febrero 6, 2026

El Barris Nord no concede treguas

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Fotografía: X (Twitter) Hiopos Lleida

Hay domingos que no admiten medias tintas. O se está, o se sobrevive. El Hiopos Lleida afronta este domingo en el Espai Fruita Barris Nord uno de esos partidos que no se explican sólo con estadísticas, sino con carácter, concentración y la capacidad de sostener la mirada cuando el rival aprieta los dientes. Enfrente, un Baxi Manresa que no entiende de pausas ni de concesiones, diseñado para llevar cada encuentro al límite físico y mental.

Gerard Encuentra lo sabe sabe y lo verbaliza sin rodeos. El equipo ha crecido desde el partido de la primera vuelta, pero crecer no significa relajarse. Significa pulir, afinar, no dar nada por hecho. Y, sobre todo, hacer del Barris Nord algo más, convertirlo en una ventaja real.

Controlar el balón es controlar la guerra

El técnico leridano fue claro en su análisis. El Hiopos Lleida aún tiene margen de mejora, especialmente en el apartado ofensivo, pero ese crecimiento pasa antes por una idea muy concreta: no regalar nada. Porque Manresa vive de eso. De la presión constante, del error ajeno convertido en canasta fácil, del ritmo alto como forma de asfixia.

Encuentra no dudó en comparar ese estilo con el del Valencia Basket. Misma velocidad, misma exigencia, mismo castigo si se pierde la concentración. Para el Lleida, el reto será saber cuándo correr y cuándo parar, cuándo acelerar y cuándo proteger la posesión como si fuera oro. Porque ante Manresa, cada balón mal gestionado pesa el doble.

El Barris Nord empuja, pero no juega solo

Si algo ha aprendido este Hiopos Lleida es que la conexión con la grada no es automática. Se construye. Se gana. Encuentra lo dejó claro: el factor pista es un plus, sí, pero primero hay que activarlo desde la pista. Pero ese plus no cae del cielo. Llega con defensa, con esfuerzo, con detalles que no salen en el resumen. El Barris Nord responde cuando huele compromiso. Cuando cada balón dividido se pelea como si fuera el último. Cuando el rival entiende, demasiado tarde, que aquí no hay posesiones cómodas.

La semana ha llegado con complicaciones. Golomán sigue sin poder entrenar; John Shurna arrastra molestias en el cuádriceps y el aductor; Cameron ha tenido que ser dosificado por su tobillo. Ajustes, precauciones, rotaciones condicionadas.

Pero Encuentra no se refugia en la enfermería. Quedan días para el partido y, sobre todo, queda algo que no entiende de partes médicos: la competitividad. En este tipo de encuentros, la profundidad importa, pero la actitud marca la diferencia.

Nada de mirar al futuro. Nada de cálculos. Solo Manresa. Y en una liga como la ACB, esa frase no es retórica. Es una declaración de intenciones. Este partido se decidirá lejos del brillo fácil. En el control del tempo, en la gestión del error, en la capacidad de no entrar en el juego que propone el rival. Manresa querrá correr. El Lleida deberá elegir. Y en esa elección estará buena parte del resultado.

El Barris Nord no juega. Pero inclina partidos. Y si el Hiopos Lleida logra sostener el pulso, imponer su ritmo y no perder la cabeza cuando el partido se vuelva incómodo, entonces el duelo empezará a escribirse a su favor. Porque hay canchas donde se juega al baloncesto… y hay otras donde cada posesión es una prueba de carácter.

Autor: José Manuel Gómez

Foto: X (Twitter) Hiopos Lleida

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