Las Women In Black se encomiendan al milagro

0
55211767289_546d4b3d99_o

Flickr Movistar Estudiantes

Tras su particular descanso, de nuevo, el Movistar Estudiantes tiene su duelo de la jornada 29, en el que se juega la vida. Magariños vuelve a acoger un partidazo con la visita del Casademont Zaragoza al templo del baloncesto nacional.

Las de Carlos Cantero vienen de ganar el bronce en la Euroliga, y de perder a una de sus mejores jugadoras como Carla Leite. Por su parte, las de Olmo Gómez tienen que ganar, no se pueden permitir una derrota si quieren llegar con vida a la última jornada el sábado a la lucha por la octava plaza.

Unas cuentas claras

El Estu depende de sí mismo, tiene que ganar sí o sí los dos duelos que le quedan, el de Zaragoza el jueves, y el viaje a Lugo para enfrentarse a Ensino en la última jornada. Aunque también se debe dar otro resultado, y es la derrota de Estepona ante un Araski que se juega la vida.

Para tener el pinganillo en ese partido, todo pasa por ganar a las mañas, y el Movistar Estudiantes ha perdido una pieza como Paige Crozon que era fundamental en la lucha por el rebote. El puesto de alero precisamente también tuvo protagonismo con la renovación de Carla Osma por dos temporadas más, dando pie a un buen proyecto de jugadora.

Además, en clave jugadoras, y precisamente en el alero también, la mayor incógnita de la temporada, la de Kristina Topuzovic. La serbia empezó la temporada como un tiro, siendo la mejor del equipo junto a Buhner, hasta la segunda jornada de liga. El menisco interno de la rodilla derecha la tiene apartada desde entonces, a pesar de las palabras de Olmo allá por enero de que empezaría a correr cuanto antes, pero no pinta que vaya a vestirse de corto en lo que resta de campaña.

La afición será clave en el último duelo en casa / Flickr Movistar Estudiantes

El cansancio ha llegado al Movistar Estudiantes, se nota en las tres derrotas consecutivas, y en las jugadoras. Las minutadas que se pegan algunas no son buenas para nadie, y ello está pasando factura, por eso en estos últimos partidos Stanacev y Erikstrup están teniendo minutos.

La base serbia ha demostrado que puede salir a pista a dirigir el juego sin problema, además de meter algún triple. Por su parte, la pívot danesa pone fuerza en la zona aunque le falte altura, pero es un hueso duro de roer. Son dos piezas que pueden aportar al equipo desde el banquillo, y ganan confianza cada vez que saltan a la cancha.

Un equipo colosal

El muro a superar por el Estu no es otro que Casademont Zaragoza. Las rojillas fueron el motivo del aplazamiento del partido al disputar la Final Six de la Euroliga en su casa, el Príncipe Felipe. Tras ganar al Basket Landes en cuartos, cayeron en semis ante Galatasaray, y acabaron celebrando la medalla de bronce conseguida ante Girona.

Un equipo con el que faltan calificativos para describir su nivel, son las líderes absolutas de la liga, con tan solo tres derrotas en 28 partidos. El segundo equipo más anotador con 78.5 puntos, las máximas reboteadoras con 36 capturas, las máximas asistidoras con 19 pases a canasta, o sus 95 créditos de valoración por partido hablan por sí solos.

Volviendo al duelo de la primera vuelta, no hubo sorpresa y Zaragoza se impuso al Movistar Estudiantes, aunque bien podría haber sido al revés. Un buen primer cuarto le dio la victoria a las mañas, pues las Women In Black pelearon hasta el 72 a 66 final. Las colegiales consiguieron robar 15 balones, algo que puede ser fundamental en este nuevo duelo.

Ezeigbo con un tiro sobre Hempe en el duelo de la primera vuelta / Flickr Casademont Zaragoza

En clave jugadoras, las de Carlos Cantero han perdido dos grandes efectivos de su rotación. Carla Leite sorprendió a todos con su marcha al training camp de la WNBA con Portland, dejando un hueco en el puesto de base. La otra jugadora no se marcha, ni se marchará en verano, sino que sufrió una lesión en la Final Six. Helena Pueyo, salvo sorpresa, no se vestirá de corto en Magariños por un traumatismo en el pie derecho.

Aun así, el nivel sigue siendo más que alto. Dos caras queridas en Madrid como Mariona Ortiz en la dirección de juego, y Stephanie Mawuli con su versatilidad interior-exterior, pueden hacer mucho daño. Y otra cara todavía más querida por su implicación tanto dentro como fuera de la cancha es Nadia Fingall, que seguramente será un quebradero de cabeza.

Solo vale la victoria para el Movistar Estudiantes, y hacerlo ante un grande como Zaragoza inflará de moral a las Women In Black para llegar más que preparadas a la última jornada. El carácter, la garra, y el esfuerzo siguen siendo claves, aunque Magariños hará gran parte del trabajo.

Autor: Rubén Moncayo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *