Movimiento en el Estudiantes antes de otra noche europea
Flickr Movistar Estudiantes
Soñar y soñar, y haciendo alusión a la mítica frase de Extremoduro, la Demencia mostró la ronda anterior en público los pensamientos de muchos con la Eurocup. Es un sueño lejano, demasiado quizás, pero las Women In Black han recuperado su espíritu y no se achantan ante cualquier rival.
El problema, el rival. Llega un partido trascendental, la ida de los octavos de final de Eurocup se disputa este miércoles en el Magariños, ante un tal Olympiacos, que viene de Euroliga con muchas armas bajo el brazo. Es un partido para acumular ventaja, pues en el Pireo habrá que defenderla.
En liga la situación vuelve a empeorar para las chicas del Estu, que acumulan su segunda derrota consecutiva. Esta vez fue en casa del Baxi Ferrol, en un partido malo, recordando al inicio de temporada. Como remedio, la llegada de la pívot que tanta falta hacía, Laura Erikstrup, procedente de Perfumerías Avenida. Esta llegada, y la cercana vuelta de Topuzovic, han provocado la salida de Leaonna Odom, quien habia bajado su rendimiento desde la llegada de Paige Crozon.
Un inicio malo, una derrota abultada
El viaje a Ferrol se antojaba crucial para el Estudiantes, por volver a sumar después de la anterior derrota, y ganar a un rival directo para mirar arriba. Sin embargo, las cosas no iban a ser fáciles, el conjunto de Lino López es fuerte en casa, tiene talento individual, y así lo demostró.
3 minutos y 11 segundos fue lo que duró el Estu en el partido, después de empezar con un triple de Osma, y la aportación de Buhner y Ezeigbo. Dalayah Daniels, de nuevo la mejor del encuentro como en la primera vuelta, puso a las gallegas por delante, y a partir de ahí las colegiales desaparecieron.

La defensa fue mala, el ataque también, y no hubo un intento de reacción. La ventaja solo aumentaba, para el Baxi Ferrol era muy fácil anotar, y al descanso ya mandaban con un holgado 48-29. Y poco más pasó, las locales bajaron un poco el ritmo y se limitaron a mantener el marcador, mientras que el Estu no era capaz de meter una marcha más. Así, el final del encuentro llegó rápido, 74-54.
Tan solo hay un aspecto bueno a destacar, el rebote ofensivo, pues se consiguieron 20, pero de poco sirvieron, aunque Ezeigbo no dejó de luchar en la zona para acabar como la mejor con 13 puntos y 14 rebotes. Por lo demás, un desastre, porcentajes de tiro pésimos (34% de 2 y 13% de 3), 53 rebotes en contra, 10 asistencias. Muy difícil luchar en esas condiciones, aunque quizás no fue el mejor partido de Olmo en el banquillo.
Laura Erikstrup para ajustar roles
Se hizo de rogar, pero la pívot que tanto le hacía falta al Estudiantes se hizo oficial. La estadounidense, pero danesa, Laura Erikstrup, de 1.88, llega al Magariños procedente de un Avenida donde no contaba para Anna Montañana.
No es una jugadora de muchos centímetros como sería el perfil idear para fichar, pero le vendrá como agua de mayo a la rotación. Ezeigbo podrá descansar algo más, y Etxarri se moverá a su posición natural de ala-pívot para jugar aún mejor. Es verdad que el nuevo fichaje podría cuadrar más de “4”, pero lo hace bien como referencia en la zona.
Respecto a la trayectoria de Erikstrup, se formó en la Universidad de San Diego y jugó sus últimos años universitarios en Gran Canyon. Mostró una buena evolución, marchando al baloncesto profesional con promedios de 14 puntos y 7 rebotes. De ahí, marchó a Australia, a los Woodville Warriors, donde mantuvo los promedios y se hizo un hueco en la mente de equipos europeos.

Por suerte, recaló en un buen destino como es Perfumerías Avenida, pero no ha tenido mucha incidencia en el juego salmantino. Tan solo 8 partidos de 15 en liga, con pocos minutos para demostrar quien es. Ahora viene a un Estudiantes donde es necesaria, y así lo debe entender Olmo Gómez, para darle un buen papel.
Olympiacos, rival digno para luchar por más
Tras un descanso después de la primera ronda de playoffs ante el Sleza Wroclaw, la Eurocup Women vuelve, y vuelve al Magariños con un duelo de altura para abrir los octavos de final. El Estu recibe al Olympiacos, ese gran nombre de la historia del baloncesto, que llega con la etiqueta de Euroliga, pues es la competición de la que cayó por sus resultados en fase de grupos.
Ese nivel se le quedaba algo grande, pero en la segunda competición continental se puede exhibir. En la anterior ronda no lo pudo hacer, pues sufrió hasta el final para ganar la eliminatoria por una ventaja de dos puntos, pero tiene bastantes jugadoras de calidad que hacen temido a este equipo.
Hay tres nombres claros por los que empezar. El primero, la base Nausia Woolfolk, la líder de las griegas, pues aporta en todos los ámbitos siendo líder en puntos, rebotes, y asistencias, y por lo tanto, en valoración. Como segunda espada, Eleanna Christinaki, conocida en España tras su paso por Gernika, Cáceres, Araski, y Valencia. Es un peligro en el tiro, anota a tres distancias, y debe ser la mejor defendida junto con Woolfolk.
En la zona, la referencia es Ciera Johnson, la pívot de 1.98 que se sabe posicionar en la zona. Ezeigbo tendrá un partido duro contra ella, y Erikstrup en caso de debutar también. Como relevo de Johnson en la zona, un nombre que puede sonar en el Estu, Tijana Krivacevic, aquella jugadora que llegó al finalizar la pretemporada ante las bajas y que salió corriendo tras dos partidos. Ha sido importante en el Olympiacos en la eliminatoria, y quizás querrá demostrar lo que es, y lo que no quiso hacer en Madrid.

Un encuentro muy duro sin duda, pero ha habido días para descansar y trabajar. Debe estar en mente la temporada pasada, donde las WIB llevaron al límite a otro grande como Villeneuve d’Ascq, y por qué no volver a hacerlo contra las de Atenas. Más allá de los diferentes aspectos del juego, la única clave del partido es aferrarse al Magariños y ganar. Ganar con una diferencia que se pueda defender en la vuelta, pues el Estudiantes es capaz.
Autor: Rubén Moncayo

