febrero 6, 2026
Son Moix necesita victorias

El Fibwi recibe al colista con la obligación de convertir el orgullo en victorias

La Primera FEB no concede treguas ni permite demasiados lamentos. Apenas unos días después de la dolorosa derrota en El Plantío, el Fibwi Mallorca Bàsquet Palma vuelve a escena con un partido que, sin ser brillante en el cartel, sí es absolutamente capital en el fondo. Este domingo, a partir de las 18:00, el Palau Municipal d’Esports de Son Moix acogerá el duelo correspondiente a la jornada 19 de la liga regular, en el que los baleares se medirán al Melilla Ciudad del Deporte, actual colista de la competición.

El contexto es tan claro como exigente. El Fibwi ocupa la undécima posición tras encadenar dos derrotas consecutivas y presenta un balance de 8 victorias y 9 derrotas. El Melilla, por su parte, llega a Palma con un registro muy comprometido (2-15) y la necesidad urgente de sumar si no quiere ver cómo la permanencia se le escapa definitivamente entre los dedos. Sobre el papel, los números invitan al optimismo local. Pero esta categoría ya ha demostrado, semana tras semana, que ningún partido se gana antes de jugarse.

De competir bien a ganar partidos

La derrota en Burgos dejó sensaciones encontradas. Orgullo por la imagen ofrecida, por la personalidad mostrada en un escenario de máxima exigencia y por la capacidad del equipo para competir de tú a tú durante cuarenta minutos. Pero también dejó un mensaje claro: este Fibwi ya ha superado la fase de equipo simpático y recién llegado. La excelente primera vuelta obliga ahora a dar un paso más. A convertir el “se compitió bien” en victorias concretas.

Son Moix debe ser el punto de inflexión. No solo por el rival, sino por el momento de la temporada. El mes de febrero se presenta como un tramo decisivo, casi fundacional, para definir hasta dónde puede llegar este proyecto en su primer año en la categoría. Cuatro partidos marcarán el pulso del equipo, tres de ellos en apenas siete días y todos, salvo uno, en casa. El de este domingo ante Melilla es el primero de una serie que continuará el miércoles frente a Fuenlabrada y el domingo siguiente ante Menorca. Un tríptico en Son Moix que puede reforzar aspiraciones… o sembrar dudas.

La importancia del factor Son Moix

Si algo ha quedado claro durante la temporada es que el Palau Municipal d’Esports de Son Moix no es una pista más. El Fibwi ha construido buena parte de su identidad y de su clasificación apoyándose en el calor de su gente, en una grada que empuja incluso cuando el juego se atasca y que ha convertido cada partido en casa en una pequeña batalla emocional.

Ante Melilla, ese factor volverá a ser clave. No solo para imponer ritmo y energía desde el salto inicial, sino para evitar relajaciones peligrosas. El colista no tiene nada que perder, llegará sin presión y con la urgencia como principal aliada. El Fibwi, en cambio, debe manejar expectativas, asumir el papel de favorito y responder con madurez competitiva.

Rotaciones, regresos y nombres propios

El partido también servirá para seguir integrando piezas y recuperar efectivos. Todo apunta a que Lucas Capalbo y Jorge Martínez (que ya volvió a jugar en Burgos) podrían gozar de algunos minutos tras superar sus respectivas lesiones. Sin prisas, pero con la necesidad de ir sumando ritmo competitivo, ambos pueden aportar rotación y lectura de juego en un tramo de calendario especialmente cargado.

Otro de los focos estará puesto, inevitablemente, en Fallou Niang. Su estreno en Burgos fue sencillamente ilusionante. Energía, puntos, presencia física y personalidad desde el primer balón. Ahora, ante su afición, se espera que vuelva a ser un factor diferencial y que confirme que su llegada no es solo un refuerzo puntual, sino una pieza capaz de elevar el techo del equipo.

Y junto a él, la mirada se posa en Pedro Bombino. El pívot fue uno de los pilares del Fibwi en el arranque del campeonato, marcando diferencias desde la intimidación, el rebote y la contundencia interior. Recuperar su mejor versión no es solo un deseo, sino casi una necesidad si este equipo quiere aspirar a algo más que la permanencia. Su duelo interior puede marcar el tono del partido desde el inicio.

Un mensaje al vestuario… y a la liga

Este Fibwi está en una encrucijada simbólica. Mantener el nivel de exigencia, la intensidad defensiva y la ambición mostrada en la primera vuelta es clave para no caer en el relato cómodo del recién ascendido con presupuesto limitado. Ese relato ya no encaja con lo visto sobre la pista durante muchos meses. Pero tampoco se sostiene solo con buenas sensaciones.

Febrero dictará sentencia. El equipo lo sabe. El cuerpo técnico lo repite. Y la afición lo intuye. Tres partidos en casa en siete días no son una casualidad del calendario, sino una oportunidad. Una oportunidad para reafirmar identidad, para sumar victorias que pesen en la clasificación y para enviar un mensaje claro al resto de la liga: este Fibwi quiere algo más.

El primer paso se llama Melilla. Este domingo, a las 18:00, Son Moix volverá a ser juez y parte. Competir ya no basta. Ahora toca ganar. Y hacerlo con la misma piel, el mismo carácter y la misma ambición que han traído al Fibwi hasta aquí. Porque la temporada entra en su tramo decisivo. Y este equipo está obligado a demostrar que lo mejor todavía está por venir.

Fotografía de Alimerka Oviedo Baloncesto

Autor: Vicenç Ropero

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