Movistar Estudiantes y su misión imposible: ganar al Ferrándiz
Flickr Movistar Estudiantes
Los colegiales tienen uno de los viajes más especiales de la temporada, pero también uno de los más duros. El HLA Alicante, el mítico Lucentum, recibe en su Pedro Ferrándiz a un Movistar Estudiantes en busca de recuperar la identidad.
Los de Toni Ten deben ir con precaución de no sumar más lesionados, ahora que se empiezan a incorporar aquellos que lo estaban. El Estudiantes debe plantear un partido serio, jugarlo concentrado, llevan cuatro temporadas sin ganar en el Ferrándiz, y ahora las victorias no sobran.
Vuelta al pasado
Lo primero que se le pasa por la cabeza a uno con este encuentro es la temporada pasada. La misma sensación de todos los años, de no luchar por nada en la tabla, y jugar los partidos como preparación para la lotería del playoff.
Queda cada vez más clara esa teoría, aunque el Movistar Estudiantes está más centrado en el estado físico, y por supuesto mental de su plantilla. Petit Niang se vistió de corto en Cantabria, aunque no jugó, y Toni Ten ha confirmado en la previa del club una noticia inmejorable. Hugo López ha vuelto a los entrenamientos, aunque no augura que su regreso a pista sea inminente, pero es un gran avance.
Granger está más que recuperado y metido en la vereda del equipo. Quien deja sensaciones algo diferentes es Lotanna Nwogbo, su vuelta no ha sido la mejor. El nigeriano se muestra despistado, sin tomar las mejores decisiones, haciendo un símil con su inicio de temporada. Lo que está claro es que si miramos sus campañas anteriores, debe empezar a carburar para repetir otro final de liga espectacular.

La gran tarea, y quizás algunos jugadores deben dar un paso al frente, es el rebote. Sin un luchador nato como Hugo López, y la baja de Nwogbo, el Movistar Estudiantes ha dejado empeorar una de las facetas más importantes del juego. Asier González, Stumbris, Garino, o el propio Nwogbo, deben sacar músculo para generar segundas oportunidades en ataque, o prohibírselas al rival.
El Estudiantes no está necesitado de victorias, pero sí que necesita sumar para subir la moral de un equipo que estalló de alegría en aquella tarde ante Menorca en el Magariños. Aquella imagen, y aquellos gritos de rabia de entrenadores y jugadores, dejaron ver la situación que vivían. Ahora no debe repetirse algo así, Cantabria fue un tropiezo, aunque hay papeletas para hacer lo mismo en Alicante.
Un equipo nuevo
Sin duda, el HLA Alicante no pasa por su mejor momento, ni mucho menos comparado con su inicio de temporada. Para ello, han remodelado su plantilla con hasta cuatro caras nuevas respecto al duelo de la primera vuelta.
Los de Rubén Perelló también tienen ganas de morder, vienen de perder en un final de infarto en Cartagena. Además, no ganan en el Pedro Ferrándiz desde el 10 de febrero, y la afición lucentina quiere seguir la costumbre de celebrar una victoria ante el Movistar Estudiantes.
Echando la vista al partido en el Palacio, allá por octubre en la jornada 4, el Estu venció tras una lucha constante, y un último cuarto decisivo. Pocas conclusiones se pueden sacar de aquel encuentro para mirar al de este sábado, tan solo la defensa de los espacios que genera el dueño de la LEB Oro, actual Primera FEB.

El señor Kevin Larsen, amado en la casa colegial, y querido allá por donde va dejando su rastro. Sigue enganchado a una máquina de oxígeno cada partido, con casi 28 minutos de media. Hay una fácil explicación a esto, su capacidad de generar puntos para Alicante, tanto con su tiro de media distancia y los triples tras bloqueo, como con sus rebotes y asistencias.
Más allá del danés, los alicantinos tienen calidad que deben engrasar. Jordan Bone ha sido de los últimos en llegar, pero ya aporta su mano en ataque. Lo mismo que Hollanders y Yasiin Joseph, que se unen a Eddy Polanco y Mike Torres para formar una línea exterior peligrosa. En la zona, más allá de Larsen no tienen mucho más, con Deng Geu, Tamba, o Coulibaly.
El encuentro se presenta duro, nunca es fácil jugar en el Ferrándiz, y el Movistar Estudiantes ya está convirtiendo en tradición que sus aficionados desplazados cada año vean una derrota de su equipo. Este no será diferente en cuanto al desplazamiento, la Demencia sigue con su particular viaje a la costa cada temporada, a disfrutar de un pabellón con recuerdo ACB.
Autor: Rubén Moncayo

