El guardián de los aros
Imagen: RRSS del CB Morón
El CB Morón continúa con la fase final de la confección de su plantilla, con el fichaje de una presencia interior tremenda; Rick Issanza.
Poco a poco vamos viendo el final del camino que nos ha de llevar a la lista definitiva de jugadores que vestirán la camiseta naranja a partir de septiembre/ octubre. Hace unos días se oficializaba la llegada del que está llamado a ser el director de orquesta principal de los de Francis Tomé; Pablo Sánchez, procedente del Coto Córdoba con el que logró el ascenso a Primera Feb el año ulterior. Ahora, los aruncitanos, han firmado a un gigante de aquellos que hacía mucho tiempo que no se veían por el Alameda, ( incluso si tenemos en cuenta a Vini da Silva). Un pilar para el juego interior , con pinta de obelisco y que responde al nombre de Rick Issanza.
Desconocido, pero garantizado.
Para aquellos que no seguimos, la NCAA, de manera habitual por aquello de que no nos da la vida para tanto, la nueva incorporación de los sevillanos nos pilla totalmente a contramano. Pero para aquellos que son fieles seguidores de la liga universitaria, es un jugador conocido y con una trayectoria tremenda vistiendo siempre la casaca de la Universidad de Loyola.
Issanza, nacido en Kinshasa ( República Democrática del Congo) es un center de 216cm y que ha pasado toda su formación en USA , como dijimos anteriormente. Su llegada a Loyola es la historia de un legado defensivo de época. En sus cinco años en los Lions se convirtió en el cuarto taponador histórico y comparte el récord de bloqueos en un sólo partido con 7. Sus números en ataque no son tan prolíficos, pero haya que decir, que acumula un porcentaje global del 66% en tiros de dos.
Como siempre decimos el Morón es experto en encontrar joyas donde otros no miran, y esto no es una excepción. Rick, es un fichaje necesario si se quiere competir en esta Segunda Feb tan competida y que encaja como un guante en el estilo de juego que promulga el ·”Coach Tomé” desde tiempos inmemoriales. Es una apuesta si, pero que a priori, esa apuesta se hace a un valor seguro, en el aspecto defensivo .
Un alumno de la vieja escuela
Cuando mis queridos amigos moronenses, me mandaron el video del señor Issanza, mis ojos se abrieron como platos y creí estar viendo algo grabado en el principio de los años 2000,. En él veía a un tipo enorme en medio de la zona, intimidando a todo lo que pasara por su lado, llegando a las ayudas con rapidez y colocando el cuerpo de mera extraordinaria y ya, cuando lo vi taponar con una virulencia y contundencia tremenda, pensé que por fin los dioses del baloncesto habían oído mis plegarias, llevando a un enorme protector del aro al Alameda. Y lo de enorme no sólo va por sus capacidades, sino también, porque su envergadura, potencia física y tamaño de espaldas lo hacen ocupar un espacio considerable en el eje de la zona. Obviamente con ese tamaño y cruz de brazos hacen de él un reboteador excelso en ambos lados de la pista, con una colocación y lectura del box out magnífica.
En ataque tiene básicamente dos virtudes. La primera de ellas es ser una fuerza de la naturaleza definiendo en el dunker spot, bien sea tras recoger un rebote, recibiendo a pies parados o continuando tras un un bloqueo. También es capaz de leer con fluidez los cortes desde el lado débil apareciendo cuando nadie se lo espera para reventar la canasta . La segunda, es jugar de espaldas. Sus movimientos al poste son letales, girando su cuerpo con un velocidad que no concuerda en absoluto con su porte. Una vez que ha cogido posición y te ha sacado la más mínima ventaja ya no lo paras de ninguna manera. Un center de la vieja escuela que con los buenos pasadores con los que cuenta esta temporada el CB Starlabs Morón, va a dar mucho espectáculo y puede convertirse en el jugador favorito de una afición a la cual le encantan los jugadores que se dejan todo en la cancha.
Bienvenido a casa Guardián de los Aros, bienvenido Rick Issanza
Autor Lermi García
Imagen: RRSS del CB Morón

