Operación salida: capítulo cerrado
Bàsquet Manresa
El Kids&Us Manresa ha puesto fin a la interminable lista de bajas de la pasada temporada. Con un total de trece despedidas, el club da por cerrada la operación salida y centra ahora todos sus esfuerzos en completar las incorporaciones más importantes de la plantilla.
Tras anunciar de forma escalonada las marchas durante las primeras semanas del verano, el conjunto del Bages ya ha concluido oficialmente este proceso. Los trece jugadores que abandonan la disciplina de Diego Ocampo evidencian la profunda renovación que afrontará el equipo de cara al próximo curso. Un cambio de esta magnitud también pone de manifiesto las dificultades que tiene la entidad manresana para retener a piezas importantes, ya sea por sus limitaciones presupuestarias o por el gran rendimiento que han ofrecido, lo que les ha abierto las puertas a propuestas económicamente superiores.
Las despedidas más dolorosas
Entre todas las bajas hay varias especialmente significativas por el peso que tenían dentro del equipo y por el cariño que les profesaba la afición. La más emotiva es la de Dani Pérez, que pone fin a siete exitosas temporadas en el Bàsquet Manresa. El base de L’Hospitalet se marcha convertido en una leyenda del club tras romper todos los registros de asistencias y ejercer durante años como el director de juego del equipo. También dicen adiós dos jugadores que llevaban dos temporadas en el Nou Congost: Retin Obasohan y Álex Reyes. El belga deja el recuerdo de su compromiso, su intensidad y su capacidad para aportar en todas las facetas del juego, mientras que el alero cacereño firmó su mejor temporada como profesional y se despide tras consolidarse como uno de los jugadores más importantes y regulares del equipo.
Otra marcha destacada es la de Marcis Steinbergs, que abandona el Bages después de cinco temporadas de crecimiento. Aunque daba la sensación de que su etapa en el club había llegado a su fin, el letón deja momentos imborrables para la afición, como las canastas sobre la bocina que dieron victorias memorables al entonces BAXI Manresa en las pistas del Coviran Granada y del Joventut. Su evolución durante estos años también ha sido una muestra del trabajo que realiza el club con jugadores jóvenes.
Especialmente dolorosa también resulta la salida de Agustín Ubal. El uruguayo completó una magnífica temporada y sorprendió por el salto de calidad que dio en su juego. Pese a haber firmado por cuatro temporadas, la posibilidad de regresar al Barça, donde se formó, fue una oportunidad irrechazable. La sensación era que, de haber continuado en Manresa, podía seguir creciendo hasta convertirse en una pieza estructural del proyecto. Sin embargo, finalmente continuará su carrera lejos del Nou Congost.
Las salidas más previsibles
Otras bajas, en cambio, parecían más probables desde hace meses. Es el caso de Louis Olinde, un jugador de gran nivel que no pudo mostrar su mejor versión con continuidad debido a los problemas físicos que arrastró durante buena parte de la temporada. También influyen situaciones como la de los jugadores jóvenes que deciden dar el salto a la NCAA, atraídos por las oportunidades que ofrece el baloncesto universitario estadounidense. Ahí se encuentran Max Gaspà, con escaso protagonismo en el primer equipo, y Gustav Knudsen, que sí experimentó un importante crecimiento durante la segunda vuelta del campeonato.
También hay salidas motivadas por el encaje de la nueva plantilla o por la búsqueda de perfiles diferentes. Kaodirichi Akobundu-Ehiogu deja acciones muy espectaculares gracias a su físico privilegiado y su capacidad para finalizar cerca del aro, aunque nunca terminó de ofrecer la consistencia esperada. Eli Brooks, por su parte, pasó a ocupar plaza de comunitario tras obtener el pasaporte irlandés y, unido a la aparición de una importante oferta económica, acabó dificultando su continuidad en el equipo.
Las últimas bajas corresponden a jugadores incorporados durante la segunda mitad de la pasada temporada. David Duke Jr. dejó algunas pinceladas de su calidad, aunque no terminó de explotar todo su potencial en el tramo final del curso, mientras que Pauly Paulicap dispuso de muy pocos minutos y no acabó de encajar en las necesidades del equipo. La decimotercera salida es la de Archange Izaw-Bolavie, una apuesta de futuro del club que apenas tuvo oportunidades, salió cedido a Primera FEB y no continuará en la disciplina manresana.
Autor: Biel Closa
Imagen: Bàsquet Manresa

