A sacar el orgullo pirenaico
Foto: Facebook AE Sedis
Cuatro derrotas consecutivas pesan. Pesan en la clasificación y pesan en la cabeza. El Cadí La Seu afronta la jornada 23 de la LF Endesa instalado en la 14ª posición (8-14, 30 puntos), apenas un triunfo por encima del descenso. El contexto aprieta, pero el carácter no se negocia. Este domingo (12:15 h), en el imponente Roig Arena, el equipo de Isaac Fernández visita al todopoderoso Valencia Basket (3º, 17-5, 39 puntos) con una misión clara: competir sin complejos y recuperar sensaciones.
Enfrente estará un bloque diseñado para pelear por el título. El conjunto de Rubén Burgos promedia cerca de 78 puntos por partido, defiende con colmillo y en casa convierte cada parcial en una avalancha. Con dirección y experiencia en manos de Queralt Casas y Cristina Ouviña, poder interior con Raquel Carrera y Awa Fam, y la versatilidad de Leonie Fiebich y María Araújo, el Valencia castiga cualquier desconexión. Llega además con dos victorias consecutivas y dinámica ascendente.
Lo que debe mostrar el Cadí: intensidad, rebote y liderazgo
Pero el Cadí no viaja a Valencia para contemplar. Viaja para competir. Para hacerlo necesita algo básico y no negociable: defensa desde el salto inicial. El Valencia corre, anota en transición y castiga en estático; si las pirenaicas no igualan el nivel físico desde el primer minuto, el partido puede romperse demasiado pronto.
El segundo punto clave es el rebote y el control del ritmo. El Cadí promedia 69,2 puntos a favor y pierde por 6,1 de media; cifras que obligan a reducir segundas oportunidades rivales. Limitar el rebote ofensivo taronja y alargar posesiones será vital para que el partido se juegue donde más conviene: en el barro, no en la pista abierta.
Y después, liderazgo. Shaylee Gonzales debe marcar diferencias en el perímetro. La dupla interior formada por Nahan Niare y Seehia Ridard necesita sostener el juego físico bajo aros. Desde el banquillo, la energía de Ana Palma y Ainhoa Gervasini puede cambiar inercias, mientras que Regina Aguilar y Laia Raventós están llamadas a dirigir con serenidad. Atención también a la danesa Freja Werth, capaz de aportar equilibrio en minutos de rotación.
El factor mental: competir cada posesión
Más allá de los números, el partido se juega en la cabeza. El Cadí ha demostrado este curso que puede plantar cara a rivales de la zona alta. Es cierto que la clasificación aprieta, pero también que una actuación coral puede cambiar dinámicas y devolver confianza.
El Valencia es favorito indiscutible. Pero el Cadí no es un equipo que viaje a rendirse. Saldremos de dudas el domingo, a las 12:15 h. Partido que se podrá ver por Teledeporte y YouTube FEB como escaparate nacional; Ràdio Seu (107.2 FM) como latido local. En la pista habrá cinco jugadoras, pero detrás empujará todo un pueblo. Porque cuando el Cadí salta al parqué, no juega solo un equipo. Juega La Seu d’Urgell. Juega el Pirineo.
Autor: José Manuel Gómez
Foto: Facebook AE Sedis

