Duelo de altura en Magariños
Flickr Movistar Estudiantes
Vuelta a la competición tras el nuevo año, y las chicas del Estu tienen por delante otro gran reto para seguir sumando. Esta vez reciben a un Duran Maquinaria Ensino que está disfrutando de una gran temporada, con su reciente clasificación matemática a la Copa de la Reina.
Magariños debe convertirse en un fortín, y ser la clave de la buena racha que llevan las de Olmo Gómez. Es el momento de ganar, para no desengancharse de la igualdad que hay entre seis equipos la mitad baja de la tabla.
Continuidad y cohesión
Lo que está consiguiendo Olmo Gómez en las Women In Black es el único punto que faltaba para explotar, el carácter. Desde el primer momento el grupo estaba unido, pero cuando algunas jugadoras saltaban a la cancha parecía que no tenían ganas de jugar. Ahora eso no pasa, todas salen con la intensidad de jugar cada defensa y cada ataque como si fuera el último, aunque las rachas en el baloncesto no se pueden remediar.
La rotación es buena, hay unos roles claros por la diferencia de nivel, pero el entendimiento en pista es patente. Frieda Buhner es un escándalo de jugadora, le faltaba meter esos triples que no paraba de anotar la temporada pasada, y ya le empiezan a entrar también esos tiros. Si no lo fue la temporada pasada, está siendo una de las revelaciones de la liga, segunda en puntos, top 10 en rebotes sin ser la referencia en la zona, y tercera en valoración de la liga.
Al lado de Frieda en la zona está Ezeigbo, la clase en estado puro, por su exhibición de movimientos en la zona en cada partido. Ha tenido que asumir todos los galones en la zona por la falta de otra pívot pura, y está cumpliendo a la perfección. Parece que tiene pegamento en las manos a la hora de coger rebotes, pues no suelta el balón con nada.

Como referencias exteriores están Camilión y Berkani. La española sigue liderando a este equipo tanto dentro como fuera de la pista, tiene una templanza digna de admirar, lo que le ayuda a saber seleccionar sus tiros para anotar. Además, lo combina con su garra para penetrar y luchar en defensa, viene de ser la MVP de la jornada pasada con sus 32 de valoración gracias a 23 puntos, 6 rebotes, y 5 asistencias.
Por su parte, Lisa Berkani es un espectáculo de ver, cada segundo que pasa en pista hace honor a su mote de “Tornado Berkani”. Mete canastas desde cualquier ángulo, en estático, en movimiento, a una pierna, y además reparte juego. El mejor fichaje de la temporada, y menos mal que pasaron aquellas situaciones para que la francesa llegara al Estu.
Todas son importantes
En lo que respecta al banquillo, cada una ha asumido su función. Stanacev ha dado un paso al lado con la competencia en el puesto de base, pero sigue poniendo su cabeza y su experiencia para dirigir el juego. Isa Latorre ha vuelto con más ganas que nunca y está desatada a la hora de entrar a canasta. Etxarri poco a poco va entrando en dinámica por la confianza que ha ganado, su defensa es de alabar, y en ataque vuelve a aportar.
Otras llegadas en medio de la temporada fueron Odom y Crozon. La primera llegó revolucionando el juego por su rapidez, y ha cogido un buen rol de sexta jugadora, aunque en Eurocup no esté jugando por su pasaporte extracomunitario. Esta plaza precisamente la ocupa la última llegada estudiantil, Paige Crozon, que se está adaptando de maravilla al 5×5 y sabe usar sus recursos.

El trio joven formado por Osma, Ada Toribio, y Adriana Diaz, tiene sus momentos, son cosas propias de su juventud. La primera se ha consolidado de inicio, y hay días que le entran los tiros y otros que no, pero no deja de intentarlo. Por su parte, las juniors, aunque parte del primer equipo, siguen dejando buenas sensaciones cada vez que juegan, por su descaro y manera de cambiar el juego.
Este es el Estudiantes que la afición quiere ver, el que compite a todos los equipos y gana, el que ilusiona con cosas grandes, y en el caso de esta temporada, el que sabe reponerse a las adversidades.
Ensino, rival duro y proyecto potente
Las gallegas llegan a Madrid con un balance de ocho victorias y cinco derrotas, empatadas en el cuarto y quinto puesto con Avenida, y la realidad es que el Ensino es un rival difícil. Dentro de la locura de clasificación que hay en la Liga Femenina Endesa, ser de las que destacan y están con varias victorias por encima del resto es indicativo de la calidad del equipo.
Suso Garrido cogió las riendas del equipo de Lugo este verano tras la marcha, precisamente, de Antonio Pernas, entrenador estudiantil hasta hace un mes, que no podrá enfrentarse al que fue su asistente en el Ensino.
4 renovaciones respecto a la temporada pasada, pero son tres de las caras nuevas las que llevan al club lucense a donde están. Maimouna Haidara no se movió de Galicia, pues cambió Vigo por Lugo para seguir anotando en la zona y cogiendo rebotes con su 1.81. Otra pieza clave es Imani Tate, un clásico ya de las canchas españolas, donde lleva desde 2017. En verano volvió al Ensino tras una temporada entre Ardoi y Girona, y sigue anotando a placer, siendo el referente ofensivo a tener en cuenta por la defensa del Estu.
El tercer nombre clave es la jovencísima Alicia Florez. La leonesa es un todoterreno, si fueran más propensos en el baloncesto europeo, y en el femenino en particular, seria la dueña de los triples-dobles. Promedia 12 puntos, 6 rebotes, y 5 asistencias, y sigue demostrando que es una de las mejores proyecciones del baloncesto español.
El Duran Maquinaria Ensino es un equipo con el que tener cuidado, mueven bien el balón (16,5 asistencias), y juegan a pocas posesiones, algo que no beneficia a un Estu al que le gusta correr. Son el tercer equipo que más anota de 2 de la liga, y es debido a que, con 12 rebotes ofensivos por partido, son las que más segundas oportunidades se generan.
En definitiva, un partido duro de ganar, pero la buena racha y la moral deben ser claves para que el Estudiantes siga triunfando y mirando hacia arriba. Además, sumar una victoria ante un equipo así será una prueba más de que ha vuelto el espíritu Women In Black, ese de competir y poner al limite a cualquiera.
Autor: Rubén Moncayo

