Volver a creer
Foto: RRSS Grupo Caesa Seguros FC Cartagena CB
El Grupo Caesa Cartagena vuelve al Palacio después de la derrota en Torrelavega con un objetivo en mente: ganar. Contamos con una de esas casualidades que el destino te pone delante y no deberíamos dejarla pasar. En febrero todos los partidos serán en casa, esta oportunidad no se puede perder. Para empezar, el sábado, Inveready Gipuzkoa.
Febrero, un refugio
Con todo lo que ya llevamos de competición hemos llegado a febrero, quizá a nosotros, por las circunstancias, se nos ha hecho el camino más largo, pero parece ser que el calendario nos sonríe. Este mes todos los partidos los jugamos en casa.
Y si se empuja como se empujó ante Tizona, puede ser un buen mes. La clasificación vuelve a estar apretada, Palmer por abajo a una victoria, Tizona por arriba a una victoria y nosotros ahí en mitad, en tierra de nadie, entre cielo e infierno. Una victoria nos deja respirar, una derrota nos aprieta más contra la pared.
Por ello escribo estas las primeras palabras, hace falta dar el callo. No me refiero al equipo que, por supuesto, lo hará; me refiero a la afición, no podemos dejar pasar esta oportunidad de apretar y empujar al equipo. Quizá con la ayuda de todos podamos convertir la urgencia que nos atañe en algo útil.
Para empezar, el sábado nos visitará Gipuzkoa, equipo con quien en la primera vuelta quedamos 75-69, derrota. Pero, como dato interesante (y doloroso), fue el primero de los 11 partidos perdidos que nos atormentaron la primera vuelta.
Por ello este partido tiene algo de místico, algo a lo que deberíamos agarrarnos para considerarlo un nuevo comienzo y que las cosas ya no van a ser igual, que hemos vivido un infierno y hemos logrado salir de allí.
Como siempre, tendremos que vigilar el gran problema de cada derrota: las desconexiones. Espero que, al ser en el Palacio, haya menos de estas, derivadas del empuje del público. La continuidad es y será nuestra única salida.
Encender el Palacio.
Claro está, el público es soberano y el Palacio y la afición no dejan de ser un reflejo de lo que hay en el campo. Por ello no podemos permitir caer al vacío de las desconexiones: necesitamos que el equipo apriete.
Siempre he hablado de las derrotas con dignidad y cómo estas son mucho más toleradas que las derrotas en las que se siente que el equipo se ha desenchufado, y eso ha de saberse: el equipo tiene que apretar los puños y el Palacio les seguirá hasta el final.
Cada uno de los hombres de Félix puede ser una chispa que sea capaz de encender el Palacio.
Ayesa tuvo en el anterior partido una actuación magnífica desde el exterior, algo que la afición agradece y que puede servir para crear ambiente.
Que Webster siga creando y sintiéndose cómodo, siendo acompañado por Alberto Martín; que Idehen, Faverani y Domènech sigan mandando bajo aros y que Garuba vuelva a ser pieza fundamental del equipo. Que vayamos conformando un equipo que sepa empujar, que todos los que entren en la rotación sigan haciendo un trabajo estupendo y que sean ellos, todos en su conjunto, los creadores del incendio en el Palacio durante este mes de febrero.
Al Palacio jamás se le pedirá un recital, pide un equipo que se mantenga y pelee. Febrero abre la puerta, Gipuzkoa es el primero en pasar. Ahora al Cebé le toca demostrar que puede sostenerse y competir en casa, con el Palacio como aliado, y convertir las esperanzas en algo tangible.
Sábado 7 de febrero a las 19:00 h en el Palacio de los Deportes de Cartagena.
Autor: Abraham Gallego
Foto: RRSS Grupo Caesa Seguros FC Cartagena CB

