Más que necesitados
Foto: Web del Dreamland Gran Canaria
El Dreamland Gran Canaria necesita una victoria para enderezar su rumbo esta temporada y recibe a todo un Valencia Bàsket al que le tiene cogida la medida.
Las cosas no van bien por Gran Canaria, no voy a negarlo, pero si hay un equipo al que el Dreamland Gran Canaria le tiene la matrícula pillada desde hace mucho tiempo es el Valencia Bàsket. Hay que hacer mucha memoria y remontarse hasta el 9 de octubre de 2016 para descubrir cuándo fue la última victoria de los taronjas en su visita a la isla. Tampoco voy a negar que esta temporada parece ser la que rompe todos los maleficios de aquellos equipos visitantes que nunca sacaban una victoria de aquí. Sea como fuere, se viene un partido de alto voltaje este domingo donde ambos equipos siempre se entregan al máximo.
Para rematar la faena, a la maldición del Valencia en la isla, hay que añadir la famosa ley de los ex, donde siempre les hacen un destrozo inconmensurable. Una de sus pesadillas particulares es Mike Tobey. El pívot neoyorquino se convierte en un martillo pilón cada vez que se enfrenta a su exequipo. Es como esa gota malaya que no te deja pensar, ni estar cómodo en la pista y, sobre todo, te va mermando las ganas poco a poco. Al bueno de Mike, se le suma en esta ocasión otro viejo conocido para los taronjas, Kassius Robertson. El de Toronto no lleva ni una semana en la isla pero, ya dio muestras de su talento en el partido que jugaron los claretianos el pasado martes. No me cabe la menor duda que también querrá hacer un buen papel ante sus ex. Recordemos que este Granca está más que necesitado de una victoria, necesita enderezar el rumbo y los ex son un muy buen punto de partida.
Virtudes y defectos
La temporada del conjunto valenciano está siendo de las mejores en mucho tiempo. Actualmente, van segundos en la tabla clasificatoria con un balance de 12 victorias y 4 derrotas, dos de ellas en los dos últimos encuentros de la liga regular y contra rivales directos, como Real Madrid y Unicaja Málaga. Los pupilos de Pedro Martínez tienen muchas virtudes pero también muchos defectos. Es indudable que este equipo desprende puntos y talento a raudales. Jugadores como Omari Moore, Darius Thompson o Jean Montero, están dándole la vida a un equipo que parece otro en determinadas ocasiones. Aunque su jugador “revelación” esta temporada está siendo Jaime Pradilla, que uno de los cuatro jugadores que han participado en todas las jornadas y quien más minutos jugados promedia del equipo. Las transiciones ofensivas del VaBas son mortales y defienden con bastante intensidad aunque, si me preguntan, diré que sus pívots no son los más eficientes de esta liga.
Este es un equipo que corre mucho, ataca ordenadamente y muy bien pero con un pequeño defecto, abusan de su tiro exterior en detrimento del juego en la pintura. Si no tienen el día desde la línea de 6,75 se le complican las cosas así que, defender el perímetro es una de la bases para ganar a este Valencia.
Lavado de cara
El Granca necesita cambiar la imagen de equipo desordenado que arrastra este año. Para eso, los claretianos tienen que empezar por aumentar sus estadísticas de acierto de cara a canasta, que son un auténtico drama turco. Este lavado de cara pasa porque el equipo vuelva a jugar como lo que debería ser, un equipo y dejarse de hacer guerras cada uno por su parte. Si decíamos que Pradilla se ha convertido en el jugador revelación de los taronjas, el Granca tiene su propia arma secreta, Pierre Pelos. El galo se está convirtiendo en todo un referente en defensa y un especialista en abrirse hueco en la pintura para anotar canastas cada vez mejores.
Ahora bien, toda victoria de los claretianos pasa por la tríada de siempre, la de toda la vida. Primero, salir con la mente en el partido desde el segundo uno, nada de llegar al pabellón media hora más tarde para intentar remediar los despropósitos de cuando no tienes los cinco sentidos en la pista desde el primer momento. Segundo, defender como si nos fuera la vida en ello. Y no sólo que si nos fuera es que, realmente, nos va la vida en ello. Contra equipos muy físicos el Valencia sufre así que, habrá que meter intensidad a la hora de cubrir los espacios y reducir las transiciones rivales, eso sí, mejorar en los rebotes porque somos unas hermanitas de la caridad en cuanto a pillar rebotes se refiere. Por último, y no menos importante, atacar con inteligencia e intentar tomar las mejores decisiones a la hora de jugarnos los tiros pero, por encima de todas las cosas, mejorar el nivel de acierto del equipo. No podemos permitirnos el lujo de hacer 20 intentos para meter una sola canasta.
Dicho todo lo anterior, confío en que el equipo dé la cara mañana y, cómo mínimo, les pido que compitan. Ya saben lo que digo siempre, se puede perder pero dejándose la vida y el alma en la pista y eso es lo mínimo que deberíamos exigirles a los nuestros. Ojalá este sea el punto de partida de la mejoría que necesita este Granca. Confiemos.
Autor: Dyrma Herrera
Fotos: Página Web del Dreamland Gran Canaria

