Exhibición blanca y mensaje directo a Valencia
acb Photo / David Grau
| 1 | 2 | 3 | 4 | T | |
|---|---|---|---|---|---|
| 28 | 22 | 23 | 27 | 100 | |
| 12 | 16 | 16 | 26 | 70 |
Real Madrid
100
| 1 | 2 | 3 | 4 | T | |
|---|---|---|---|---|---|
| 28 | 22 | 23 | 27 | 100 | |
| 12 | 16 | 16 | 26 | 70 |
70
Unicaja Baloncesto
Real Madrid
100
-
70
Unicaja Baloncesto
-
Q1
28- 12
-
Q2
22- 16
-
Q3
23- 16
-
Q4
27- 26
Los blancos aplastan al vigente campeón (100-70) en el Roig Arena y lanzan un aviso antes del duelo de este sábado a las 18:00 ante el anfitrión.
La Copa del Rey no entiende de porcentajes, pero sí de golpes de autoridad. Y el que asestó el Real Madrid Baloncesto en el Roig Arena fue de los que retumban más allá del marcador. 100-70. Cien puntos. Treinta de diferencia. Un vigente campeón, el Unicaja, completamente desactivado antes del descanso. La lógica, tantas veces cuestionada en febrero, esta vez se impuso con puño de hierro.
El equipo blanco no dio margen a la sorpresa. No hubo intercambio de golpes ni final apretado. No hubo relato alternativo. Desde el salto inicial, el Madrid marcó territorio con una defensa asfixiante y un dominio interior que convirtió cada ataque malagueño en una expedición al desierto. Si en la previa hablábamos de presión, de favoritismo y de memoria reciente, sobre el parqué solo hubo una cosa: superioridad.
Una salida demoledora
El triple inicial de Kendrick Perry fue un espejismo. Apenas un destello antes del apagón. El Madrid respondió con un 8-0 inmediato y, desde ahí, empezó a construir un muro imposible de escalar. Edy Tavares impuso su ley en la pintura, cerrando el rebote y alterando cada penetración. Y cuando el Unicaja intentó sostenerse desde el rebote ofensivo y los puntos de James Webb (14-12, minuto 7), apareció el primer golpe definitivo.
Trey Lyles, saliendo del banquillo, dinamitó el partido con una ráfaga de triples que impulsó un parcial de 14-0 para cerrar el primer cuarto (28-12). Ahí se rompió el encuentro. Ahí el Madrid dejó claro que no iba a permitir que la noche se convirtiera en una moneda al aire.
El segundo cuarto fue un ejercicio de demolición controlada. 35-18 en el minuto 13. 42-22 en el 16. Máxima de 24 puntos (50-26) antes del descanso. El Unicaja se ahogaba ante la defensa blanca, precipitado, sin claridad, firmando un 34% en tiros de campo y llegando al intermedio con apenas 28 puntos (50-28). La bestia negra de otras temporadas no compareció en Valencia.
Defensa, profundidad y gestión
El mérito del conjunto dirigido por Sergio Scariolo fue doble. Primero, por la intensidad competitiva pese al cartel de favorito. Segundo, por la gestión de recursos. A dos minutos del descanso ya habían participado los doce jugadores. Ninguno superó los veinte minutos. En un torneo comprimido, esa dosificación es oro.
El Madrid no solo ganó; se permitió el lujo de administrar esfuerzos sin perder el pulso. Cada rotación mantenía el nivel defensivo. Cada quinteto encontraba soluciones. Hezonja, Campazzo, Deck, Tavares… y un Llull que, además, escribió una página propia en la historia del torneo.
El capitán madridista se convirtió en el jugador con más minutos disputados en la historia de la Copa del Rey, superando a leyendas como Felipe Reyes y Juan Carlos Navarro. Un dato que habla de longevidad, pero también de peso competitivo. Llull no necesitó una exhibición anotadora para influir; su presencia es simbólica, emocional, estructural.
Sin reacción malagueña
Si hace unos días el Madrid había remontado 17 puntos en el Martín Carpena en Liga Endesa, esta vez no hubo espacio para la épica inversa. Al Unicaja le faltó fe, acierto y claridad. Cada intento de reacción era respondido con una canasta o una defensa que apagaba cualquier conato de esperanza.
La segunda mitad fue un trámite con ritmo alto, intercambio más abierto y un Madrid cómodo, ampliando diferencias hasta cerrar el encuentro con el redondo 100-70. Una paliza histórica en un cruce que, sobre el papel, prometía tensión.
El vigente campeón se marchó sin encontrar respuestas. El favorito confirmó que no estaba dispuesto a permitir sustos.
Semifinales: el anfitrión espera
El siguiente obstáculo será el Valencia Basket, anfitrión y posiblemente el rival más incómodo que podía cruzarse en el camino blanco. El conjunto taronja hizo sus deberes ante el Joventut (95-84) en un partido más competido, impulsado por el liderazgo de Ricky Rubio y la anotación de Cameron Hunt.
El sábado a las 18:00, el Roig Arena vivirá un duelo de alto voltaje. El Madrid llega lanzado, con confianza y con la sensación de haber dado un golpe sobre la mesa. El Valencia, con el respaldo de su público y la ilusión de pelear el título en casa.
Análisis: un aviso… y un reto mayor
Lo del Madrid fue un mensaje. No solo al Unicaja, sino al resto del cuadro. Defensa de élite, rotación amplia, experiencia y colmillo competitivo. Cuando el conjunto blanco alcanza este nivel de concentración desde el inicio, es casi imposible sacarlo del partido. Pero lo del sábado será otra historia.
El Valencia Basket juega en casa, maneja bien los ritmos y tiene capacidad para castigar desde el perímetro si el Madrid concede ventajas. Además, el factor ambiental puede equilibrar lo que en talento individual parece inclinarse hacia el lado blanco. Si el partido entra en un intercambio emocional, el anfitrión crecerá.
Para el Madrid, la clave será repetir la seriedad defensiva y controlar el rebote. No permitir segundas oportunidades ni rachas que enciendan al pabellón. En ataque, la variedad de focos vuelve a ser su mayor fortaleza: no depende de un solo nombre, sino de una estructura sólida.
La Copa, decíamos, es un estado de ánimo. El Real Madrid ha dado el primer golpe con contundencia. Ahora le espera, probablemente, el examen más exigente antes de la final. Y ahí, con el anfitrión enfrente y el título a dos pasos, veremos si este golpe fue solo una exhibición… o el prólogo de algo mayor.
Ficha técnica:
100 – Real Madrid (28+22+23+27): Campazzo (7), Llull (7), Deck (8), Hezonja (12), Tavares (9) -cinco titular- Lyles (16), Kramer (-), Abalde (12), Maledon (13), Garuba (7), Feliz (9) y Len (-).
70 – Unicaja (12+16+16+26): Perry (8), Duarte (6), Barreiro (5), Webb III (18), Balcerowski (13) -cinco titular- Audige (-), Kalinoski (3), Díaz (-), Cobbs (2), Djedovic (6), Sulejmanovic (3) y Rubit (6).
Árbitros: Peruga, Pedrós y Martínez. Sin eliminados.
Incidencias: segundo partido de cuartos de final de la Copa del Rey disputado en el Roig Arena ante 14.062 espectadores.
Fotografía: acb Photo / David Grau
Autor: Vicenç Ropero

