febrero 22, 2026
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acb Photo / Mariano Pozo

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Real Madrid

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Kosner Baskonia

Real Madrid

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Kosner Baskonia

  • Q1
    26- 26
  • Q2
    26- 21
  • Q3
    20- 20
  • Q4
    17- 33

De no acudir a la Copa en las dos últimas ediciones a levantar el trofeo diecisiete años después. El Baskonia volvió por sus fueros en el Roig Arena y lo hizo a lo grande, derrotando al Real Madrid (89-100) en una final inédita entre dos colosos del baloncesto español. La séptima Copa del Rey viaja a Vitoria con la fuerza de una gesta que tuvo dos nombres propios: Timothé Luwawu-Cabarrot, huracán ofensivo y MVP sobre el parqué, y Paolo Galbiati, arquitecto silencioso de una reconstrucción exprés desde el banquillo.

El alero francés firmó 28 puntos, la mejor actuación individual de un baskonista en una final copera, y lideró un tridente demoledor junto a Eugene Omoruyi (23) y Trent Forrest (22), autores de 73 de los 100 puntos de su equipo. Pero esta no fue solo una cuestión de números: fue carácter, fue rebeldía, fue identidad.

El espíritu Baskonia contra el vendaval blanco

El arranque fue un vendaval del Real Madrid. Triples de Mario Hezonja, Sergio Llull y Facundo Campazzo, defensa asfixiante y un parcial de 13-2 que obligó a Paolo Galbiati a detener el partido antes del tercer minuto. Pintaba mal. Muy mal. El conjunto blanco, dirigido por Sergio Scariolo, parecía dispuesto a romper la final desde el inicio.

Pero entonces emergió el carácter. Luwawu-Cabarrot entendió el mensaje y comenzó a atacar el aro como si no existiera mañana. Penetraciones imposibles entre gigantes, tiros liberados tras bloqueo y una determinación contagiosa. Omoruyi aportó músculo y acierto exterior, mientras Forrest empezó a marcar el tempo. Del 13-2 se pasó al intercambio constante y al empate a 26 al final del primer cuarto.

El Madrid volvió a golpear en el segundo periodo. Andrés Feliz, eléctrico, y Alex Len, dominante en la pintura, lideraron un 14-0 que puso el 40-30 en el marcador. La profundidad blanca parecía decisiva. Pero cada vez que el partido amenazaba con romperse, reaparecía el número 9 azulgrana. Al descanso, 52-47 y la sensación de que el campeón aún no estaba decidido.

Un MVP imparable y un último cuarto para la historia

Tras el intermedio, el plan blanco era claro: frenar a Luwawu-Cabarrot. Pero el francés estaba en trance. Anotó desde todas las posiciones, castigó en transición y mantuvo a los suyos vivos hasta el 59-59 mediado el tercer cuarto. La final bajó revoluciones, apareció la brega y el Madrid amagó con marcharse (72-64), pero tres tiros libres de TLC dejaron el 72-67 y la puerta abierta a la épica.

El último cuarto fue una obra maestra baskonista. Omoruyi encadenó dos triples que devolvieron la ventaja a los vitorianos, Forrest castigó cada desajuste y el Madrid, atenazado, empezó a perder precisión. Con empate a 85 llegó el golpe emocional: quinta falta de Luwawu-Cabarrot. Parecía el punto de inflexión… pero lo fue para el otro lado.

Emergió entonces Markus Howard, hasta ese momento discreto, para asumir la responsabilidad en los minutos decisivos. Un 2+1 de Forrest, tiros libres sin temblor y una defensa colectiva impecable colocaron el 86-92 a poco más de un minuto del final. Hezonja intentó repetir milagro con un triple, pero esta vez no hubo redención blanca. Diakité taponó, Forrest cerró desde la personal y el marcador se selló en 89-100.

El parcial final de 17-33 resume la dimensión de la hazaña. El Baskonia no solo ganó una final; recuperó su memoria. Volvió el eco del viejo TAU, el orgullo de finales del siglo XX, la costumbre de competir sin complejos ante cualquiera. Diecisiete años después, el séptimo título copero ya luce en sus vitrinas. Y lo hace con el sello imborrable de Timothé Luwawu-Cabarrot y la pizarra valiente de Paolo Galbiati.

Ficha técnica

89.- Real Madrid (26+26+20+17): Campazzo (14), Llull (3), Deck (8), Hezonja (15), Tavares (9) -cinco titular- Lyles (4), Abalde (-), Maledon (12), Garuba (5), Feliz (15) y Len (4).

100.- Kosner Baskonia (26+21+20+33): Forrest (22), Howard (6), Radzevicius (2), Frisch (-), Diakite (9) -cinco titular- Villar (-), Omoruyi (23), Kurucs (4), Luwawu-Cabarrot (28) y Spagnolo (6).

Árbitros: Peruga, Conde y Calatrava. Eliminaron por el Real Madrid a Usman Garuba (m.33) y a Luwawu-Cabarrot del Baskonia (m.36).

Incidencias: Final de la nonagésima edición de la Copa del Rey, la cuadragésima en la era ACB, celebrada en el Roig Arena de València con la presencia del rey Felipe VI y con la presencia de 15.314 espectadores.

Autor: José Manuel Gómez

Foto: acb Photo /Mariano Pozo 

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