El Coliseum impulsa la resurrección del San Pablo

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San Pablo Burgos

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Bilbao2719291388

Recoletas Salud San Pablo Burgos

96

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88

Surne Bilbao Basket

Recoletas Salud San Pablo Burgos

96

-

88

Surne Bilbao Basket

  • Q1
    20- 27
  • Q2
    21- 19
  • Q3
    23- 29
  • Q4
    32- 13

Burgos, 7 de marzo de 2026 — Hay noches de baloncesto que se quedan grabadas a fuego en la memoria de una ciudad, y la de este pasado sábado fue, sin duda, una de ellas. El Recoletas Salud San Pablo Burgos obró un auténtico milagro deportivo al levantar un partido que parecía perdido frente al Surne Bilbao Basket, imponiéndose finalmente por 96-88 tras un último cuarto de locura.

Con la soga al cuello en la clasificación de la Liga Endesa y el mazazo moral de haber perdido a Jhivvan Jackson para el resto de la temporada, los locales necesitaban una victoria vital. Y la consiguieron a base de fe, garra y un apoyo incondicional de los 9.357 espectadores que convirtieron el Coliseum en una caldera intransitable para los visitantes en los minutos decisivos.

Un vendaval llamado Bilbao Basket

El guion de los primeros treinta minutos parecía escrito por el mismísimo Jaume Ponsarnau. El técnico visitante planteó un partido incómodo, físico y de un altísimo ritmo ofensivo que el San Pablo Burgos fue incapaz de descifrar. Los «hombres de negro» dominaban la pintura y castigaban cada error local con una efectividad desesperante para la parroquia burgalesa.

El perímetro bilbaíno fue una auténtica pesadilla. Margiris Normantas, en estado de gracia, se echó el equipo a la espalda anotando desde todas las posiciones hasta alcanzar los 21 puntos. A su lado, un certero Justin Jaworski (18 puntos) castigaba desde la línea de tres, ensanchando una herida que no dejaba de sangrar.

La frustración era palpable en el parqué y en la grada. Durante el tercer cuarto, la ventaja visitante llegó a tocar una máxima de 14 puntos, evidenciando las costuras de un Burgos que, huérfano de la anotación de Jackson, parecía no encontrar referentes. Al término del tercer periodo, el marcador reflejaba una desventaja de 11 puntos que sonaba a sentencia de muerte.

La pizarra de Fisac y el rugido del Coliseum

Pero el baloncesto es un estado de ánimo. Al comienzo del último cuarto, Porfi Fisac decidió jugársela. Subió las líneas, ordenó una defensa asfixiante al límite de la falta y entregó las llaves del equipo a la veteranía de Raul Neto. El base brasileño entendió perfectamente lo que exigía el momento: pausar cuando había caos, acelerar cuando Bilbao dudaba y, sobre todo, alimentar la moral de sus compañeros.

El Coliseum olió la sangre y despertó con un estruendo ensordecedor. La presión ambiental empezó a pesar toneladas en las muñecas de los jugadores del Bilbao Basket, que sufrieron un apagón ofensivo monumental. Las jugadas que antes eran bandejas fáciles se convirtieron en tiros forzados al final de la posesión.

Gonzalo Corbalán: El héroe inesperado

En medio de la tormenta perfecta, emergió la figura de Gonzalo Corbalán. Cuando más quemaba el balón, el argentino asumió los galones y firmó una actuación memorable, terminando con 19 puntos.

El parcial del último cuarto habla por sí solo: 32-13. Una apisonadora azul que trituró las esperanzas visitantes. El éxtasis absoluto llegó en la agonía del encuentro. A falta de tan solo nueve segundos y con un 93-88 a favor del San Pablo Burgos, la lógica dictaba amarrar el balón y dejar consumir el reloj. Pero Corbalán no entiende de lógicas conservadoras. El jugador encaró el aro, se levantó ante la intimidación del gigante Tryggvi Hlinason y clavó un triple espectacular para poner el definitivo 96-88.

La grada estalló en un grito unánime de alivio y euforia. No era solo una victoria; era una declaración de intenciones.

Los pilares de la victoria burgalesa

  • El gen de supervivencia en el último cuarto: Anotar 32 puntos y dejar en 13 a un equipo que venía anotando con facilidad demuestra un cambio radical en la intensidad defensiva y la confianza.
  • La dirección de Raul Neto: Su lectura del juego en los momentos críticos evitó que la ansiedad se apoderara del equipo cuando tocaba recortar la ventaja de dobles dígitos.
  • La insolencia de Corbalán: Sus 19 puntos, culminados con esa jugada final desafiando a Hlinason, inyectaron una dosis de fe imprescindible para un vestuario golpeado por las lesiones.

El San Pablo Burgos respira, se agarra a la Liga Endesa con uñas y dientes, y demuestra que, mientras el Coliseum lata con esta fuerza, rendirse nunca será una opción.

Ficha técnica:

96 – Recoletas Salud San Pablo Burgos (20+21+23+32): Raul Neto (4), Gonzalo Corbalán (19), Leo Meindl (18), Jermaine Samuels Jr (17) y Luke Fischer (11) –cinco inicial– Jón Axel Gudmundsson (7), Ethan Happ (12), Yannick Nzosa (-), Juan Rubio (-), Pablo Almazán (2), Dani Díez (-), Joaquín Taboada (6).

88 – Surne Bilbao Basket (27+19+29+13): Melwin Pantzar (15), Darrun Hilliard (10), Justin Jaworski (18), Luke Petrasek (3) y Tryggvi Hlinason (9) –cinco inicial– Margiris Normantas (21), Aimar Mintegui (-), Martin Krampelj (2), Bassala Bagayoko (8), Amar Sylla (-), Aleix Font (2), Stefan Lazarevic (-).

Árbitros: Antonio Conde, Raúl Zamorano y Vicente Martínez Silla

Imagen: SPB

Autor: Diego Rodríguez

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