El hasta ahora escolta del Betis Baloncesto, Jeremiah Hill, se convirtió en la tarde de ayer en nuevo jugador del Bàsquet Girona al tiempo que rescindía su contrato con la entidad sevillana, a la que había llegado el pasado verano procedente del Gravelines-Dunkerque de la liga francesa.

Hill se marcha del Betis después de haber cubierto un tramo inicial de liga bastante decepcionante, en el que no solamente ha aportado apenas, sino que además se ha quedado sin jugar ni un solo minuto en los dos últimos choques, frente al Joventut y al Gran Canaria, a pesar de las múltiples lesiones que asolaban la plantilla de los de Luis Casimiro.

El fichaje por el Girona se hizo oficial, como decimos, ayer por la tarde por parte de las redes sociales del club catalán, aunque todavía está pendiente del reconocimiento médico. Pero, más allá de la inadaptación en Sevilla de un jugador que venía con vitola de estrella, hay una historia detrás de su salida del Betis, a modo de explicación.

Todo tiene que ver, según apuntan entre otros los compañeros de Diario de Sevilla, con la remodelación y reestructuración del juego interior del Betis después de las lesiones de Báez y Nzosa, la marcha del decepcionante Kurucs y el nulo rendimiento de Gerun y, en temas de juego interior, de Tsalmpouris. Y también con el pasaporte extracomunitario del propio Hill.

Por decirlo claro, el Betis busca un ala pívot norteamericano que complemente por dentro las excelencias que, un año más, sigue ofreciendo por fuera Shannon Evans, algo que sí que logró la pasada campaña trayendo a Jacob Wiley y a Pasecnics -éste más pívot puro-, pero que en la presente temporada es el gran lunar dentro de la plantilla verdiblanca.

Se dan a entender dos apuntes en este sentido: uno, que Berdi Pérez -suponemos que habiendo consenso con Casimiro- debe tener ya en su agenda al menos algún nombre en concreto bastante avanzado que debería trascender en las próximas horas… y que éste no debe ser Wiley, pilar fundamental en la reacción de la temporada anterior y al que añora prácticamente toda la parroquia verdiblanca.

¿Y por qué no Wiley? Sencillamente porque el pasaporte de éste es macedonio… y uno de los requisitos para acelerar la llegada de este refuerzo es, precisamente, la liberación de una de las dos plazas de extracomunitarios que, hasta el momento, ocupaban Evans y el propio Hill, que logrará pasaporte cotonou en cuanto sea seleccionado por Camerún, algo que debería ocurrir en la próxima ventana FIBA, en febrero.

Pero el Betis no está para esperar al menos un mes más, y por ello Casimiro ha optado por dejarle claro a Hill -que, repetimos, sea por inadaptación o por “chocar” en la cancha con Evans no estaba siendo precisamente un jugador descollante- que debía buscarse equipo lo antes posible, al dejarle sin un solo minuto en cancha en los últimos choques de la liga ACB.

Veremos si, con pasaporte camerunés o norteamericano, Hill proporciona al Girona, rival muy directo del Betis en la lucha por evitar el descenso, el rendimiento que en ningún momento ha ofrecido en la capital de Andalucía. Tendrá para encauzarle al mejor maestro posible, con el permiso de Casimiro: don Alejandro, “Aíto”, García Reneses. Lo demás, sin un Evans que le frene, ya dependerá exclusivamente de él.

Habrá que estar pendientes, pues, de la inmediata actualidad del Betis para saber quién será el norteamericano que llegue para ocupar la vacante sobre la cancha dejada por Kurucs que, como recordamos, también abandonó hace algunas semanas la disciplina de la entidad de las trece barras para marcharse al Estrasburgo francés. Quien venga ocupará “roster” y juego interior con Luke Fischer, cuyo fichaje ya comentamos recientemente en esta web, y cuya incorporación hasta final de temporada se oficializó en la mañana de ayer, horas antes de la marcha de Hill.

(IMAGEN: BETIS BALONCESTO)

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