El Palencia cae luchando en la final de la Copa España
Imagen: RRSS del Súper Agropal Palencia
| 1 | 2 | 3 | 4 | T | |
|---|---|---|---|---|---|
| PAL | 18 | 21 | 18 | 14 | 69 |
| EST | 24 | 13 | 19 | 17 | 73 |
Super Agropal Palencia
69
| 1 | 2 | 3 | 4 | T | |
|---|---|---|---|---|---|
| PAL | 18 | 21 | 18 | 14 | 69 |
| EST | 24 | 13 | 19 | 17 | 73 |
73
Movistar Estuiantes
Super Agropal Palencia
69
-
73
Movistar Estuiantes
-
Q1
18- 24
-
Q2
21- 13
-
Q3
18- 19
-
Q4
14- 17
Como no podía ser de otra manera, ayer se vivió en la Caldera de Castilla una final de infarto entre el Súper Agropal Palencia y el Movistar Estudiantes que se saldó con la victoria del conjunto madrileño. Un partido de máxima presión que pasó factura a ambos equipos y que se decidió, literalmente hablando, en los últimos minutos de juego.
En cuanto a intensidad, fue lo esperado, ocurrió lo esperado… y si alguien albergaba la más mínima duda estaba terriblemente equivocado. La igualdad reinó durante prácticamente el grueso del partido, con excepción del primer cuarto, en el que los colegiales consiguieron dominar el juego en cuanto a defensa y electrónico.
Tardaría un rato en despertar el Palencia, como viene siendo dolorosamente habitual, pero lo hizo con lucha y garra, y lo que es más importante: a pesar de los errores, los fallos a canasta y los momentos faltos de ideas, el Palencia nunca se rindió, como tampoco lo hizo su rival
El primer cuarto, que se saldó con 18-24 a favor del Estudiantes, fue un anticipo de la superioridad en pintura desplegada por Lotana Nwogbo, que no sólo se consolidó como MVP del encuentro, si no que fue clave para otorgar la victoria a los suyos. Los palentinos comenzaron buscando su lugar en la pista, con buenas jugadas de Borg y Armus y un Kamba que intentaba de todo pero no le salía demasiado. Las defensas eran férreas y podía apreciarse la tensión propia de una final de éstas características.
El partido fue cogiendo ritmo…
…pero tampoco llegó a un intercambio constante de canastas que propiciara gran cantidad de puntos. Ambos equipos se la jugaron demasiado en lanzamientos desde el perímetro, como así demuestra un pobrísimo 8/28 en triples para los palentinos y 8/26 para los madrileños. La clave estuvo en defensa y juego interior.
Durante el segundo cuarto los palentinos se cargaron las baterías y consiguieron mostrar mucha más competitividad, con un gran Álvaro Muñoz desde el perímetro y un Kamba que se resarcía de sus errores iniciales, obligando a detener a Toni Ten en varias ocasiones porque los locales sacaban un músculo muy peligroso.
Gracias a un buen par de jugadas de Wintering (que no tuvo su mejor día el resto del encuentro) y un Vrankic muy luchador, los muchachos de Lezkano conseguían acercarse en el marcador hasta que Borg y Armus alcanzaban el empate justo antes del descanso.
Una segunda mitad que prometía
La igualdad se alcanzó y el intercambio de canastas comenzaría pasado el ecuador del partido. Ninguno de los dos equipos fue capaz de romper lo suficiente como para alejarse en el marcador.
Garino encestaba de 3 puntos, a lo que respondía Vrankic. Varias jugadas polémicas levantaban la ira de la Caldera de Castilla y las quejas de Natxo Lezkano, que era sancionado con técnica. Granger, el intocable, sacaba petróleo de donde no había (tengan cuidado no invada Trump Uruguay) y mientras tanto, al final del tercer cuarto y con un intercambio brutal en el electrónico, Salin dejaba una preciosa entrada a canasta (sus dos únicos puntos) a lo que respondía un fantástico Manu Rodríguez desde el perímetro que junto a dos libres de Jakovics (desaparecido en el día de ayer y con esos dos únicos puntos en su cuenta), conseguían finalizar el cuarto con patente igualdad, 55-56.
Un último cuarto clave
Todos sabíamos que iba a ser así, en el momento en el que la mencionada igualdad comenzó a mostrarse en todo su esplendor, y sin que ningún equipo pudiera romper, todos, todos (aficiones, jugadores y banquillos), éramos conscientes de que la presión y la tensión iban a alargarse hasta el mismísimo final, donde todo sería decidido. Y así fue. Hubo momentos brillantes del Palencia en el que, situándose con una renta de 4 puntos, pudo haber controlado el partido. Pero no fue así, cuando ésto ocurrió tras un triple de Oroz y un breve intercambio de canastas, Vaulet empataba a 64.
69-69 tras un triple imposible de Tobias Borg a 2:25 de juego. Máxima intensidad… pero la sangre fría de Granger y el espectacular juego en pintura (superior al del Palencia) liderado por Nwogbo, conseguía arañar los puntos necesarios en el último minuto para obtener la victoria. Un último y desafortunado pase de Wintering a ninguna parte agotaba las opciones del Palencia de atrapar a su rival. 69-73 final.
Solo me queda hacer dos cosas, una, felicitar al Movistar Estudiantes por la copa, y dos, felicitar al Súper Agropal Palencia por no tirar nunca la toalla, por permanecer luchadores a pesar de las adversidades, de los momentos de máxima tensión, de las molestias físicas y lesiones, de las ocasiones de falta de ideas y de las eternas vicisitudes del mundo del baloncesto. Un partido que ambos equipos merecieron ganar, pero solo uno supo afinar y refinar al final.
Partido perteneciente a la final de la Copa España, disputado en el Pabellón Municipal de Deportes de Palencia, prácticamente lleno. Técnica a Natxo Lezkano
Árbitros: Francisco José Zafra, Leandro Lezcano, Fernando Ibañez
69 – Súper Agropal Palencia (18+19+18+14): Jakovics* (2), Borg* (11), Kamba* (7), Álvaro Muñoz* (8), Armus* (4), Wintering (4), Olivier Gómez (0), Oroz (9), Manu Rodríguez (6), Vrankic (11), Chema González (0), Ugochukwu (7)
73 – Movistar Estudiantes (24+13+19+17): Granger* (12), Salin* (4), Garino* (5), Vaulet* (8), Nwogbo* (16), Asier González (0), Giovannetti (6), Filipovic (0), Sergi García (4), McGrew (6), Hugo López (5), Silverio (9)
*quinteto inicial
Texto de Daniel Borge
Imagen: RRSS del Súper Agropal Palencia

