Oviedo, primer examen del Fibwi en 2026

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Fotografía de Pons Flicks

El conjunto de Pablo Cano visita el Palacio de los Deportes de Oviedo tras cerrar un 2025 inolvidable

El Fibwi Mallorca Bàsquet Palma abre el nuevo año lejos de Son Moix y lo hace en uno de esos escenarios que exigen atención plena. El conjunto balear visitará este domingo 4 a las 12:30 horas el Palacio de los Deportes de Oviedo para medirse al Alimerka Oviedo Baloncesto, en un encuentro correspondiente a la decimoquinta jornada de la liga regular de la Primera FEB. Un duelo directo entre dos equipos separados por una sola victoria en la clasificación y que llega marcado por la inercia emocional de la última jornada y por el inevitable balance que deja el cambio de calendario.

El Fibwi afronta la cita instalado en la séptima posición, con un balance de 7 victorias y 6 derrotas que confirma su magnífica primera vuelta tras el ascenso. El Oviedo, por su parte, es décimo con 6-7, en plena pelea por mantenerse en la zona media de la tabla y con la ambición de engancharse al grupo que mira hacia la promoción de ascenso. Dos trayectorias paralelas, dos proyectos sólidos y un partido que promete equilibrio, intensidad y detalles.

La inercia del derbi como impulso emocional

Los de Pablo Cano llegan a Oviedo reforzados anímicamente tras un derbi mallorquín que lo tuvo todo. La victoria ante el Palmer Basket, resuelta por apenas dos puntos y en el último suspiro, fue mucho más que un triunfo. Fue una demostración de carácter, de resistencia y de madurez competitiva. El Fibwi supo sobrevivir a un partido emocionalmente extremo y confirmó que es capaz de ganar también desde el sufrimiento, una cualidad imprescindible en una categoría tan exigente como la Primera FEB.

Ese triunfo permitió al equipo despedir el año en puestos de promoción de ascenso y cerrar un 2025 que ya forma parte de la historia del club. Porque el último año no ha sido uno más para el Fibwi Mallorca Bàsquet Palma. Ha sido, probablemente, el más intenso, el más exigente y el más emocionante de su trayectoria reciente.

Un 2025 que ya es historia del club

Tras tres temporadas fuera de la categoría, el conjunto palmesano lograba en 2025 un ascenso inolvidable, construido desde la fe y la convicción. Aquel camino comenzó con la llegada de Martí Josep Vives a la dirección deportiva y con la consolidación de un proyecto que apostó por la continuidad, el trabajo y la identidad. La confianza renovada de Fibwi como patrocinador principal, uno de los más longevos en la historia del club, permitió dotar de estabilidad a una estructura que necesitaba crecer sin perder sus raíces.

La figura de Pablo Cano emergió con fuerza. El técnico uruguayo asumía el reto de liderar por primera vez un proyecto como primer entrenador y fue moldeando, paso a paso, una idea de juego reconocible y una forma de competir que acabó llevando al equipo a las eliminatorias de ascenso. El 27 de abril, en San Pablo, el sueño pareció romperse tras una dura derrota, pero aquel golpe fue el inicio de la reacción. Son Moix, una semana después, vivió una de las noches más memorables de su historia reciente con una remontada épica que devolvió al equipo a la vida.

La eliminatoria ante la Cultural Leonesa y la final frente al Lobe Huesca La Magia fueron el último peldaño de un ascenso que se certificó el 31 de mayo, con un pabellón lleno hasta la bandera y una isla entera celebrando el regreso a la Primera FEB. Desde entonces, el Fibwi no ha dejado de crecer.

Competir en Primera FEB sin complejos

La adaptación a la nueva categoría no ha sido sencilla. El trabajo en los despachos, la confección de una plantilla equilibrada y la apuesta por jugadores con hambre competitiva marcaron el inicio de una temporada que comenzó con dudas, pero también con señales claras de competitividad. La lesión de Xabi Beraza fue un golpe duro, pero el vestuario respondió desde la unión y el compromiso, asumiendo como propio el ejemplo del capitán.

Poco a poco llegaron las victorias de prestigio, como las logradas en Menorca o Gipuzkoa, y el equipo fue encontrando su sitio en la liga. Intensidad defensiva, sacrificio colectivo y una comunión total con la afición se han convertido en las señas de identidad de un Fibwi que ha hecho de Son Moix uno de los pabellones con mejor ambiente de la competición y que también ha sabido competir lejos de casa.

En lo social, el club ha seguido reforzando su vínculo con la isla, participando activamente en el programa “Jugam amb l’Èlit” del Consell de Mallorca y estrechando lazos con los clubes de base, un trabajo silencioso pero fundamental para consolidar el proyecto más allá de lo deportivo.

Oviedo, un examen de máxima exigencia

Con ese bagaje emocional y competitivo afronta ahora el Fibwi su visita a Oviedo. El Alimerka llega también reforzado tras una victoria ajustada, igualmente por dos puntos, ante el Ourense, y se presenta como un rival sólido, intenso y especialmente peligroso en su pista. el coliseo ovetense es un escenario que exige concentración máxima, ritmo controlado y una ejecución precisa en los momentos clave.

A nivel deportivo, Pablo Cano estará pendiente del estado de Lucas Capalbo, que no pudo disputar el derbi por un golpe en la mano y cuya participación sigue siendo duda. A esa incógnita se suma la salida de Loïc Menuge, que pone fin a su etapa en el club tras cumplir con profesionalidad y compromiso en un momento complicado de la temporada. El mensaje de despedida del Fibwi en redes sociales refleja el espíritu de familia que se respira en el vestuario.

El partido de Oviedo será, por tanto, el primer examen de 2026 para un Fibwi Mallorca Bàsquet Palma que quiere dar continuidad a su gran momento, reafirmar su identidad lejos de casa y seguir sumando victorias en una temporada que ya es especial. Porque el derbi ya es pasado. Porque el calendario no espera. Y porque en la Primera FEB cada domingo vuelve a empezar todo.

Fotografía de Pons Flicks

Autor: Vicenç Ropero

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