febrero 9, 2026

Son Moix como refugio en noches torcidas

0
IMG_3732

Fibwi Palma

1234T
Fibwi2121162684
Melilla2324181378

Fibwi Palma

84

1234T
Fibwi2121162684
Melilla2324181378

78

Melilla Ciudad del Deporte

Fibwi Palma

84

-

78

Melilla Ciudad del Deporte

  • Q1
    21- 23
  • Q2
    21- 24
  • Q3
    16- 18
  • Q4
    26- 13

Los de Pablo Cano vencen al Melilla en un partido incómodo y toman impulso en una semana decisiva

Son Moix no regaló nada, pero sí empujó hasta el final. El Fibwi Mallorca Bàsquet Palma cumplió este domingo con la parte más ingrata del guion: ganar cuando no todo fluye, cuando el partido se tuerce y cuando el rival, pese a su situación clasificatoria, te obliga a remar durante muchos minutos. Los de Pablo Cano se impusieron al Melilla Ciudad del Deporte tras una batalla larga, densa y emocional, que sirvió para cortar la racha de derrotas y coger aire en la Primera FEB, en el primero de los tres partidos consecutivos que los baleares disputarán esta semana en casa.

No fue una victoria brillante ni cómoda, pero sí necesaria. De esas que no elevan titulares grandilocuentes, pero que sostienen proyectos. Y en el momento actual del Fibwi, eso vale oro.

Un inicio eléctrico… y una advertencia temprana

El partido arrancó con una de las mejores noticias de la tarde: el regreso de Lucas Capalbo al quinteto inicial. El base uruguayo, activo desde el primer balón, asistió para que Bracey abriera el marcador desde el triple y lideró un parcial inicial de 7-0 que parecía encarrilar el encuentro. Pero Melilla no había viajado a Palma para ejercer de comparsa.

El conjunto de Rafa Sanz reaccionó de inmediato con un 0-7 que igualó el choque y dejó claro que el duelo sería mucho más incómodo de lo que indicaba la clasificación. A partir de ahí, el partido entró en un intercambio constante, con mucha presencia interior, defensas intensas y un ritmo irregular, marcado por las imprecisiones locales. Esos errores permitieron al Melilla disponer de más posesiones y cerrar el primer cuarto ligeramente por delante, sembrando las primeras dudas en Son Moix.

Iván Cruz golpea, el Fibwi sobrevive

El segundo cuarto confirmó el escenario. El Fibwi salió con la intención de corregir errores y darle la vuelta al marcador, con Capalbo aportando cerca del aro, pero se topó con un Iván Cruz absolutamente inspirado. El interior del Melilla firmó una primera parte perfecta, con 21 puntos y un inmaculado 9/9 en tiros de campo, castigando cada desajuste defensivo de los locales.

El acierto visitante desde el perímetro y la solidez de Cruz permitieron a los de Sanz abrir diferencias cercanas a los diez puntos. Pablo Cano paró el partido buscando reacción, y esta llegó desde el tiro exterior. El Fibwi ajustó, encontró mejores lecturas y se apoyó en un Brian Vázquez cada vez más entonado desde el banquillo para reducir distancias e incluso igualar el marcador. Sin embargo, un último arreón visitante envió el partido al descanso con un inquietante 42-47.

Tras el paso por vestuarios, el Fibwi salió con la clara consigna de subir el tono. Aramburu y Bombino castigaron el aro en acciones consecutivas para volver a colocarse a solo un punto, pero los problemas en el rebote defensivo siguieron dando oxígeno a un Melilla muy cómodo en el intercambio. Los locales se atascaron en ataque y, ya en bonus, concedieron demasiados tiros libres que permitieron a los visitantes marcharse de nuevo hasta el 58-65.

El partido parecía escaparse poco a poco, no tanto por juego como por sensaciones. Y ahí apareció el carácter.

El último cuarto de la fe

Con diez minutos por jugar y una de las máximas desventajas en el marcador, el Fibwi se agarró a Son Moix. Aramburu abrió el camino, Brian Vázquez sumó desde la línea de tiros libres y el propio escolta vasco, con un triple, volvió a meter al equipo en el partido. La defensa a toda pista empezó a surtir efecto, el público empujó y, tras muchos minutos a remolque, el Fibwi recuperó la iniciativa.

Melilla siguió acertado desde el perímetro, pero los locales elevaron el tono físico, mejoraron el rebote y encontraron en Bracey una vía segura para sumar, ya fuera atacando el aro o desde el tiro libre. Con el partido empatado a 78 tras un triple de Rodríguez, apareció el nombre propio de la noche. Jon Ander Aramburu. Triple para poner al Fibwi tres arriba. Tapón decisivo en la siguiente acción defensiva. La sentencia emocional de un partido que se había resistido demasiado. Melilla murió en la orilla después de mandar durante gran parte del encuentro. El Fibwi, sin brillar, supo ganar.

El dato resume bien la historia: Iván Cruz anotó sus 21 puntos en la primera parte. En la segunda, pese a estar muchos minutos en pista, no sumó ninguno. El ajuste defensivo del Fibwi, especialmente en el último cuarto, fue clave para cambiar el signo del partido.

Tras el encuentro, Pablo Cano valoró especialmente la capacidad del equipo para no salirse del partido pese a las dificultades, subrayando la importancia de saber ganar encuentros “feos” en una liga tan exigente como la Primera FEB. Rafa Sanz, por su parte, destacó el esfuerzo de los suyos y lamentó no haber sabido cerrar un partido que tuvieron muy bien controlado durante muchos minutos.

Mucho más que una victoria

El Fibwi suma así su novena victoria del curso y equilibra su balance (9-9), situándose noveno en la clasificación. Melilla, en cambio, queda muy tocado con un 2-16 que complica seriamente su futuro inmediato en la categoría.

Pero la temporada no espera. Sin tiempo para celebraciones, el Fibwi volverá a jugar este miércoles en Son Moix, a las 20:00, ante el Flexicar Fuenlabrada, sexto clasificado con un sólido 11-7 y recién llegado de vencer al Tizona en casa. Será una prueba de máxima exigencia para medir la verdadera dimensión del equipo. Y el domingo, de nuevo en casa, contra Menorca, continuará una semana maratoniana de baloncesto.

Son Moix ya ha hablado. Ahora toca seguir respondiendo. Porque en esta liga, sufrir es casi obligatorio. Pero ganar, cuando se puede, es innegociable.

Ficha técnica:

84 Fibwi Mallorca Bàsquet Palma (21-21-16-26): Lucas Capalbo (12), Juan Bocca (3), Lysander Bracey (20), Jon Ander Aramburu (16), Pedro Bombino (6). También jugaron Aless Scariolo (0), Laron Smith (3), Fallou Niang (5), Osvaldas Matulionis (5), Brian Vázquez (14).

78 Melilla Baloncesto Ciudad del Deporte (23-24-18-13): Hoover (6), Iván Cruz (21), Christian Díaz (4), Caicedo (9), Godspower (0). También jugaron Ezquerra (4), Córdoba (12), Rodríguez (11), Debaut (7), Stilma (2), Javi García (0), Bergstedt (2).

Árbitros: Olivares Bernabéu, Palanca Page, Pinela García

Incidencias: 2.000 espectadores en Son Moix

Fotografía cedida por Fibwi Mallorca

Autor: Vicenç Ropero

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *