Nueva remontada y final
Foto: X (Twitter)Força Lleida
| 1 | 2 | 3 | 4 | T | |
|---|---|---|---|---|---|
| 21 | 25 | 18 | 24 | 88 | |
| 17 | 22 | 39 | 20 | 98 |
Fiatc Girona
88
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98
Ilerna Lleida
Fiatc Girona
88
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98
Ilerna Lleida
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Q1
21- 17
-
Q2
25- 22
-
Q3
18- 39
-
Q4
24- 20
Hay equipos que necesitan tiempo para empezar a reconocerse. Y hay otros que, incluso en septiembre y todavía con el calendario de preparación pegado a la piel, comienzan a enseñar algunas de las cosas que pueden definirlos durante una temporada entera. El iLERNA Lleida pertenece, de momento, a ese segundo grupo. Porque después de remontar a la Penya, volvió a hacerlo ante el FIATC Girona, esta vez después de marcharse al descanso nueve puntos abajo, y acabó convirtiendo un partido que durante muchos minutos parecía tener dueño en una victoria contundente, de esas que dejan algo más que un resultado.
El 88-98 coloca al Lleida en la final de la Lliga Catalana ACB, pero quizá lo más interesante no sea únicamente que el equipo de Gerard Encuentra haya ganado sus dos partidos, sino la manera en que lo está haciendo. Primero fue la Penya. Ahora el Girona. Dos encuentros distintos, dos guiones diferentes y una coincidencia que empieza a llamar la atención: el iLERNA está aprendiendo a reaccionar cuando las cosas no salen como estaban previstas. Y eso, la verdad es que, para un equipo que todavía está buscando su identidad, no es poca cosa.
McClung tenía los focos, pero McGhee tenía la respuesta
El Girona comenzó mejor. No era extraño. Venía con la necesidad de demostrar desde el primer minuto que el estreno de su nuevo proyecto podría estar a la altura de las expectativas y, además, tenía en pista a un jugador que concentraba buena parte de las miradas: Mac McClung.
El estadounidense era uno de los grandes reclamos de esta Lliga Catalana. Su llegada a Girona había generado expectación y Tarragona esperaba comprobar qué podía ofrecer un jugador acostumbrado a hacer ruido en la G League y que incluso ha convertido los concursos de mates de la NBA en parte de su tarjeta de presentación.
Pero delante estaba el Lleida. Y el Lleida no había viajado para mirar. El partido comenzó con imprecisiones, rotaciones constantes y ese punto de desconcierto lógico de los primeros encuentros de septiembre. En apenas tres minutos ambos entrenadores ya habían movido buena parte de sus piezas. Batemon fue el encargado de inaugurar el marcador con un triple, pero el Girona tomó pronto el mando.
McClung comenzó a manejar los tiempos y el conjunto gerundense encontró en el rebote ofensivo una vía para hacer daño. El iLERNA parecía acusar también el esfuerzo de haber jugado apenas veinticuatro horas antes contra el Joventut. Las piernas pesaban y el acierto tampoco acompañaba. El Girona llegó a ponerse 43-31, una diferencia que empezaba a dibujar un partido peligroso para los de Encuentra. Perrin, además, no encontraba su sitio y acumulaba un 0 de 5 desde el tiro libre que resumía bastante bien las dificultades del equipo para entrar en calor.
Pero entonces apareció McGhee. El Lleida consiguió reducir la distancia antes del descanso y se marchó a vestuarios con un 46-39 que, visto lo visto durante los primeros veinte minutos, podía considerarse una pequeña victoria. No por el marcador, sino porque mantenía vivo al equipo.
Después del descanso, el iLERNA cambió de cara. La defensa subió varios grados de intensidad, el rebote empezó a ser burdeos (de nuevo de azul) y el Girona dejó de encontrar las mismas facilidades. McGhee volvió a asumir protagonismo, Ejim se sumó a la fiesta y, en apenas cuatro minutos, el Lleida ya estaba por delante: 52-55. El partido acababa de cambiar completamente.
Cuando el Lleida huele sangre, ya no levanta el pie
Lo que vino después fue probablemente el mejor baloncesto del iLERNA durante el encuentro. El equipo de Encuentra dejó de jugar a remolque y empezó a mandar. Las posesiones tenían otro ritmo, las ayudas defensivas llegaban antes y el Girona empezó a pagar cada error. El Lleida abrió una brecha de trece puntos y, aunque Sergi Martínez intentó mantener con vida al conjunto local, el tercer cuarto terminó con un 64-78 que ya hablaba de otra cosa.
De un partido controlado por Girona habíamos pasado a un partido controlado por Lleida. Y no fue casualidad. El iLERNA volvió a ganar el tercer cuarto desde la defensa, desde la energía y desde una confianza que parece crecer cuanto más difícil se pone el encuentro. Exactamente lo mismo que había ocurrido veinticuatro horas antes ante la Penya.
El último cuarto terminó de confirmar la sensación. El Girona intentó reaccionar, pero el Lleida alcanzó una máxima ventaja de 22 puntos, con el 64-86, y dejó prácticamente sentenciado el encuentro. Los gerundenses maquillaron después el resultado hasta el 88-98, pero ya no había vuelta atrás.
La mala noticia llegó antes, con la lesión de Diagné, que tuvo que abandonar la pista con problemas en su rodilla izquierda. Una preocupación más para un equipo que todavía está en plena construcción y que necesita que todas sus piezas puedan llegar al inicio de la Liga Endesa en las mejores condiciones.
Pero la noche era del Lleida. Dos partidos. Dos victorias. Dos remontadas. Y ahora, una final. La Lliga Catalana ACB todavía tiene que encontrar al otro finalista, pero el iLERNA Lleida ya ha hecho su parte. El domingo estará en Tarragona jugando por un título que, a estas alturas, quizá importe menos que la sensación que empieza a dejar el equipo.
Porque todavía queda mucho por construir. Faltan jugadores por recuperar, automatismos por encontrar y muchas horas de entrenamiento para que todas estas piezas terminen funcionando como una sola. Pero hay algo que no se entrena fácilmente. El carácter para levantarse cuando estás abajo.
Y el iLERNA Lleida ya lo ha enseñado dos veces en apenas veinticuatro horas. Primero fue la Penya. Después, el Girona. Ahora queda la final. Y quizá lo más importante sea que el Lleida ya no llega a ella como una sorpresa. Llega como un equipo que empieza a creer que puede competir contra cualquiera.
FICHA TÉCNICA:
88. FIATC Girona (21+25+18+24): Mclung (14), Busquets (8), Whittaker (2), Geben (12), Martínez (17) -cinco inicial-, N’Guessan (13), Stenionis (3), Juher (-), Sanmartín (-), Brunot (3), Pluta (12) y Maric (4)
98. Ilerna Lleida (17+22+39+20): Batemon (14), Ejin (18), Diagne (2), Pauli (5), Rodríguez (11) -cinco inicial-, Mcghee (22), Hughes (11), Shurna (5), Perrin (4), Sanz (2), Majauskas (4) y Torrens (-).
Árbitros: Óscar Perea, Juan de Dios Oyón y Leandro Lezcano.
Incidencias: Partido correspondiente a la segunda jornada del grupo 2 de la 47ª Liga Catalana ACB, disputado en el Palau d’Esports Catalunya de Tarragona.
Autor: José Manuel Gómez
Foto: X (Twitter)Força Lleida

