Nueva remontada y final
Foto: X (Twitter)Força Lleida
| 1 | 2 | 3 | 4 | T | |
|---|---|---|---|---|---|
| Barça | 18 | 22 | 26 | 30 | 96 |
| Lleida | 23 | 21 | 25 | 18 | 87 |
FC Barcelona
96
| 1 | 2 | 3 | 4 | T | |
|---|---|---|---|---|---|
| Barça | 18 | 22 | 26 | 30 | 96 |
| Lleida | 23 | 21 | 25 | 18 | 87 |
87
Ilerna Lleida
FC Barcelona
96
-
87
Ilerna Lleida
-
Q1
18- 23
-
Q2
22- 21
-
Q3
26- 25
-
Q4
30- 18
Hay derrotas que duelen por el resultado y otras que duelen porque durante muchos minutos uno ha tenido la sensación de que la historia podía terminar de otra manera. La del iLERNA Lleida ante el Barça (96-87) pertenece a ese segundo grupo. Porque el equipo de Gerard Encuentra no llegó a Tarragona para hacerse una fotografía junto al campeón ni para ejercer de invitado en una final que, sobre el papel, parecía tener un dueño anunciado. Llegó para competir. Y durante treinta minutos largos hizo algo todavía más importante: consiguió que el Barça mirara el marcador y entendiera que aquella copa no iba a regalarse.
El conjunto azulgrana terminó levantando la 47.ª Lliga Catalana ACB, pero tuvo que hacerlo después de verse contra las cuerdas. El Lleida llegó a mandar por diez, 53-62, y entró en el último cuarto con seis puntos de ventaja, 66-69. Había construido el partido desde la defensa, desde la personalidad y, una vez más, desde esa capacidad que ya había mostrado frente a Joventut y Girona para cambiar el rumbo cuando las cosas se complicaban.
Esta vez, sin embargo, faltó el último golpe. Y quizá ahí está la lectura más importante de una final que deja al iLERNA Lleida sin el título, pero con algo que puede valer mucho más cuando llegue lo verdaderamente importante: la certeza de que este equipo ya está preparado para mirar a los grandes sin bajar la cabeza.
El Lleida volvió a escribir su propio guion
El Barça salió como suelen hacerlo los equipos que saben que tienen talento suficiente para imponerlo. Justin Robinson comenzó a encontrar el aro y el 15-9 inicial parecía anunciar una final de esas en las que el favorito pone tierra de por medio demasiado pronto. Pero este Lleida ya ha demostrado durante este torneo que no se asusta cuando el partido se tuerce.
Y volvió a hacerlo. Un parcial de 0-14, con Melvin Ejim como uno de los grandes protagonistas, cambió por completo el escenario. De repente, el equipo de Encuentra había pasado de perseguir al Barça a obligarlo a perseguirlo a él. El primer cuarto terminó 18-23 y aquello ya no parecía una final escrita de antemano.
En el segundo apareció de nuevo Darius McGhee, que ha sido una de las grandes noticias de este torneo para el conjunto leridano. El base estadounidense jugó con esa mezcla de descaro y velocidad que tan bien encaja en este proyecto y permitió al Lleida abrir una pequeña brecha hasta el 30-38.
El Barça reaccionó, porque talento le sobra. Un 0-8 devolvió la igualdad al marcador con el 38-38, pero incluso entonces el Lleida encontró la manera de resistir. El conjunto azulgrana estuvo casi cuatro minutos sin anotar y los de Encuentra aprovecharon para marcharse nuevamente por delante. Al descanso, 40-44.
No era una ventaja definitiva. Ni mucho menos. Pero sí era una declaración de intenciones. El iLERNA Lleida había llegado hasta allí jugando como un equipo que sabía exactamente dónde estaba y, sobre todo, dónde quería estar.
Treinta minutos de Lleida y diez de Barça
Después del descanso, McGhee volvió a coger el mando y el Lleida alcanzó una ventaja de 53-62 que hacía pensar que la sorpresa podía dejar de ser una palabra y convertirse en realidad. Pero entonces apareció Kevin Punter. El estadounidense, que debutaba esta temporada, comenzó a encontrar espacios y canastas que mantuvieron con vida al Barça. El Lleida seguía delante, pero el margen comenzaba a desaparecer. Al final del tercer cuarto, 66-69. Tres puntos. Diez minutos.
Y ahí cambió la historia. El Barça puso sobre la pista una superioridad física que durante los tres primeros cuartos el Lleida había conseguido compensar con intensidad, ritmo y carácter. El último cuarto fue azulgrana de principio a fin y el parcial de 30-18 terminó decidiendo una final que hasta entonces había tenido otro color.
Joel Parra fue el martillo que terminó abriendo la puerta. Ocho puntos prácticamente consecutivos sirvieron para que el Barça se pusiera por delante, 76-73, y a partir de ahí Punter y Robinson hicieron el resto. El campeón encontró las canastas que necesitaba cuando el balón comenzó a pesar más y el Lleida se quedó sin respuesta exterior. Porque ese 0/8 en triples del último cuarto explica buena parte de la derrota.
Y, aun así, cuesta quedarse solamente con eso. Porque enfrente había un Barça construido para volver a pelear por todo y el Lleida consiguió tenerlo contra las cuerdas durante buena parte de la final. Zach Perrin, con 16 puntos y 16 rebotes, firmó un espectacular doble-doble y terminó con 33 de valoración. Ejim aportó 14, McGhee terminó con 18 y Hughes sumó 9. Números que hablan de un equipo que compitió, aunque finalmente no encontró el camino hacia el título.
La copa, por tanto, tiene dueño. Pero si algo ha dejado esta Lliga Catalana es que el iLERNA Lleida ya no parece un equipo que simplemente intenta sobrevivir entre los grandes. Ha ganado a la Penya remontando, ha superado al Girona volviendo a levantarse después de ir por debajo y hoy ha tenido al Barça contra las cuerdas durante treinta minutos. Le ha faltado el último cuarto. No el carácter. Y eso, para un proyecto que todavía está creciendo, puede ser una diferencia enorme.
Porque las temporadas no se ganan en septiembre, pero en septiembre sí empiezan a descubrirse los equipos que pueden hacer cosas importantes cuando llegue el momento. Y este iLERNA Lleida, después de lo visto en Tarragona, parece haber descubierto algo que quizá sea todavía más importante que una copa: que puede competir de tú a tú, que sabe sufrir y que ya no se conforma con estar en la fiesta.
Ahora toca regresar a casa, levantar la cabeza y seguir trabajando. El Barça se lleva la Lliga Catalana. El Lleida se lleva la convicción de que está preparado para la batalla.
FICHA TÉCNICA:
96. Barça (18+22+26+30): Robinson (19), Brizuela (5), Umude (6), Parra (21), Nebo (13) -cinco inicial-, Punter (14), Gibson (9), Martin (5), Nkamhoua (2), Núñez (-), Balcerowski (2) y Minaya (-).
87. Ilerna Lleida (23+21+25+18): Mcghee (18), Hughes (9), Rodríguez (4), Sanz (4), Perrin (16) -cinco inicial-, Batemon (12), Ejim (14), Paulí (-), Shurna (5), Majauskas (5), Torrens (-) y Pou (-).
Árbitros: Oscar Perea, Jordi Aliaga y Alberto Baena. Eliminaron con cinco faltas a Ejim (min.40).
Incidencias: Partido correspondiente a final de la 47.ª Liga Catalana ACB, disputado en el Palau d’Esports Catalunya de Tarragona ante 4.300 espectadores.
Autor: José Manuel Gómez
Foto: X (Twitter)Força Lleida

