Vuelve el baloncesto al Palacio
Foto: RRSS CB Cartagena
Se acabó el mes de agosto, el calor sigue arreciando, quizá con menos intensidad, y el verano va dando sus últimos coletazos. Todo vuelve a la normalidad y, entre otras cosas, vuelve el baloncesto. Este sábado, el CB Cartagena salta a la pista del Palacio de los Deportes para medirse al Ciudad Molina Basket en la Copa España. Derbi regional para abrir el telón y ver de lo que es capaz este nuevo equipo, y las sensaciones que deja en su afición.
Casi todo un verano después
Han pasado unos meses desde aquella noche en Burgos en la que nos despedimos no solo de una categoría, sino que, como en la noche de San Juan, quemamos lo que fuimos para, con esperanza, resurgir de las cenizas. Desde entonces, todo ha cambiado: escudo nuevo, colores nuevos, diez caras nuevas en la plantilla y un solo superviviente de aquel vestuario. Vítor Faverani, al que seguiremos viendo en el Palacio una temporada más.
El tiempo pasa incansable y, de repente, de un momento a otro, en un abrir y cerrar de ojos, el sábado volveremos a encontrarnos con la emoción del baloncesto en directo. Volver a bajar al Palacio. Escuchar el bote del balón en el calentamiento. Ver caras que hasta ahora solo hemos visto en redes sociales. Una nueva cita para comprobar cómo se ha trabajado este verano y para recobrar la esperanza en un nuevo curso de liga, que primero comienza con la Copa de España.
Nuestros primeros invitados: Molina Basket
Ante nosotros, el Ciudad Molina Basket de Carles Miñana, que repite en el banquillo tras salvar la categoría el año pasado en la promoción ante el Jaén. Nuestros vecinos han mantenido su columna vertebral: Fran ‘Voltios’, el escolta caravaqueño héroe de la permanencia, renovado hasta 2028, y el base argentino Juani Tavelli, que el curso pasado repartió cuatro asistencias por partido dirigiendo el juego.
A eso le han sumado caras nuevas con recorrido: el alero valenciano Sergio Romero, que viene de dos temporadas en Ponferrada, y Jeff Solarin, que llega del Sant Antoni de Ibiza. Un equipo hecho para competir.
Y un dato interesante: Carlos Toledo y Marcos García jugaron la temporada pasada precisamente en Molina. Se conocen, y eso, en un primer partido donde nadie sabe aún cómo va a ir, puede valer más de lo que parece.
Sin expectativas, con ganas
Las cartas encima de la mesa: nadie sabe todavía qué equipo tenemos. Una plantilla nueva, un cuerpo técnico que, aunque llegó la temporada pasada, no pudo dar rienda suelta a su propia idea de equipo y competición, y una categoría distinta que exige otras cosas. Siempre se tiende a la catástrofe: todo es nuevo, todo empieza de nuevo, y las sensaciones predominantes tras el descenso son seguir en una dinámica negativa. Pero, como siempre digo, sí, todo puede salir mal, pero también puede salir todo bien, y eso es lo que hay que pensar. Que el equipo tiene una nueva oportunidad, que es un lavado de cara y que todo está por hacer. Que seguro que disfrutaremos de muchas alegrías en el Palacio y que también nos tocará sufrir, que de eso va esta categoría. No será un camino de rosas, pero tampoco podemos ir con mentalidad de mártir: se luchará, se disfrutará y, en última instancia, se ganará.
Roberto Blanco tiene por fin una plantilla para elegir y confeccionada con su supervisión desde el primer momento, algo que el año pasado fue una quimera. Y enfrente hay un rival cercano, conocido, con el que se puede medir bien el termómetro sin viajar a la otra punta de España.
El sábado, en el Palacio, un derbi. Saldremos de dudas. A las 19:00h.
Autor: Abraham Gallego
Foto: RRSS CB Cartagena

