El Estudiantes, campeón de una Copa con trasfondo
Celebración del título del Estudiantes / Flickr Palencia Baloncesto. Víctor Quintana
| 1 | 2 | 3 | 4 | T | |
|---|---|---|---|---|---|
| Palencia | 18 | 19 | 18 | 14 | 69 |
| Estu | 24 | 13 | 19 | 17 | 73 |
Súper Agropal Palencia
69
| 1 | 2 | 3 | 4 | T | |
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| Palencia | 18 | 19 | 18 | 14 | 69 |
| Estu | 24 | 13 | 19 | 17 | 73 |
73
Movistar Estudiantes
Súper Agropal Palencia
69
-
73
Movistar Estudiantes
-
Q1
18- 24
-
Q2
19- 13
-
Q3
18- 19
-
Q4
14- 17
Nunca está de más ganar un título, ni celebrar con la afición, por eso toca ir a los Delfines. El Estudiantes se ha proclamado campeón de la Copa España en Palencia, en un ambiente hostil ante los anfitriones. Los de Toni Ten estuvieron afinados en los momentos decisivos, algo que no suele ocurrir y hay que celebrar.
Nwogbo se lució en la final, con su consiguiente MVP, para volver a demostrar el jugador que es. El Estu se asegura el segundo puesto en los playoffs, y un premio de 50.000 euros, pero lo más importante de este título es ganar moral y confianza. Los del Ramiro han conseguido ganar la primera Final Four de su historia, algo digno de celebrar, y ahora deben afrontar la segunda vuelta con la máxima ambición.
Un semifinal perfecta ante Ourense
El Estudiantes llegó a Palencia decidido a llevarse la Copa España, pero antes tenían que derrotar al Ourense de Moncho López en semifinales. Por suerte, los colegiales plantearon un partido serio desde el inicio, y mantuvieron el plan del encuentro durante los 40 minutos.
La afición disfrutó de un triunfo algo cómodo de su equipo, con un juego que hacía bastante tiempo que no mostraban. Los gallegos estaban mermados físicamente, y no podían igualar el nivel del Estu, pero tuvieron un bastión que dio quebraderos de cabeza a Toni Ten.
Romario Gill estuvo inspirado, supo fabricarse espacios y aprovechar las debilidades de una zona estudiantil en la que Nwogbo estaba desaparecido, pero su final lo compensa. El pívot jamaicano acabó con 24 puntos y 5 rebotes, siendo la figura que mantenía a flote al COB.

Por la parte del Estudiantes, una buena noticia que alegró a más de uno. Asier González gozó de 20 minutos en pista, sacando su lucha y su garra, aunque también tiene cosas por pulir como el balance defensivo. Aún así, aceptó el papel de sustituir a un Nwogbo desacertado, y a un Hugo López cojo que tan solo jugó cinco minutos.
El partido se solucionó con un 71 a 90, gracias al buen juego colectivo con cinco jugadores por encima de los 10 puntos. La final estaba por llegar, y todo podía pasar, pero nadie podía imaginar la actuación estelar de Nwogbo tras su flojo partido ante Ourense.
La final, al más puro estilo Estudiantes
La Caldera de Castilla se abarrotó para animar a su equipo, y no cabía un alma que no quisiera la victoria del Súper Agropal Palencia, salvo algún valiente que se dejaba ver con bufandas del Estu. El partido empezaba de cara, pues Kunkel seguía siendo baja para los de Natxo Lezkano, que auguró un partido con baja anotación por esta ausencia, y así fue.
Los de Toni Ten salieron concentrados, con ganas de callar a la afición morada y presentar sus credenciales para la segunda vuelta. Lotanna Nwogbo sacó su repertorio en tres minutos, y acompañado de los triples de Granger y McGrew, obligaron a Lezkano a pedir tiempo muerto con 10-16 en el marcador.

Silverio y Hugo López cerraron el primer cuarto 18 a 24, aunque este último daría un mal trago a los dementes. A mitad del segundo cuarto el canterano colegial cayó de mala manera tras una entrada a canasta y se quedó tendido en el terreno de juego tocándose la rodilla de su lesión de cruzado. Precisamente Hugo viajó a Palencia tras una infiltración en el menisco para poder jugar, pero ahora le toca descansar y dejar que Petit Niang le sustituya.
El Estudiantes dominaba gracias a buscar buenos tiros y anotarlos, tanto que se puso 10 arriba a cuatro minutos del descanso, cuando la Caldera de Castilla empezó a hacer magia. Un Wintering tocado dejó sus fuerzas para dirigir el juego y anotar, Armus sacó su fuerza en la zona para coger rebotes ofensivos, y Vrankic calentó su mano. Con todo esto el Palencia se acercó, tanto que Borg y Oroz cerraron la primera parte con un empate a 37.
Órdago de carácter
Los corazones ya estaban a mil pulsaciones, se preveía una segunda mitad de lucha, de coger rebotes y aprovechar el mínimo fallo. El 6,75 abrió el tercer cuarto, con los palentinos continuando su racha anterior al descanso. El Estu llegó a ponerse ocho arriba en el 42-50, pero en un abrir y cerrar de ojos, un quinteto de rotación de los locales hizo reaccionar a su equipo y Toni Ten tuvo que pedir tiempo muerto con la ventaja reducida a tres.
Los de Lezkano empezaron a meter, los colegiales respondían, y la batalla se puso al máximo nivel, con una incertidumbre en el pabellón y en todos los aficionados. Pasados tres minutos del último cuarto los de morado se pusieron cuatro arriba, en un atisbo de desesperación estudiantil. Toni tuvo que volver a pedir tiempo para que Granger anotara un triple, Vrankic respondiera en la zona, y Vaulet empatara el partido de nuevo a 64.
La tensión se podía respirar, cada equipo luchaba por sus objetivos, queriendo imponer su ritmo de juego, pero el Estu supo ser agresivo con cada balón, tanto en ataque como en defensa. Los colegiales empezaron a penetrar para sacar faltas, y así consiguieron anotar los tiros libres para ponerse por delante. La defensa volvió a funcionar, fue la clave del partido, esa faceta que tanto pide Toni Ten y tan alegre lo comentó en rueda de prensa.
El tiempo se acababa, y no pudo haber mejor final que un tremendo mate de Nwogbo para cerrar una exhibición del pívot en la zona. 69-73 mostraba el marcador cuando sonó la bocina final y el Estudiantes se proclamó campeón de la Copa España 2026. Un partido de sacar musculo, de coger rebote, y de luchar.

La victoria va más allá de conseguir otro trofeo para la vitrina, es un triunfo muy valioso aunque sea una competición a la que dar una vuelta. El Estu ha conseguido ganar en la Caldera de Castilla, allí donde perdió de 30 puntos en la primera vuelta, y ha sabido jugar dos partidos completos con un plan de partido cumplido para jugar confiados.
La segunda vuelta no va a ser un camino de rosas ni mucho menos, pero este es un buen punto de comienzo para un soñador pleno de victorias. Hay salidas complicadas, hay partidos trampa, pero ahora toca seguir trabajando. Lo primero, recuperar a los tocados. Hugo debe parar para trabajar en su rodilla, y Asier González también tiene que descansar su hombro, ese que le ha apartado de la final.
El próximo reto no es minúsculo, el Estudiantes viaja a Donosti para enfrentarse a un Gipuzkoa Basket en un estado de forma espectacular. Además, los gipuzkoanos se estrenan de nuevo en su antiguo pabellón, el Gasca, un recinto más acogedor que hará más difícil la victoria. Es momento de celebrar sin olvidar lo importante, mejorar paulatinamente hasta mayo y junio.
Ficha técnica:
Árbitros: Francisco José Zafra, Leandro Lezcano, Fernando Ibañez
Súper Agropal Palencia 69 (18+19+18+14): Jakovics (2), Borg (11), Kamba (7), Álvaro Muñoz (8), Armus (4) – quinteto inicial – Wintering (4), Olivier Gómez (0), Oroz (9), Manu Rodríguez (6), Vrankic (11), Chema González (0), Ugochukwu (7)
Movistar Estudiantes 73 (24+13+19+17): Granger (12), Salin (4), Garino (5), Vaulet (8), Nwogbo (16) – quinteto inicial – Asier González (0), Giovannetti (6), Filipovic (0), Sergi García (4), McGrew (6), Hugo López (5), Silverio (9)
Autor: Rubén Moncayo

