Penúltimo test para el Movistar Estudiantes
Flickr Movistar Estudiantes
Último partido de liga regular en casa para los colegiales, que están más cerca de llegar a su destino y empezar a divertirse, los playoffs. El Movistar Estudiantes dejó bien claro en Santiago que saben luchar, aunque evidenció sus carencias.
Ahora, reciben a un Palmer Basket que viaja a Madrid a ganar, lo necesitan para desmarcarse en la permanencia. Un horario poco habitual, domingo a las 17:30, día de la madre, así que no estaría de más que todas las madres colegiales disfruten de una nueva victoria de su equipo.
Una resurrección, varios huecos
Costó, pero Toni Ten ya tiene en vereda a Petit Niang. Cuando nadie daba un duro por el senegalés, ha demostrado que puede jugar más de 10 minutos, aunque en Santiago volvió a dejar un susto. Su forma física no es lo mejor, hay que asumirlo, pero ha recuperado movilidad, sube rápido a los bloqueos, y es un experto en las continuaciones para finalizar en el aro.
Quizás no da lo mismo que Amida Brimah, que tiene sus minutillos en ACB con el Granada, pero es una pieza más en la rotación interior. Precisamente es cerca del aro donde el Movistar Estudiantes tiene un margen de mejora. Falta dureza e inteligencia en defensa, pues en cuanto algún interior rival tenga astucia, hace un roto.

Sirva de ejemplo el partido ante Obradoiro, donde Kravic y Dos Anjos, dos recién conocidos del Estu, endosaron 23 puntos. La derrota en Fontes do Sar por 89 a 79 fue un pequeño rayo de luz, un partido al que aferrarse para afirmar que los de Toni Ten pueden competir contra los supuestos de su nivel. Tras un primer cuarto desastroso (26-14), reacción para irse cuatro abajo al descanso, y llegar al empate en el tercer cuarto.
Sin embargo, la batalla final evidenció otra de las carencias del Movistar Estudiantes. La defensa exterior es un gran quebradero de cabeza ante equipos como Obra que te plantan en un quinteto a Barcello, Brito, Westermann, o Barrueta si tiene el día. Es difícil estar en todo, pero en cada defensa había espacios, y así los gallegos sentenciaron el encuentro con 13 triples.
Decía Toni Ten en la rueda de prensa previa que el Estudiantes debe cuidar las pérdidas, y seguir atacando el rebote defensivo. Si el entrenador ve esto, es lo que hay, y en sus manos está pulirlo para las dos jornadas que restan antes de lo bueno.
Palmer, la necesidad de ganar
El average es lo único que salva en este momento al Palmer Basket de no descender a la extinta LEB Plata, pues está empatado a 8 victorias con Tizona y Cartagena. Los de Juani Díez vienen de ganar en casa al HLA Alicante, en un partido serio que culminaron 77 a 68.
Un equipo que quiere morder, que quiere luchar, y que dará guerra en el Palacio el domingo. De manera especial con dos jugadores, los grandes estiletes de los baleares. El primero un viejo conocido del Movistar Estudiantes, Hansel Atencia, quien ya vistió de azul en la 22/23, y comenzó esta presente campaña como colegial. La inteligencia del colombiano le da seguridad para dirigir el juego y anotar de cualquier manera, ya sea desde el triple, hasta sacando faltas.

Su compañero de batallas en Palma es Duda Sanadze, veterano georgiano que puede poner más de un apuro con su acierto exterior y su picardía. Atencia y Sanadze impulsan a Palmer en ataque, mientras que en defensa dependen de Izaw-Bolavie, uno de los mejores defensores de la liga, que además se posiciona a la perfección en los rebotes.
Un encuentro duro, como lo son todos en esta liga de locos, que va llegando a su fin, y por ello los equipos se juegan más en cada partido. El Movistar Estudiantes lleva sin jugarse nada desde enero, por eso está en su particular pretemporada, pero Palmer Basket se juega mucho, una permanencia.
Autor: Rubén Moncayo

