cada temporada en cada club hay una renovación de jugadores de un 80%. Porque si fuera como antiguamente, se podría entender. Un par de fichajes para reforzar. En estos casos ya hay bloque, ya hay un proyecto estabilizado, ya se sabe a qué se juega. Y ahí sí se le puede decir al aficionado: “Oye, abónate que el bloque es el mismo, que hemos quedado en tal posición y con dos fichajes vamos a mejorar”.

Quizás la campaña de abonados se hace en estas fechas para “valerse” de la paga extra de las familias. Es la única excusa que veo. Porque las demás que me pasan por la cabeza no quiero ni pensarlas.

Y si el proyecto falla, ¿qué justificación le vamos a dar al aficionado con ceguera?

Además de otras vicisitudes que nos salieron ayer en tertulia of de records para los medios de información.

Los clubes debían ser más sinceros. Abrir la campaña de abonados en septiembre, con el trabajo ya hecho y que sea el aficionado, sin ningún tipo de ceguera ni presión, el que decida si el trabajo de su club es correcto o simplemente no va con él.

Es solo un punto de vista. El mío.

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