Un punto que vale oro
Foto: RRSS Grupo Caesa Seguros FC Cartagena CB
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| 18 | 23 | 27 | 13 | 81 | |
| 19 | 18 | 28 | 15 | 80 |
Grupo Caesa Seguros FC Cartagena CB
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80
Cloud.Gal Ourense Baloncesto
Grupo Caesa Seguros FC Cartagena CB
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Cloud.Gal Ourense Baloncesto
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Q1
18- 19
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Q2
23- 18
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Q3
27- 28
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Q4
13- 15
Las victorias en el palacio ya no solo se celebran con un grito, se respiran. El Grupo Caesa Cartagena ganó a Ourense por 81-80 en una noche de tensión extrema, de esas que te devuelven la sensación de equipo y de Palacio, no acta para cardíacos. Fue importantísima (por lo que vale y por lo que promete), porque por primera vez en mucho tiempo estos ojos vieron una intensidad tremenda sostenida durante casi todo el encuentro. Y cuando sostienes eso, aunque el final se te haga eterno, el baloncesto empieza a parecer otra cosa.
Una noche de defensa y carácter
Desde el salto inicial se notó que el partido no iba a ser de trámite. El cebé salió con las piernas calientes y la cabeza encendida. El primer cuarto acabó igualado, sin ventaja, pero con una idea clara: hoy se iba a competir con orgullo. La defensa estuvo agresiva, incomodando, forzando decisiones rápidas en el rival y marcando un listón físico alto que Ourense tardó en entender. La respuesta de los hombres de negro llegó en el segundo cuarto, y llegó con algo que completa esa agresividad: orden. El parcial de veintitrés a dieciocho llevó el descanso a 41-37, y el Palacio empezó a empujar con otro aire. Cabe destacar que el mal tiempo, el horario y que fuese miércoles no ayudó a la afluencia de público en el palacio, pero para los que estábamos allí fue una de esas noches que se disfruta mejor en petit comite. Se notaba a Ourense descolocado, especialmente en defensa, y se notaba también a los nuestros con una libertad de actuación que pocas veces se había visto esta temporada: ataques con circulación, decisiones sin miedo, jugadores sintiéndose cómodos en su rol. Y algo que en algún momento tenia que pasar: la fortuna sonrió y aprecia que todo lo que se lanzaba terminaba por entrar.
El tercer cuarto fue una montaña rusa, pero sin perder la identidad. Cartagena seguía defendiendo con energía, y aunque Ourense respondía, el Cebé llegó al último tramo por delante, 68-65.
Sufrir y sufrir
El último cuarto fue tensión pura. Noches como esta no se las deseo a nadie, intentar dormir después del subidón de adrenalina sí que es un reto, incluso con el final feliz que tuvo. Ourense apretó y el partido se estrechó hasta el límite, con ese runrún en el que sabes que un detalle mínimo lo puede torcer todo. Y aquí llegó la parte amarga: además de la mala fortuna de que algunos tiros no entraran cuando podían cerrar el encuentro, se nos demostró una vez más que cada victoria esta temporada será, peleada, trabajada y sufrida, el Cartagena pagó caro un problema que ya venía asomando y que al final se hizo enorme: Los rebotes y permitir segundas oportunidades. Cartagena cedió quince rebotes de ventaja y Ourense sacó veintidós puntos de segundas opciones.
Ahí fue donde la cosa se complicó de verdad. Porque cada rebote ofensivo de ellos era una vida extra, y cada vida extra era más nervio, más desgaste, más miedo a que se escapara una victoria que el equipo había trabajado con tanto esfuerzo. El Palacio, que estaba dentro del partido, empezó a contener el aire.
La jugada que resume la noche llegó al final, casi como un símbolo: ellos consiguen un rebote en una acción decisiva y eso fuerza tener que hacer una defensa más. Una última posesión que lo podía cambiar todo. Y ahí, cuando el cuerpo ya va cansado y la cabeza tiembla, Ourense lanzó dos ríos libres, el primero entró, el segundo no, pero el rebote fue de ellos, el Cartagena respondió con lo que había sido durante toda la noche: defensa. Salió muy bien. Y con eso, con sufrimiento y carácter, el equipo pudo abrazar un triunfo que vale oro.
Protagonistas y un mensaje
En lo individual, el partido tuvo un nombre propio: Svejcar. Veintitrés puntos con un acierto letal desde el triple (cinco de siete) que mantuvo vivo al equipo cada vez que Ourense apretaba. Fue faro cuando el ataque se atascaba, y al verdad que se le echaba de menos despue´s de un par de jornadas de mala fortuna. A su lado, Faverani aportó quince puntos de peso. Y alrededor fueron sumando piezas como Polynice, Domènech y Rivera, en una noche donde el equipo necesitó de todos para sostener la tensión. Y si el ataque tuvo sentido por tramos, es justo destacar la dirección de Alberto Martín, con siete asistencias, poniendo orden cuando el final se volvió oscuro.
Este es el camino. Si el Cartagena sostiene esta energía defensiva y esta libertad para actuar en ataque, se auguran más victorias.
Un punto. Una victoria. Un paso. Seguimos adelante. La salvación pasa por Cartagena y cada vez está más cerca.
Ficha Técnica
Grupo Caesa Seguros FC Cartagena CB (18+23+27+13) 81: Polynice 9, Garuba 6, Rivera 8, Martín 4, Webster 2, Robinson 5, Domènech 9, Faverani 15, Harguindey 0, Svejcar 23.
Cloud.Gal Ourense Baloncesto (19+18+28+15) 80: Smith 8, Vrabac 9, Okanu 8, Vázquez 4, Fernández 0, Huguet 0, Kalscheur 17, Saraiva 0, McDonnell 5, Iglesias 2, Dias 20, Gill 7.
Autor: Abraham Gallego
Foto: RRSS Grupo Caesa Seguros FC Cartagena CB

