El Fibwi cae con orgullo en El Plantío
Fotografía de Jairo Manzano
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Tizona Burgos
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Fibwi Mallorca
Tizona Burgos
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Fibwi Mallorca
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Q1
18- 20
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Q4
21- 14
Un final decidido por el rebote y los detalles frena a un Fibwi que volvió a competir como equipo grande
La Primera FEB volvió a mostrar en El Plantío su rostro más cruel. Ese que no distingue entre méritos acumulados y resultados finales, y que castiga cualquier mínimo desajuste con una derrota que duele más por cómo llega que por lo que significa. El Fibwi Mallorca Bàsquet Palma cayó este viernes por 80-76 ante el Grupo Ureta Tizona Burgos en un partido tremendamente igualado, intenso y cargado de matices, que se resolvió en los últimos minutos por el dominio local en el rebote y por una acción exterior decisiva cuando el margen de error ya era inexistente.
El equipo de Pablo Cano no solo compitió, sino que llegó a mandar en el último cuarto en uno de esos escenarios que exigen carácter y personalidad. Lo hizo además con un contexto complejo, con rotaciones ajustadas y con la presión ambiental empujando a un Tizona necesitado de victorias. El resultado final, sin embargo, deja un poso de reflexión: este Fibwi ya no puede refugiarse únicamente en la etiqueta de recién ascendido. La excelente primera vuelta obliga también a mirar estas derrotas con espíritu crítico, desde la serenidad, pero sin autoindulgencia.
Un inicio cuesta arriba… y una respuesta inmediata
El partido comenzó con el guion esperado en El Plantío. Defensa muy agresiva del conjunto burgalés, ritmo alto y un parcial inicial de 8-0 que obligó a Pablo Cano a detener el juego de inmediato. El mensaje fue claro y surtió efecto. El Fibwi ajustó mejor atrás, empezó a encontrar ventajas en ataque y fue recortando distancias hasta situarse en un 13-7 que ya reflejaba otra dinámica.
La reacción visitante se consolidó con un tramo de juego muy sólido, tanto en lo colectivo como en lo emocional. El marcador dio la vuelta hasta el 14-15 favorable a los mallorquines, en un momento simbólico del encuentro: el regreso de Jorge Martínez a las pistas tras su ausencia. Con el debut de Fallou Niang y una sensación de control creciente, el Fibwi cerró el primer cuarto por delante (18-20), dejando claro que no había viajado a Burgos para resistir, sino para competir.
Tensión, decisiones polémicas y carácter
El segundo parcial mantuvo la tónica de igualdad, aunque con un Tizona decidido a imponer nuevamente su intensidad. El Fibwi tuvo buenos minutos iniciales, pero los locales lograron voltear el marcador (23-22) y estirar ligeramente la renta hasta el 25-22. Fue entonces cuando los visitantes atravesaron su momento más delicado del partido, agravado por varias decisiones arbitrales muy protestadas desde el banquillo balear.
Una técnica señalada a Osvaldas Matulionis elevó la ventaja local hasta el 31-22 y amenazó con romper el encuentro. Pero si algo ha demostrado este equipo a lo largo de la temporada es su capacidad para no descomponerse. La respuesta llegó de la mano de Laron Smith, que asumió galones ofensivos y lideró la reacción hasta el 32-29, devolviendo al Fibwi a partido.
Pese a la mejora colectiva, Burgos encontró de nuevo oxígeno con los puntos de Jackson, alcanzándose el descanso con un ajustado 44-41. Todo estaba abierto. Todo seguía en equilibrio.
Un tercer cuarto de madurez competitiva
Tras el paso por vestuarios, el partido entró en una fase de máxima exigencia. Intercambio de golpes, defensas duras y una igualdad constante que quedó reflejada en el 46-46 de los primeros compases del tercer cuarto. Ninguno de los dos equipos conseguía romper el partido, y cada posesión empezaba a adquirir un peso específico mayor.
A cuatro minutos del final del parcial, el marcador señalaba 51-50, y fue entonces cuando el Fibwi volvió a mostrar su mejor versión. Fallou Niang, muy activo en ambos lados de la pista, aportó energía, puntos y presencia interior, permitiendo a los visitantes colocarse 56-59. El tercer cuarto se cerró con 60-62 para los mallorquines, una ventaja corta pero muy significativa en una pista como El Plantío.
Un desenlace cruel
El último cuarto arrancó con una canasta de Niang que ampliaba la renta visitante hasta el 60-64. El Fibwi mantuvo la concentración, defendió con solidaridad y llegó a situarse con cinco puntos de ventaja (66-71) a cinco minutos para el final. En ese momento, el partido parecía maduro para un desenlace favorable a los baleares.
Pero la Primera FEB no perdona. El Tizona creció desde el rebote ofensivo, encontró segundas oportunidades y fue limando la ventaja hasta entrar en los últimos tres minutos con un apretado 73-74. Un triple de Terins dio la vuelta al marcador y obligó a Pablo Cano a solicitar tiempo muerto. El margen ya era mínimo, y cada detalle contaba.
En los instantes finales, el Fibwi intentó igualar el encuentro, pero una falta señalada a Jon Ander Aramburu —muy protestada por los visitantes— y dos acciones sin éxito en el rebote terminaron por inclinar definitivamente el partido del lado local. El 80-76 final dejó al Fibwi sin premio, pero no sin argumentos.
Niang, una presentación ilusionante
Más allá del resultado, el debut de Fallou Niang fue una de las grandes noticias de la noche. En 19 minutos sobre la pista, el ala-pívot firmó una actuación sobresaliente: 19 puntos, 5 rebotes y 24 de valoración, convirtiéndose en el máximo anotador del equipo en su primer partido. Energía, presencia y personalidad para un jugador que llega para sumar desde el primer día.
Un toque de atención necesario. Este Fibwi ha demostrado a lo largo de la temporada que es algo más que un aspirante a la permanencia. Precisamente por eso, derrotas como la de Burgos deben servir como toque de atención.
Desde la calma que da una excelente primera vuelta, pero también desde la exigencia que marca la categoría. Se compitió, se dio la cara durante los cuarenta minutos —como casi siempre—, pero los pequeños detalles volvieron a marcar la diferencia lejos de Son Moix.
La buena noticia es que el camino sigue abierto. El próximo domingo, a las 18:00, Son Moix volverá a empujar para reconducir al equipo hacia la senda de la victoria. La liga es larga, durísima y no espera a nadie. Y este Fibwi, con identidad, piel y ambición, seguirá peleando cada partido como si fuera una final. Porque competir ya no es suficiente. Ahora, el reto es convertir ese orgullo en victorias.
80 – Tizona Burgos (18/26/16/21): Jackson (6), Terins (5), Parrado (10), Seoane (8), Brown (9) –cinco inicial–, Vilà (4), Gil (11), Huelves (2), Zidek (5), Jofresa (14) y Alonso (6).
76 – Fibwi Mallorca (20/21/21/14): Bracey (12), Bocca (6), Brian Vázquez (8), Aramburu (8), Bombino (4) –cinco inicial–, Matulionis (3), Scariolo (6), Jorge Martínez, Laron Smith (10) y Fallou Niang (19).
Árbitros: Checa, Rodríguez y Benavente. Señalaron falta antideportiva a Brown y a Bombino ; y falta técnica a Matulionis y Brian Vázquez.
Fotografía de Jairo Manzano
Autor: Vicenç Ropero

