¿Qué notas merecen los jugadores del Hestia Menorca?
Foto: Hestia Menorca
El Hestia Menorca baja el telón de una temporada para el recuerdo. El equipo de Javi Zamora ha firmado una campaña histórica al alcanzar, por primera vez desde su nueva fundación, los playoffs de ascenso a la ACB. Un éxito construido sobre el talento, el esfuerzo y el protagonismo de jugadores que han marcado un antes y un después en la entidad menorquina.
Las notas
En su tercera temporada consecutiva en Primera FEB, el Hestia Menorca logró por fin superar la barrera de los playoffs y dar un paso adelante en su crecimiento deportivo. Ya durante el mercado estival, el conjunto menorquín se convirtió en uno de los grandes agitadores al incorporar a jugadores de la talla de Spencer Littleson, Adams Sola, Edgar Vicedo y Jaume Lobo.
Con una base de talento contrastado, el equipo dirigido por Javi Zamora arrancaba el curso como uno de los principales candidatos a pelear por las posiciones de privilegio. Un cartel que se reforzó aún más con dos incorporaciones posteriores que elevaron significativamente el nivel de la plantilla y terminaron de consolidar un proyecto llamado a competir entre los mejores. Pero, ¿qué nota se merece cada jugador?
Pol Figueras (6). Mala suerte la que tuvo el base catalán. El jugador cayó lesionado de gravedad en la jornada 6, y no ha vuelto a disputar ningún partido más. Su recuperación ha sido más lenta de lo esperado y finalmente no se ha vestido de corto. Si bien es cierto que su inicio de competición no fue el mejor, promediando 5,8 puntos y 4,3 de valoración, se espera que el próximo curso, con el jugador ya renovado con la elástica menorquina, sea el año de consagración del catalán.
Fernando Zurbriggen (9). El gran artífice de este equipo. Poco se puede decir de este pedazo de jugador. El base argentino llegó a Menorca para suplir la grave lesión de Figueras y fue un soplo de aire fresco para el róster. ‘Fer’ cayó de pie en la isla, consolidándose como el gran director de juego que le faltaba al equipo, y en Menorca ha cuajado su mejor año particular como jugador: 12,6 puntos, 4,6 rebotes, 4,8 asistencias, 5,6 faltas recibidas y 19,6 créditos de valoración, convirtiéndose en el segundo jugador en toda la competición con más valoración, solo por detrás del MVP Kevin Larsen. El argentino ha sido amo y señor del balón en cada partido, dando seguridad, solidez, sensatez y puntos. Si no renueva, mucho costará encontrar a un jugador como él. Desde Menorca solo se le puede dar las gracias.
Pol Molins (4). Jugador número 13 con el que Javi Zamora no ha contado. Con las lesiones de jugadores como Schott o Figueras, o las tardías incorporaciones de otros jugadores, el catalán ha ido convocado muchos partidos, pero sin apenas protagonismo. Además, cuando ha salido a la pista, se le ha visto falto de forma física, sin ritmo, con muchas pérdidas y sin confianza. Ha promediado 0,9 puntos y 0,4 de valoración. Sorprendería que renovase.
Jalen Cone (5). Seguramente la gran decepción de la temporada. El jugador estadounidense pasó de ser el máximo anotador de la Primera FEB durante el curso pasado con 16,4 puntos por partido a ser un jugador de rotación y sin apenas contar para Javi Zamora. Este año ha estado muy lejos de su nivel, con poca confianza, pocos puntos y poco protagonismo. La posición en la que lo ha querido reconvertir Javi Zamora, pasándolo al puesto de base, cuando su mayor virtud es lanzar siendo un ‘2’ puro, le ha perjudicado mucho. Toda la temporada ha estado a la sombra de Zurbriggen, y sus actuaciones no han sido buenas, estando muy errático con el balón, sin saber qué hacer con él y con muchas pérdidas. Si sigue con plaza de extracomunitario parece improbable que el club lo renueve.
Spencer Littleson (8,5). Otro de los grandes líderes de este equipo junto a Zurbriggen. Conocido en la categoría por sus dos años en Cantabria y por ser un anotador letal, el escolta ha superado las expectativas que había sobre él y ha acabado la temporada regular siendo el máximo anotador de la competición con 16,7 puntos por encuentro. Siempre que el balón quemaba, el jugador asumía la responsabilidad. Capaz de anotar tras reverso, con gran mano desde los 6,75, con facilidad para penetrar y un seguro de vida desde la línea de tiros libres, además de ser un gran defensor. Un jugador que todo entrenador querría tener. Con talante, capacidad de sacrificio y comprometido.
Jaume Lobo (6). Cuando se fichó a Jaume Lobo la palabra “irregular” salió a escena y en Menorca se ha podido confirmar. El jugador ha tenido destellos de calidad en determinados partidos, pero no ha acabado de cuajar. En muchos otros se ha ofuscado con tiros que no le entraban, y cuando no acierta el jugador desaparece. Principalmente, en el tramo final del campeonato sus actuaciones fueron realmente decepcionantes. En los últimos 11 partidos, solo en uno ha llegado a los 10 puntos. Y además, sus estadísticas han dejado mucho que desear, con unos porcentajes muy mejorables. En su último partido en Menorca acabó con un 0 de 10 en tiros de campo. Sin embargo, con un poco más de regularidad y con su buena actitud siempre dentro de la pista lo pintan como un jugador determinante en la rotación que puede girar partidos. Veremos qué depara su futuro.
Adams Sola (8). Seguramente una de las grandes revelaciones de la temporada, junto a Nico Galette. Después de jugar toda su vida en el Estudiantes, Sola necesitaba un cambio. Necesitaba más minutos para demostrar su valía. Y en Menorca lo ha encontrado. El madrileño, todo garra, lucha, sacrificio, trabajo, y mucha defensa, lo han alzado como uno de los mejores jugadores del equipo. Además de su entrega defensiva, también ha sorprendido mucho en parcelas ofensivas, ya que siempre se había caracterizado por no ser un gran triplista, y en Menorca ha cambiado esta mentalidad. Temporada excepcional del alero. Otro jugador que todo entrenador querría tener.
Tobias Rötegard (5). El jugador noruego llegó a las filas menorquinas el 1 de abril, con la temporada a punto de finalizar. Vino a “sustituir” a un Thad McFadden que se marchó en mitad del curso, pero de sustituto nada. El noruego tiene buena mano desde los 6,75, pero no se parecen en nada. Sin experiencia en ligas importantes, Rötegard no ha tenido oportunidades, principalmente porque su nivel está, ahora mismo, bastante lejos de Primera FEB. Fichaje un poco sin sentido, sin aportación importante y sin la calidad que se necesita para esta categoría. Un melón sin abrir que no salió bien.
Edgar Vicedo (7,5). Experiencia y liderazgo. El jugador madrileño, con 13 años de gran trayectoria en ACB, ha sido siempre una figura fiable en los esquemas de Javi Zamora, quien siempre le ha depositado una gran confianza. El ala-pívot tiene mucha calidad en sus manos, capaz de rebotear, de anotar desde fuera y desde dentro y de defender a rivales de mayor altura. Un jugador polivalente, de los que siempre gustan. A sus espaldas, 8,4 puntos, 4,9 rebotes y 8,9 de valoración. No ha sido un jugador determinante, pero siempre ha estado ahí para sumar. Muy necesario.
Nico Galette (7). El significado de evolución tiene nombre y apellidos, y no es otro que Nico Galette. El jugador estadounidense empezó la campaña totalmente desubicado, sin saber dónde posicionarse, con mala forma física y sin producir para el equipo. Y el cambio ha sido brutal. A raíz de la lesión de Edgar Vicedo en enero, donde estuvo unos cuantos partidos sin jugar, Galette asumió la total responsabilidad, ya que era el único ‘4’ de la plantilla, y lo logró con mucho éxito. Su segunda parte de la temporada ha sido espectacular. Ha anotado, con una gran mano desde el triple, ha capturado rebotes, ha machacado el aro levantando a Bintaufa de sus asientos y se ha ganado el cariño de los aficionados. El jugador, con confianza, es otro. Seguramente casi todos los seguidores del equipo menorquín querrían que Galette continuase.
La laguna de los tres pívots
Emmanuel Wembi (6). El jugador congoleño ha acabado la temporada con los mejores números de los tres pívots. Y eso que solo ha promediado 6,3 puntos y 3,4 rebotes para 7,5 de valoración. Su baja estatura (2,05 m) le ha perjudicado mucho, y en defensa sus rivales hacían lo que querían con él. En cambio, en ataque, se ha desenvuelto muy bien en varias ocasiones, y ha sido de lo poco salvable en la pintura. Aparte de su altura, le falta mucha corpulencia y físico para defender a oponentes que van sobrados de estos aspectos. Lo único que no se le puede reprochar es la entrega y la lucha del jugador. Con un pívot con altura titular, Wembi podría ser un pívot de rotación de garantías.
Fynn Schott (5,5). Si Wembi se caracteriza por tener un buen ataque y una mala defensa, Schott es totalmente lo contrario. El jugador austríaco, a sus 20 años, le falta mucha madurez y solidez para triunfar en el baloncesto. El pívot se ha mostrado desconcentrado en muchas ocasiones, cargándose de faltas en cada partido y haciendo otras de innecesarias que le perjudicaban. En defensa, gracias a su físico, ha realizado partidos de gran valía, pero su ataque ha sido nulo. El jugador ni tan siquiera miraba la canasta cuando tenía el balón, y cerca del aro o machacaba o fallaba. Además, una tarea pendiente que debe corregir de inmediato son los tiros libres. El equipo ha perdido varios partidos por sus fallos en tiros libres, y ha promediado un paupérrimo 39,4%, algo inaceptable para un jugador profesional. Sus números, para ser el pívot titular de un equipo de playoff, también han sido más que insuficientes: 2,5 puntos, 3,4 rebotes y 3,5 de valoración. Con su edad, tiene mucho margen de mejora.
Víctor Arteaga (4). Año definitivo para Víctor Arteaga. El jugador conquense ha puesto de los nervios a absolutamente todos los aficionados con sus errores. Balones que se le resbalan de las manos, canastas cantadas sin oposición que fallaba, sin velocidad en el ‘flash’, debilidad defensiva… Poco queda de ese jugador que enamoró a la isla el primer año y tuvo destellos en la segunda. Ha llegado su hora, no hay más. Con sus dos competidores en el puesto, que tampoco han demostrado mucho más nivel, el jugador ha podido jugar una media de casi 12 minutos por encuentro cuando no había más recursos, pero la realidad es que el jugador ya no está para estar en un equipo de playoffs.
PERE FLORIT
Foto: Hestia Menorca

