febrero 2, 2026

El talento taronja se impone a un Lleida gris

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El talento taronja se impone a un Lleida gris

Foto: x (twitter) Hiopos Lleida 

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Valencia Basket

101

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65

Hiopos Lleida

Valencia Basket

101

-

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Hiopos Lleida

  • Q1
    25- 15
  • Q2
    27- 17
  • Q3
    19- 19
  • Q4
    30- 14

El Roig Arena fue demasiado grande para el Hiopos Lleida. No por escenario, sino por el vendaval que encontró enfrente. El Valencia Basket, uno de los equipos más ofensivos y profundos del continente, desactivó de un plumazo la que hasta esta jornada había sido la mejor defensa de la Liga Endesa y firmó una victoria contundente (101-65) que no admite discusión… pero sí explicación.

Porque el Lleida llegó a València con argumentos, con confianza y con una identidad muy clara. Y es precisamente por eso que duele más el marcador final. No fue un mal partido de los de Gerard Encuentra en intención, pero sí uno en el que todo aquello que podía torcerse, se torció ante un rival que no perdona.

Un inicio prometedor que encendió al gigante

El encuentro comenzó con un Lleida serio, paciente y valiente. Durante los primeros compases, los ilerdenses supieron castigar los desajustes defensivos locales y encontraron el aro desde el perímetro, llegando incluso a mandar en el marcador (3-8). Durante unos minutos, el plan parecía funcionar.

Pero ante equipos como el Valencia Basket, cualquier concesión se paga con intereses. Un triple de Jean Montero fue la chispa. A partir de ahí, el partido entró en un terreno peligroso para el Lleida: el del ritmo alto, las rotaciones infinitas y la inspiración exterior taronja.

La entrada de jugadores de banquillo como Josep Puerto, Papi Badio o Sergio De Larrea cambió por completo el tono del encuentro. El parcial fue demoledor. En apenas tres minutos, el Valencia pasó de ir por detrás a mandar con claridad (22-11). El Lleida empezaba a perseguir sombras.

El gran mérito del Valencia fue no permitir que el partido se jugara donde el Lleida se siente cómodo. Los de Pedro Martínez aceleraron cada posesión, corrieron tras rebote y castigaron cada mínima duda defensiva con triples liberados o penetraciones profundas.

El dato es demoledor: 12 triples en la primera parte, con un 55% de acierto. Demasiado para cualquier defensa, incluso para la mejor del campeonato. El Lleida intentó resistir desde el esfuerzo, apoyándose en el orgullo de jugadores como Millán Jiménez —muy motivado en su regreso al Roig Arena— o Sanz, pero la sangría no se detenía.

Al descanso, el marcador reflejaba un claro 52-32. Veinte puntos de diferencia que no eran solo una cuestión numérica, sino también anímica.

Un intento de reacción que no encontró premio

Tras el paso por vestuarios, el Lleida trató de cambiar la inercia. Subió líneas, apretó en defensa y logró un pequeño parcial que obligó a Pedro Martínez a pedir tiempo muerto. Pero fue solo un espejismo.

La eliminación por faltas de Atoumane Diagne dejó al conjunto ilerdense sin su referencia interior más física y obligó a jugar con quintetos pequeños ante un rival que castiga cada desajuste. A partir de ahí, el partido entró en un terreno sin retorno.

El Valencia, sin necesidad de forzar, siguió encontrando soluciones: juego interior con Pradilla y Reuvers, dirección clara desde De Larrea y una fluidez ofensiva que convertía cada ataque en una amenaza. El Lleida, en cambio, empezaba a llegar tarde a todo.

El último cuarto fue un ejercicio de control absoluto por parte del Valencia Basket. Con el partido decidido, los taronja siguieron sumando desde el juego colectivo, mientras el Lleida, mermado física y mentalmente, intentaba competir desde la dignidad.

El marcador se fue hasta los 36 puntos de diferencia, una cifra dura, sí, pero que no borra el camino recorrido por este Hiopos Lleida en la primera vuelta ni su identidad como equipo. Simplemente, fue una noche en la que el rival estuvo varios escalones por encima.

Un golpe que también enseña

Este partido deja una lectura clara para el Lleida: para competir contra la élite europea, no basta con defender bien; hay que sostener el ritmo, el acierto y la energía durante cuarenta minutos. Y eso, hoy por hoy, solo está al alcance de unos pocos.

El Valencia Basket demostró por qué es candidato a todo. El Hiopos Lleida, por su parte, se lleva una lección dura pero necesaria. De esas que duelen, pero que también construyen.

Porque caer así también forma parte del aprendizaje. Y este Lleida, pese al marcador, sigue teniendo algo muy valioso: identidad, ambición y un camino que aún no ha terminado.

Rueda de prensa de Gerard Encuentra y Pedro Martínez

Ficha técnica

101.- Valencia Basket (25+27+19+30): Moore (7), Montero (16), López-Arostegui (9), Pradilla (11), Sako (1) -cinco titular- Badio (9), De Larrea (13), Nogués (4), Puerto (19), Key (6), Reuvers (2) y Sima (4)

65.- Hiopos Lleida (15+17+19+14): Batemon (6), Walden (9), Paulí (6), Sanz (10), Diagne (3) -cinco titular- Agada (10), M. Jiménez (13), Shurna (4), Krutwig (-), Ríos (-), Dabo (4) y Torrens (-).

Árbitros: Manuel, Araña y Mendoza. Eliminaron a los visitantes Diagne (m.23), Mikel Sanz (m.36) y Agada (m.39).

Partido correspondiente a la décima octava jornada de la fase regular de la Liga Endesa disputado en el Roig Arena ante 12.648 espectadores.

Autor: José Manuel Gómez

Foto: x (twitter) Hiopos Lleida 

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