agosto 25, 2026
recoetaszamora

Cae agosto por la ladera. El verano va tocando sus últimas notas de acordes y de poesía. Todo esto hace indicar que la temporada se acerca. Que la temporada está más cerca de lo que pensamos. Lo bueno avanza para quedarse una temporada entre nosotros.

Nervios

Ya sabemos de la configuración de la plantilla de Recoletas Zamora. El tablero está encima de las piezas y las jugadoras saben su colocación en él. Habrá peones, torres, alfiles… Y sobre todo un rey: Rula.

La maquinaria está conjugada. Ahora toca que se derrame el aceite para que todo fluya como queremos que lo haga. Porque las piezas son de primer nivel, y quien no crea en esta afirmación que se vaya.

Pero ahora falta el baile conjunto de las piezas. El juego de equipo y es ese el que no debe de fallar. La ilusión está en juego.

Sabemos de la calidad de Andrea, Erika, Claudia, Ana, Nia, Cristina, Kathy, Joana, Leticia y Sofía. Y a este elenco de jugadoras los irá completando, jornada tras jornada, esas chicas que van saliendo de la cantera. Una calidad que, en principio ilusiona.

Algunos hablan de que este equipo pueda ser mejor que el de la temporada, pero no seré yo quien arroje esta piedra puntiaguda. Lo que sí sé es que lo hecho, hecho está. Y que no hay tiempo para mirar atrás. Lo que nos queda es muy importante.

Ilusión

Si en algún momento alguien pudiera imaginar la bandera de la ilusión, a buen seguro, esta llevaría el color naranja. Ansiamos ya volver a ese Ángel Nieto a sentir ese calor que los zamoranos siempre dan. Ese cariño que ellos profesan a Basket Pasión.

Volverán los saludos, los abrazos, las charlas de pasillo… Pero sobre todo volverá el baloncesto. Y eso mola y mucho.

No vamos a decir que si nuestro objetivo es la mitad de la tabla o no descender. No podemos decir eso porque soñar es gratis y queremos soñar en “otro Estepona” pero con mejor resultado.

¿Quién dijo miedo?

Todo está tan a punto de comenzar que los reconocimientos médicos están a la vuelta de la esquina. Y que tras eso el primer roce con el balón. Ya pronto las gotas de sudor empezarán a caer sobre el parquet de juego.

La pretemporada está por comenzar. Y eso quiere decir que el destornillador está en la mano para ajustar todo aquello que se necesite para que en temporada esto funcione a la perfección.

¡Varmos, Recoletas!

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