Un récord y otra Final Four para Movistar Estudiantes
Movistar Estudiantes
Semana de trabajo y descanso merecido para los colegiales, que cerraron por la vía rápida su serie ante Alicante. El Movistar Estudiantes estará en Coruña, con una ilusión que va subiendo como la espuma, pero el temple para saber que debe trabajar mucho.
El premio no pudo ser mejor, con una exhibición en el Pedro Ferrándiz para ganar al fin en tierras alicantinas. Hasta 27 triples anotaron los de Toni Ten, que se divirtieron y pudieron sentirse liberados tras competir y dejar buenas sensaciones.
Ritmo anotador frenético
El Movistar Estudiantes se plantaba en Alicante conocedor de su pasado ahí, donde solo habían ganado en la 21/22 en este periplo en los infiernos. Además, si tanto Toni Ten como Rubén Perelló hablaban de la dificultad del segundo partido, el tercer encuentro se planteaba aún más importante. Los colegiales por la parte de actuar como visitantes, y los alicantinos por alargar la serie mínimo un partido más.
Sin embargo, el Estudiantes solventó sus dudas con creces, plantándose desde el primer cuarto con nueve triples. HLA Alicante aguantaba, aunque no le dio para seguir el tremendo ritmo anotador. Aun así, evidenciaba algunas de las carencias defensivas de los colegiales. Los espacios en la zona por despistes, o la poca defensa exterior.
La cuenta atrás seguía bajando, y la diferencia aumentado, al descanso el Movistar Estudiantes mandaba por 47 a 63. Ningún aficionado, y quizás hasta la plantilla, se esperaba dominar de tal manera, pero debían mantenerlo. Fue Petit Niang quien dio tres minutos mágicos a la vuelta de vestuarios, aunque no dio para más y se fue al banquillo.

El colchón de puntos era abismal, los triples llovían, al igual que alguna canasta contada en la pintura. Con un 60-88 para el último cuarto, nada podía preocupar al Estu, salvo un milagro del Lucentum. Nwgobo abrió con un mate, y Sasu Salin sacó su pólvora con cuatro triples consecutivos. Los colegiales disfrutaban, Alicante veía como su temporada terminaba, y ambos dejaban pasar el tiempo.
La bocina decretó el final del encuentro con un 72 a 113 en el marcador y un dato que no pasaría desapercibido. 22 triples anotó Obradoiro en la Copa España de 2025 al Santfeliuenc, los mismos que el Rosalía de Castro al Ferrol en el 2000, y en ACB el Unicaja le endosó 23 triples al Real Madrid la campaña pasada.
Esos eran los récords de triples anotados por un equipo en España, mérito que ahora ostenta el Estudiantes. Fueron 27 ante el Alicante, Salin y Granger con cinco, Silverio con cuatro, Sergi García, McGrew y Garino con tres, y Stumbris y Giovannetti con dos.
Trabajo hasta el 6 de junio
Ahora, el Movistar Estudiantes tiene una sola tarea, no relajarse. El ultimo precedente de un 3-0 en playoffs para los colegiales es el año pasado, y ya saben cómo acabó. Es algo difícil sin partidos, pero Toni Ten y su staff deben mantener el hambre competitiva en sus jugadores. Serán dos semanas de parón, de entrenos, de análisis, y de mentalización.
Ya confirmado tras ganar su serie también por la vía rápida, Alimerka Oviedo será el rival del Estu en semifinales. Un conjunto que no va a ver Coruña, va con la ambición de ganar, y de soñar con la máxima categoría nacional. Los asturianos ya tendrán su análisis correspondiente, nos atañen ahora los deberes del Movistar Estudiantes.
Petit Niang ha demostrado ser el pívot móvil que ofrezca algo diferente a Nwogbo. Llega bien a las ayudas en defensa, no se queda encajado en los 2 contra 1 y sabe recuperar la posición rápido, además de poder hacer un buen pick n’roll en ataque. Aunque todo esto se ve truncado por su físico, pues no aguanta más de cuatro minutos en pista.

Sigue faltando rebote, los equipos en la Final Four, y los que faltan por llegar (Palencia o Fuenlabrada), son buenos reboteadores. El defensivo es clave para no dar segundas oportunidades al rival, y el ofensivo para conseguirlas a favor. Capacidad hay con Nwogbo, Hugo López, Asier González o Niang, pero todo está en su confianza en pista.
El sustento del Movistar Estudiantes es el triple sin lugar a duda, acumula una media de casi 11 anotados por encuentro. Hasta ocho jugadores pueden anotar desde el exterior, aunque no debe ser la única opción. Los colegiales tienen grandes manejadores para buscar espacios en la zona, aunque también juega un papel fundamental el planteamiento del cuerpo técnico.
La espera será agotadora, aunque nadie puede asegurar que vaya a valer la pena. Los entrenos siguen, la confianza está viva, y aunque no serán (seremos) muchos colegiales en Coruña, las gargantas acabarán reventadas tras la semifinal y una hipotética final.
Autor: Rubén Moncayo

