Ardèvol, el arquitecto del cambio
Foto de: BC MoraBanc Andorra
La presentación de Jordi Ardèvol como nuevo director deportivo del MoraBanc Andorra no fue solo un acto protocolario. Fue, en muchos sentidos, la primera declaración de intenciones de un club que necesitaba escuchar algo distinto después de una temporada que dejó demasiadas cicatrices.
Un perfil que habla por sí solo
Cuando el MoraBanc buscaba a alguien capaz de liderar una reconstrucción real, el nombre de Jordi Ardèvol acabó imponiéndose sobre el resto. El catalán llega con un currículum construido a fuego lento: director deportivo del Bàsquet Manresa entre 2007 y 2010, temporada del ascenso a la ACB incluida, con fichajes como Serge Ibaka, responsable del baloncesto de base del FC Barcelona durante cinco años, y última década ligado al scouting de la NBA con los New Orleans Pelicans y los Los Angeles Clippers. No es un nombre improvisado. Es un hombre que conoce cómo se construyen los proyectos desde dentro, y cómo se evalúa el talento desde fuera.
El propio Ardèvol admitió que la propuesta le sorprendió: «No era una cosa que en principio yo tuviera en la cabeza», reconoció. Pero la ilusión de construir, de dejar huella en un equipo, pudo más. Y también el peso de lo que representa el cargo. «Hay todo un país detrás», subrayó, con una mezcla de orgullo y responsabilidad que sonó a cualquier cosa menos a retórica vacía.
El presidente Gorka Aixàs no escatimó en palabras para definir el momento: calificó la llegada de Ardèvol como «uno de los cambios más importantes que hemos hecho en el club, seguramente en la historia», y situó el objetivo en términos inequívocos: recuperar identidad, marcar una época.
La plantilla que Ardèvol quiere
La hoja de ruta que el nuevo director deportivo trazó en su presentación es ambiciosa en filosofía pero cauta en formas. Quiere un MoraBanc «más físico y atlético», con jugadores que lleguen con hambre de crecer, de hacerse un nombre en la liga. No busca estrellas de paso, sino perfiles que entiendan qué significa vestir esta camiseta. «Queremos marcar un estilo muy concreto tanto de jugador como de equipo», dijo.
La construcción del vestuario pasará, inevitablemente, por resolver primero el capítulo de los jugadores de formación. Con Chumi Ortega ya renovado y Rafa Luz con la continuidad bien encaminada, el objetivo es cerrar los cupos reglamentarios antes de abordar el resto del mercado. «Es prioritario porque es lo que te permite tener una idea más clara de cómo cubrir las otras posiciones», explicó Ardèvol, que también avisó de que el club no quiere actuar condicionado por la urgencia ni por la presión.
Sobre el mercado en general, el director deportivo fue directo: competir con los salarios que llegan de Estados Unidos «es absurdo». Pero eso no va a ser excusa. La apuesta será por jugadores que encajen en el proyecto, independientemente de la edad, siempre que aporten lo que el equipo necesita. Y Europa, aunque mencionada como horizonte, queda explícitamente fuera de los objetivos inmediatos. «Si la situación nos permite ir a Europa, fantástico, pero no se puede hacer todo en un verano», resumió.
Tabak, el hombre del proyecto
Una de las primeras decisiones que Ardèvol tuvo que revalidar fue la continuidad de Zan Tabak en el banquillo, renovado por dos temporadas. Y lo hizo sin titubeos. «La personalidad de los equipos viene muy determinada por el entrenador», afirmó, y fue más allá: «Todo nos hace pensar que Zan es la persona ideal para buscar este perfil de jugador, entender qué es el club y el país e intentar que la afición se sienta reconocida.»
La decisión, dijo, «no nos ocupó mucho tiempo». Lo que puede sonar a rapidez, en realidad suena a convicción. Tabak y Ardèvol comparten una visión. Y sobre esa base, el MoraBanc empieza a construir.
El camino no será corto ni sencillo. Ardèvol fue el primero en decirlo: «No vengo a destrozarlo ni a cambiarlo todo de 0 a 100, sino que iremos construyendo.» Es exactamente el discurso que este club necesitaba escuchar. Ahora, queda lo más difícil: que los hechos estén a la altura de las palabras.
Autor: Maria Feixas Larriba
Foto de: BC MoraBanc Andorra

