Navia mide al líder perfecto
Fotografía de J.V. Landín en Atlántico
Celta Femxa Zorka y Azul Marino Mallorca Palma protagonizan un duelo de altura entre el segundo y el primero, con el invicto balear en juego
El Pabellón de Navia se prepara para vivir este sábado, a partir de las 19:00 horas, una de esas noches marcadas en rojo en el calendario de la LF Challenge. La jornada 17 de la competición ofrece un auténtico partidazo entre los dos grandes dominadores del curso: el Celta Femxa Zorka, segundo clasificado, y el Azul Marino Mallorca Palma, líder invicto con un inmaculado balance de 16 victorias en 16 partidos. Primero contra segundo. Navia como escenario. Y una rivalidad deportiva que ha ido creciendo a medida que avanzaba la temporada.
Lo nunca visto
El equipo mallorquín llega a Vigo convertido en el gran referente de la categoría. Las de Alberto Antuña no solo lideran la clasificación, sino que lo hacen desde una superioridad pocas veces vista en la LF Challenge. Su primera vuelta perfecta (15-0) ya es historia de la competición, un hito que habla de la solidez, la ambición y la regularidad de un grupo que ha hecho del colectivo su principal virtud. A ello se suma un inicio de segunda vuelta igualmente contundente, manteniendo intacto el pleno de triunfos y reforzando la sensación de que el listón competitivo está muy alto para cualquiera que aspire a discutirle el primer puesto.
Los números avalan ese dominio. Azul Marino Mallorca es el mejor ataque de la liga, con más de 80 puntos por partido, y también la mejor defensa, encajando poco más de 57 de media. Una combinación letal que explica por qué la mayoría de sus victorias han llegado por amplios márgenes y por qué su nombre aparece, jornada tras jornada, como el gran favorito al ascenso directo. Todo ello, además, sin depender de una sola jugadora y con una rotación profunda que ha permitido repartir protagonismo sin perder eficacia.
Ojo al Celta
Pero si hay un equipo capaz de mirar de frente al líder, ese es el Celta Femxa Zorka. Las viguesas han construido su temporada desde la constancia y la fiabilidad, manteniéndose siempre a la estela del conjunto balear. Su balance de 15 victorias y una sola derrota —precisamente ante el Azul Marino en la primera vuelta— refleja una regularidad sobresaliente y una capacidad competitiva que se ha reforzado en las últimas semanas. En Sevilla, en el estreno de la segunda vuelta, las de Cristina Cantero volvieron a demostrar oficio y madurez para sacar adelante un partido incómodo y sumar un triunfo que las mantiene firmes en la segunda plaza.
Navia se ha convertido, una vez más, en un fortín para un Celta que crece desde la defensa, la lectura de los momentos del partido y la aportación coral. El equipo celeste ha sabido ganar partidos sin necesidad de exhibiciones individuales, apoyándose en un bloque que responde incluso en contextos adversos. Esa fortaleza mental y táctica será clave ante un rival que castiga cualquier desconexión y que exige un nivel de concentración máxima durante los cuarenta minutos.
Revancha
El precedente entre ambos equipos añade un punto extra de interés al duelo. En la primera vuelta, Azul Marino Mallorca impuso su ley y dejó al Celta con la única mancha de su casillero. Desde entonces, las viguesas han seguido sumando victorias con el objetivo claro de llegar a este partido con opciones reales de discutir el liderato. No es solo una cuestión de clasificación, sino de mensaje. Ganar al líder sería un golpe de autoridad y una declaración de intenciones en la pelea por el ascenso.
Al otro lado, el conjunto balear viaja a Vigo con la presión añadida de defender su condición de invicto. Cada jornada que pasa, el reto es mayor, y cada rival convierte el partido ante el líder en una prueba especial. Azul Marino ya ha demostrado saber convivir con esa exigencia, gestionando con naturalidad un estatus que no parece pesar en exceso a un grupo acostumbrado a competir desde la excelencia.
Todo está servido para un choque de altos vuelos. Ritmo, intensidad, dos equipos en plena forma y un pabellón que empujará desde el primer salto inicial. La LF Challenge se asoma a una de sus citas más atractivas del curso con un partido que puede marcar el devenir de la segunda vuelta. En Navia, el líder perfecto se examina ante su perseguidor más firme. Y en juego, mucho más que una victoria.
Fotografía de J.V. Landín en Atlántico
Autor, Vicenç Ropero

