Al menos queda el average granadino

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TABAK

Flickr Morabanc Andorra

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Morabanc Andorra

Covirán Granada

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Morabanc Andorra

  • Q1
    20- 19
  • Q2
    21- 16
  • Q3
    21- 30
  • Q4
    27- 21

El MoraBanc Andorra viajó a Granada con la obligación moral de ganar y regresó con las manos vacías. Una derrota de las que duelen ante el colista, en un duelo directo por la permanencia, que deja a los tricolores en una situación todavía más delicada con seis jornadas por disputar.

La única lectura positiva es el basket average particular. El MoraBanc había ganado en la primera vuelta en el Pavelló Toni Martí por 86-81 y, pese a caer por 89-86 en Granada, conserva un +2 en el cómputo global ante el conjunto andaluz. Un consuelo mínimo, pero que puede acabar siendo decisivo si la permanencia se resuelve al límite.

Una primera mitad de más a menos

El MoraBanc empezó el partido con la actitud que exigía una cita de este peso. Los primeros minutos fueron buenos, con energía en defensa, criterio en ataque y la sensación clara de que el equipo había viajado a Granada para competir y ganar. Yves Pons abrió el marcador con un triple y los tricolores se mostraron activos en el rebote, intensos atrás y acertados en los primeros compases. Sin embargo, esa buena puesta en escena se fue apagando con el paso de los minutos.

En la recta final del primer cuarto faltó algo más de concentración defensiva y también acierto en ataque, aunque el equipo seguía dentro del partido con un ajustado 20-19. El segundo cuarto, en cambio, empezó a torcerlo todo. Granada elevó el nivel defensivo, encontró dos triples consecutivos de Jonathan Rousselle y firmó un parcial de 6-0 que cambió el ritmo emocional del encuentro.

A partir de ahí, el MoraBanc se atascó desde fuera, concedió segundas oportunidades y sufrió en la pintura, donde Babatunde incomodó constantemente a Artem Pustovyi. Sir’Jabari Rice logró desencallar el ataque con un triple necesario, y Best y Evans volvieron a meter a los andorranos en partido, aunque el descanso llegó con ventaja local: 41-35.

Una reacción sin premio tras el descanso

La segunda mitad tampoco empezó bien. Un nuevo parcial de 6-0 del Covirán Granada llevó la diferencia hasta los doce puntos y dejó al MoraBanc contra las cuerdas. Pero entonces apareció la reacción. El equipo recuperó sensaciones, subió la intensidad defensiva y encontró más fluidez en ataque.

Aaron Best asumió galones, Shannon Evans aportó puntos y dirección, y Rice apareció en momentos importantes para sostener una remontada que permitió a los tricolores ponerse por delante en los últimos minutos del tercer cuarto. El MoraBanc entró al último periodo con una pequeña renta y con la sensación de haber conseguido cambiar el partido. Durante algunos minutos, incluso pareció tenerlo donde quería: acertado en ataque, fuerte atrás, presente en el rebote ofensivo y generando segundas oportunidades.

Pero en el tramo decisivo todo se torció. El equipo se cargó de faltas, perdió el control emocional, regaló balones importantes y falló tiros libres que en un final así pesan como media permanencia. Lluís Costa y Božić sostuvieron al Granada en los momentos calientes y el MoraBanc, que había tenido el partido muy cerca, no supo cerrarlo y la victoria se quedó en Granada.

El average, único consuelo

Antes del partido, Zan Tabak había intentado rebajar la presión con su habitual discurso de calma. “Todas las victorias valen igual y todas las derrotas nos restan igual”, dijo el técnico croata, añadiendo que una hipotética derrota no sería definitiva: “Estamos acabados? No. Yo no lo veo así”. Y tenía razón: matemáticamente, el MoraBanc no está acabado. Pero emocional y competitivamente, el golpe duele.

Perder ante el colista, en su pista y en un duelo directo por la permanencia, es exactamente el tipo de resultado que alarga las noches de los aficionados tricolores. Más aún cuando el partido no se escapó por falta de opciones, sino por detalles mal gestionados en los momentos decisivos: faltas, pérdidas, rebotes concedidos y tiros libres que pesaron demasiado.

Al menos, el MoraBanc salva el basket average particular. El 86-81 de la primera vuelta en el Pavelló Toni Martí y el 89-86 de Granada dejan un +2 favorable a los andorranos. Puede parecer un consuelo pequeño después de una derrota tan amarga, pero en una lucha por la permanencia que puede decidirse al milímetro, ese detalle puede acabar teniendo mucho peso.

Con seis jornadas por delante y los rivales directos mirando de reojo, el MoraBanc Andorra sigue vivo, pero ya no tiene margen para regalar nada. Ni minutos de desconexión, ni rebotes, ni tiros libres. Ni partidos que había conseguido ponerse lo suficientemente cerca como para llevárselos.

Ficha técnica:

Árbitros: Emilio Pérez Pizarro, Carlos Cortés y Raúl Zamorano. Eliminaron por faltas al visitante Artem Pustovyi (m.35) y Aaron Best (m.39).

Covirán Granada 89 (20+21+21+27): Costa (16), Ngouama (11), Valtonen (7), Božić (15), Brimah (7) -cinco inicial- Rousselle (12), Pérez (2), Babatunde (8), Howard (8), Tomás (3), Durán (0).

MoraBanc Andorra 86 (19+16+30+21): Evans (14), Rice (7), Pons (12), Best (27), Pustovyi (4) -cinco inicial- Castañeda (8), Luz (5), Ortega (0), Kostadinov (4), McKoy (3), Kuric (2), Guerrero (0).

Autora: Maria Feixas Larriba


Foto: FLICKR MORABANC Andorra

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