Del sueño al peaje del Carpena

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Foto: X (Twitter) Hiopos Lleida 

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Unicaja Málaga

91

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72

Hiopos Lleida

Unicaja Málaga

91

-

72

Hiopos Lleida

  • Q1
    19- 19
  • Q2
    18- 15
  • Q3
    32- 14
  • Q4
    22- 24

No todos los viajes acaban en conquista. A veces una pista te recuerda por qué algunos pabellones tienen algo de fortaleza antigua. El Martín Carpena fue eso para el Hiopos Lleida: muralla, desgaste y castigo. Venía el equipo de Gerard Encuentra subido en la corriente de una victoria que aún olía a gesta, después de tumbar al Barça. Venía con el pecho ensanchado, con la permanencia entre ceja y ceja, con ese punto de insolencia que hace peligrosos a los equipos vivos.

Pero enfrente esperaba un Unicaja Baloncesto herido. Y los gigantes heridos no suelen perdonar. El 91-72 deja una derrota dura en el marcador, aunque durante muchos minutos el partido fue otra cosa. Fue combate. Fue pulso. Fue incluso promesa. Hasta que llegó el tercer cuarto. Y allí cambió todo.

Treinta minutos de resistencia, diez de tormenta

El inicio tuvo aroma de partido grande. Igualado, áspero, de manos duras y lecturas tácticas. El 19-19 del primer acto no mentía: el Lleida había venido a competir. Oriol Paulí, imperial, parecía seguir escribiendo el capítulo que empezó ante el Barça. Jugó como juegan los que entienden el ritmo secreto de los partidos. Veintiocho puntos, liderazgo y jerarquía. A su lado, Melvin Ejim, de regreso a una casa que conoce, aportando músculo y orgullo.

El Lleida mordía por dentro, encontraba ventajas, no se dejaba intimidar. Cuando Unicaja amagó con escaparse antes del descanso, con un triple de Barreiro abriendo una grieta, el equipo respondió como sabe hacerlo este grupo cuando no se rinde: Batemon y Ejim desde la esquina, sosteniendo el equilibrio. 35-35. Partido abierto. Partido vivo.

Y entonces llegó la segunda mitad. Y con ella, el vendaval. Dos triples de James Webb III, otro de Alberto Díaz, un dos más uno que sonó a campana de alarma… y el partido empezó a inclinarse como se inclinan las batallas cuando un ejército pierde pie. 51-41. Ahí apareció el peor enemigo del Lleida: no el rival, sino esa breve desconexión que en pistas así se paga como un pecado.

Unicaja olió sangre. Subió la defensa. Corrió. Castigó desde fuera. Tyson Pérez, Kalinoski, Webb… cada golpe encontraba destino. Y de repente el marcador decía 69-48, pero sobre todo decía otra cosa: el partido se escapaba. No fue falta de pelea. Fue un rival que encontró su versión buena. Y cuando Unicaja juega así, el margen desaparece.

Caer también enseña

El último cuarto fue más un intento de dignidad que de remontada. Paulí siguió remando cuando otros ya pensaban en la orilla. Ejim no dejó de pelear. El equipo no bajó los brazos. Y eso también cuenta. Porque perder en Málaga no borra lo que este grupo viene construyendo. Simplemente recuerda que la permanencia sigue siendo barro. Que todavía queda guerra. Que no todas las gestas tienen continuidad inmediata. A veces el baloncesto tiene estas ironías: vienes de derribar un gigante y el siguiente te devuelve a la realidad. Pero incluso en la derrota hubo señales. Adrià Rodríguez dejando minutos valientes. Krutwig peleando en la pintura. Paulí jugando uno de esos partidos que se guardan aunque no se ganen. No hubo botín. Pero tampoco rendición. Y a estas alturas de la temporada, eso importa.

Porque este Lleida sigue sabiendo algo fundamental: las caídas no son el final cuando uno ha aprendido a levantarse.

Rueda de prensa de Gerard Encuentra y Ibon Navarro :

Ficha técnica:

91 – Unicaja (19+18+32+22): Díaz (7), Perry (6), Barreiro (3), Webb III (17), Balcerowski (13) -quinteto inicial-, Audige (0), Cobbs (8), Duarte (3), Sulejmanovic (12), Kravish (4), Tyson Pérez (12), Kalinoski (6).

72 – Hiopos Lleida (19+15+14+24): Batemon (5), Paulí (28), García (0), Ejim (13), Krutwig (9) -quinteto inicial-, Walden (2), Agada (6), Diagne (3), Rodríguez (4), Sanz (0), Jiménez (2), Shurna (0).

Árbitros: Martín Caballero, Javier Torres y David Sánchez.

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 28 de la Liga Endesa, disputado en el Palacio de los Deportes José María Martín Carpena ante 8.872 espectadores. Melvin Ejim, jugador del Hiopos Lleida y anteriormente del Unicaja, recibió un detalle del club malagueño en la previa del encuentro.

Autor: José Manuel Gómez

Foto: X (Twitter) Hiopos Lleida 

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