El Barris Nord medirá la continuidad
Foto: Twitter “X” Hiopos Lleida.
El Hiopos Lleida regresa al Barris Nord este sábado 24 de enero con una sensación que, la verdad es que, no había sido habitual durante buena parte de la temporada: la de haber encontrado un suelo firme sobre el que apoyarse. Las victorias consecutivas ante La Laguna Tenerife y Dreamland Gran Canaria no solo han cambiado la clasificación, también han transformado el gesto del equipo y el ánimo del entorno. Ya no se trata únicamente de sumar, sino de cómo se está compitiendo.
Porque el Lleida ha empezado a reconocerse a sí mismo. A entender qué tipo de equipo es y desde dónde puede crecer. Las últimas jornadas han dejado una imagen clara: defensa intensa, solidaridad en el esfuerzo y una identidad que no se negocia ni fuera de casa ni en escenarios hostiles. Ganar en Santiago Martín y hacerlo después en el Gran Canaria Arena no es casualidad; es consecuencia de un equipo que ha decidido creer en el trabajo diario.
El conjunto de Gerard Encuentra ha dado un paso adelante lejos de casa y ahora afronta el reto, siempre delicado, de trasladar esa solidez al calor de su pabellón. Con un balance de 7-9, el Hiopos Lleida mira la clasificación con algo más de oxígeno y con la oportunidad real de abrir una brecha respecto a la zona baja. Además, el momento de James Batemon, líder ofensivo y auténtico termómetro emocional del grupo, invita a pensar en un Lleida más convencido, más maduro y menos vulnerable a los vaivenes del partido.
Pero no es solo Batemon. La sensación es que el bloque ha crecido. Jugadores como Ejim, Paulí, Goloman o Agada han encontrado su sitio en un engranaje que ahora funciona mejor cuando el partido se ensucia, cuando toca arremangarse y jugar sin brillo. Y es que este Lleida ha aprendido a ganar partidos que antes se le escapaban.
Un Burgos herido, pero peligroso
Enfrente estará un Recoletas Salud San Pablo Burgos que llega tocado por la clasificación (3-13), pero ni mucho menos hundido. Y es que el equipo burgalés ha competido de tú a tú en las últimas jornadas, rozando la sorpresa ante Barça y Joventut, y dejando claro que su posición no refleja del todo el nivel real de su plantilla.
La amenaza tiene nombres propios. Ethan Happ, referencia interior y generador constante de ventajas cerca del aro, y Jalen Jackson, principal foco anotador, marcan el pulso ofensivo de un Burgos que busca partidos abiertos y ritmos altos. A ello se suma la experiencia de Raulzinho Neto, un base con lectura, pausa y colmillo, capaz de castigar cualquier desconexión defensiva.
El equipo castellano llega al Barris Nord con urgencias, y eso lo convierte en un rival incómodo. No tiene margen de error y sabe que cada partido es casi una final. En ese contexto, cualquier relajación se paga cara.
Desde el plano técnico, el partido exigirá al Hiopos Lleida controlar dos aspectos fundamentales. El primero, cerrar la pintura ante un Burgos que vive cómodo cargando el juego interior y castigando desde el rebote ofensivo. La batalla entre Ejim y Happ marcará buena parte del desarrollo, así como la capacidad de los exteriores burdeos para bajar al rebote y cerrar segundas opciones.
El segundo factor será el ritmo. Al Lleida le conviene un partido de posesiones largas, defensas físicas y ataques trabajados, donde pueda explotar la verticalidad de Batemon y la lectura de Agada sin caer en intercambios de golpes. Si el equipo logra correr cuando toca y frenar cuando conviene, obligará a Burgos a jugar incómodo, lejos de su zona de confort.
Cuando el Barris Nord decide
Y si el partido se equilibra, si el marcador tiembla y las piernas pesan, aparecerá lo que no entra en las estadísticas. El Barris Nord. Ese murmullo que se transforma en empuje, ese ruido que aprieta cuando el rival duda, esa grada que entiende el momento y sabe cuándo empujar y cuándo sostener.
Porque este Hiopos Lleida ha aprendido a competir. Ha aprendido a resistir. Y ahora empieza a creer. Y cuando un equipo cree, y su gente lo acompaña, el baloncesto deja de ser solo un juego. Se convierte en un acto de fe.
Autor: José Manuel Gómez
Foto: X (Twitter) Hiopos Lleida

