octubre 7, 2026

Isa Latorre y Rosó Buch, protagonistas en el Movistar Estudiantes

0
HTu_saxW4AAQTMa

Movistar Estudiantes

La temporada ya ha comenzado para las Women In Black, y no pudo hacerlo de la mejor manera. Un Magariños vestido de gala, abarrotado para recibir a todo un Girona, y que mejor estreno que con una victoria inverosímil tras un triplazo de Latorre desde su campo. Ahora, Movistar Estudiantes viaja para enfrentarse al Araski el jueves 8 a las 19h.

Tras el subidón del fin de semana, la vuelta a la rutina venía acompañada de un fichaje sorpresa. Rosó Buch es nueva jugadora del Movistar Estudiantes después de salir de Estepona. La de Mataró llega como refuerzo ante las bajas exteriores colegiales.

Conociendo a Rosó Buch

Saltaba la sorpresa en la mañana del 5 de octubre, lunes, con la desvinculación de Rosó Buch del CAB Estepona tras su llegada este verano. El comunicado andaluz rezaba motivos personales, y unos instantes después el Movistar Estudiantes oficializaba la llegada de Buch para reforzar el perímetro colegial.

Natural de Mataró, y con 1.76 de altura, la nueva Women In Black se desempeña en la posición de escolta. Precisamente es ahí donde Isaac Fernández requería refuerzos, ante las molestias musculares de Zippy Broughton que la siguen impidiendo debutar, y la alargada recuperación de Julia Soler.

Rosó es una experta en la liga, en 2012 hizo su debut en la primera división, aunque ya contaba con experiencia teñida de plata en Mataró y Cáceres. Se las sabe todas, comenzó a un nivel más que alto en Bembibre. Pasó por el mítico Conquero con su consecución de la Copa de la Reina en 2016, y de ahí viajó a Girona en una estancia de cuatro temporadas.

Rosó Buch con el IDK en un encuentro en Magariños / Flickr Movistar Estudiantes

Tuvo un fugaz paso por Valencia que se vio cortado por el COVID-19, y en el regreso a las pistas decidió hacer del País Vasco su casa. Siguió ganando corazones en Gernika durante cuatro cursos, superando los 25 minutos de media en todo ese tiempo. Cambió Bizkaia por Gipuzkoa en 2024 para llegar al antiguo IDK, y seguir demostrando su pasta en dos campañas de buen nivel.

Este verano llegó a Estepona, con quien hizo la pretemporada y llegó a debutar en los dos partidos de previa de la Eurocup. Sin embargo, Rosó Buch es a pleno derecho, y con varios entrenamientos ya completados, jugadora del Movistar Estudiantes. Su salida de Estepona es una incógnita, tan solo alegando motivos personales.

Rosó es nacional, tiene experiencia, y sobre todo tiene una gran capacidad ofensiva. Maneja el balón de maravilla, puede hacer veces de base, toca mucho la pintura, y ataca con el bote. Su polivalencia es clave, como también lo será su adaptación, con un posible debut en la jornada intersemanal ante Araski.

La vuelta de Camilión

Por si no fuera lo suficientemente especial cada recibimiento al conjunto catalán, esta temporada tenía otro aliciente. El querido número 22, con su característico arco de tiro, vestía de rojo y no de negro en Magariños. Juana Camilión volvía a su casa, a los corazones dementes, tras una salida totalmente justificada en busca de un salto de nivel.

La hispanoargentina tuvo su merecido homenaje antes del comienzo del encuentro, con una camiseta conmemorativa del número de partidos disputados. El balón echó a rodar, las de Roberto Íñiguez tan solo contaban con la baja, aunque importante, de Axelle Merceron. Además, llegaban de perder en la fase previa de la Euroliga tres días antes, por lo que sus fuerzas no eran las mismas.

Homenaje a Juana Camilión / Juan Pelegrín

El primer cuarto fue para Girona, que supo esperar su momento en la brega inicial, y acabar el periodo a un nivel superior. Con un 16 a 24 comenzaban los siguientes 10 minutos, aunque pronto Bulgak anotaría un triple para aumentar la ventaja gironí a dobles dígitos. Le siguió una pérdida en el saque y una canasta de Lekovic para que Isaac Fernández pidiera un tiempo muerto tras tan solo 30 segundos disputados.

Poco a poco las Women In Black sacaron su juego y su carácter para ponerse por delante pasado el ecuador del cuarto. El encuentro se convirtió en una pelea constante de idas y vueltas, con fallos de ambos, y puntos que se sentían como agua de mayo cada vez que llegaban. El descanso llegó con un 39 a 41.

Un final feliz de la mano de Isa Latorre

El Movistar Estudiantes tuvo que sufrir, y agarrarse como pudo, a un arreón catalán a la vuelta de vestuarios. La fiesta se le acabó a las de rojo de la mano de una Kendall Cooper enchufadísima, y las del Ramiro resurgieron. El perímetro fue clave para la victoria, con hasta 13 triples colegiales.

También lo fue, como no podía ser de otra manera, la asfixiante defensa estudiantil, para partir a la contra y sorprender al SPAR Girona. Laia Lamana, haciendo ‘spoiler’ del final del encuentro, cerró el tercer periodo con una bombita sobre la bocina. El partido estaba de lo más bonito, con ambos conjuntos luchando, y el Magariños entregado una vez más, haciendo que el viento soplara a favor de su Estudiantes.

La ventaja colegial de 10 puntos se vio reducida al empate en el momento crucial, los dos últimos minutos. Las de Isaac anotaban, y respondían las de Roberto. La canasta de 2 fue de Lamana, restaban ocho segundos y lo empató Iyana Martín con una bandeja. Sin tiempos muertos, el Movistar Estudiantes disponía de 2.6 segundos para ganar a la desesperada.

Isa Latorre, protagonista del partido con su triple final / Juan Pelegrín

Y vaya si lo hizo, esa jugada que tanto practican del saque rápido con Isa Latorre funcionó. Cooper se la pasó a la murciana, que lanzó el balón al aire desde tres cuartos del campo más atrás de la canasta. El tiempo se paró, la bocina sonó, y el esférico naranja atravesó la red dándole una victoria heroica al Estudiantes en la primera jornada.

Esta canasta solo fue el culmen a un encuentro digno de la Liga Femenina Endesa actual, y digno de una primera jornada en Magariños entre dos grandes equipos. El Movistar Estudiantes no pudo comenzar mejor el nuevo curso, aunque un solo partido no marca el trabajo constante que deberán realizar.

Por lo pronto, la segunda jornada de liga ya es intersemanal, y las de Isaac Fernández marchan hacia Vitoria. En Mendizorrotza espera un Kutxabank Araski que cayó por 82 a 77 en Ferrol tras un último cuarto algo más flojo. Las de Madelen Urieta cuentan con el arma de Stanacev, con pasado colegial la anterior campaña, que volvió a su nivel habitual con 18 puntos, 9 asistencias y 9 rebotes.

Las vascas cuentan también con el poderío interior de Kristina Higgins y Julieta Mungo, que pueden dar guerra a las interiores colegiales. Con una plantilla más corta, las amenazas exteriores son Lahtinen y Dudasova. El Estu podrá tirar de físico para desgastar al Araski, y llevarse la segunda victoria consecutiva para aumentar sus buenas sensaciones.

Autor: Rubén Moncayo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *