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Foto: x (twitter) Hiopos Lleida  

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Lleida1613152468

Dreamland Gran Canaria

50

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Lleida1613152468

68

Hiopos Lleida

Dreamland Gran Canaria

50

-

68

Hiopos Lleida

  • Q1
    4- 16
  • Q2
    19- 13
  • Q3
    9- 15
  • Q4
    18- 24

El Hiopos Lleida se llevó una victoria de peso en la pista del Dreamland Gran Canaria, una de esas que no entran por los ojos pero sí se clavan en la clasificación. Ganó el conjunto catalán 50-68, en un partido espeso, áspero y difícil de digerir, donde el baloncesto fue más una prueba de resistencia que un ejercicio de creatividad.

La verdad es que no fue un duelo bonito. Ni falta que hizo. Porque cuando el juego se llena de errores, de manos temblorosas y de ataques que se encogen, gana quien entiende antes el contexto. Y ahí el Lleida supo moverse con naturalidad, casi con instinto, como quien sabe avanzar en un terreno lleno de barro sin quedarse atrapado.

El Hiopos Lleida manda desde la defensa

El Dreamland GC, en cambio, fue cayendo poco a poco en una trampa que él mismo se fue construyendo. Decisiones precipitadas, tiros forzados, gestos de frustración que iban sumando peso a cada posesión. El aro parecía empequeñecerse y el reloj, en lugar de ayudar, apretaba todavía más.

En medio de ese escenario, James Batemon apareció cuando hacía falta. Sin estridencias, sin heroicidades impostadas. 14 puntos y 4 asistencias para sostener al equipo en los momentos de duda y para poner orden cuando el partido amenazaba con romperse del todo. En el bando local, solo Pierre Pelos, también con 14 puntos, consiguió escapar del naufragio generalizado.

El arranque ya fue una declaración de intenciones. Mucho error, poco acierto y nervios visibles en ambos lados. Pero el Hiopos Lleida supo rascar donde dolía. Un triple de Batemon, los tiros libres de Ejim y una transición bien finalizada por Jiménez abrieron la primera grieta (0-7). El Dreamland GC tardó más de cuatro minutos en anotar y Jaka Lakovic se vio obligado a parar el partido casi por instinto, buscando una reacción que no llegó.

Y es que el agujero siguió creciendo (0-11). Solo Pelos, tras más de seis minutos de sequía, consiguió desbloquear el aro visitante. Ni siquiera eso cambió demasiado el paisaje. La entrada de Alocén aportó algo de criterio, algo de pausa, pero el primer cuarto ya había quedado marcado (4-16).

Los de Gerard Encuentra lo tenían claro. Defensa intensa, piernas, contacto constante y castigar cada pérdida con transiciones rápidas. Nada sofisticado, pero tremendamente efectivo. El Dreamland GC empezó a acusar el desgaste, no solo físico, también mental. Aun así, en el segundo cuarto apareció una ligera reacción local. Alocén ordenó, Wong encontró algún espacio y el marcador se ajustó tímidamente (10-16).

Duró poco. Paulí y Shurna se encargaron de enfriar el amago y devolvieron al Lleida a una ventaja cómoda (14-25). Tres faltas casi consecutivas frenaron el ritmo visitante, lo que permitió a los insulares maquillar el marcador antes del descanso. El 23-29 al intermedio decía mucho del partido: poco brillo, mucha fricción y sensaciones encontradas.

Partido áspero y de supervivencia

Tras el paso por vestuarios, el guión se repitió. Y eso, para el Hiopos Lleida, fue una buena noticia. Volvió la intensidad defensiva, volvió el control y volvió el bloqueo ofensivo del Dreamland GC, que encadenó cuatro minutos sin respuestas claras (25-36). El primer triple local no llegó hasta superados los 26 minutos y medio, de nuevo obra de Pelos, como si fuera el único capaz de encontrar una rendija de luz.

Pero cada pequeño avance local tenía réplica inmediata. Sanz y Agada castigaron desde la calma, sin prisas, ampliando la renta hasta el 32-44 y dejando el partido en una zona incómoda para los amarillos.

En el último cuarto ya se respiraba resignación en el ambiente. Agada se soltó, Sanz firmó una canasta que sonó a sentencia (35-52) y el Lleida hizo lo que tocaba: gestionar, bajar pulsaciones y no regalar nada. El Dreamland GC siguió acumulando errores, como si cada ataque pesara un poco más que el anterior.

El 50-68 final fue tan sobrio como contundente. Una victoria sin artificios, construida desde el orden, la defensa y la lectura del partido.

Y hay un dato que lo explica todo y que resume la noche: el Hiopos Lleida logró mantener al Dreamland Gran Canaria por debajo de los 10 puntos en dos cuartos completos, una losa demasiado pesada para cualquier equipo. Porque cuando el rival te asfixia así, la verdad es que ganar se vuelve casi imposible.

Rueda de prensa de Gerard Encuentra y Jaka Lakovic

Ficha técnica

50. Dreamland Gran Canaria (4+19+9+18): Albicy (-), Wong (4), Brussino (2), Pelos (14) y Tobey (4) -quinteto titular-; Angola (10), Salvó (-), Samar (4), Alocén (2), Labeyrie (-), Vila (4) y Kuath (6).

68. Hiopos Lleida (16+13+15+24): Batemon (14) Walden (7), Ejim (9), Diagne (-) y Jiménez (9) -quinteto titular-; Agada (8), Sanz (6), Paulí (2), Goloman (6), Dabo (-) y Shurna (7).

Árbitros: Luis Migue Castillo, Francisco Araña y David Sánchez. Sin eliminados.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la 16ª jornada de la Liga Endesa disputado en el Gran Canaria Arena ante 6.276 espectadores.

Autor: José Manuel Gómez 

Foto: x (twitter) Hiopos Lleida  

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