El adiós de Francesc Solana al MoraBanc
Instagram Morabanc Andorra
El MoraBanc Andorra llega al final de temporada con la permanencia asegurada, pero también con la certeza de que algo más que la liga regular ha tocado a su fin. Francesc Solana se despedía del club con una rueda de prensa que difícilmente olvidará nadie que estuviera en aquella sala. Dieciséis años dan para mucho.
El peso de dieciséis años
Se esperaba. Se sabía. Y aun así, duele. La salida de Francesc Solana como director deportivo del MoraBanc Andorra era una noticia que sobrevolaba el ambiente desde hacía semanas, pero que ninguno, en el fondo, quería del todo ver confirmada. Porque Solana no es solo un gestor: es parte de la historia del baloncesto de este país. Dieciséis años como jugador de élite, dieciséis más al frente de la parcela deportiva.
Él lo resumió con tres palabras en la rueda de prensa: “Tristeza, porque se acaba una etapa que no quería que acabara; decepción, porque después de 16 años de dedicación absoluta, sinceramente, esperaba un final diferente; y orgullo, porque puedo mirar a todos a los ojos y decir que lo he dado todo por este club.” No hubo reproches. Solo la voz tomada de quien acaba de digerir algo que no estaba en sus planes.
La sala de prensa de las oficinas se quedó pequeña. Estaban Zan Tabak y su cuerpo técnico, Rafa Luz, Chumi Ortega, Rubén Guerrero, trabajadores y extrabajadores del club. Un ambiente tenso, con la herida todavía demasiado reciente. El presidente, Gorka Aixàs, calificó la decisión como la más difícil que ha tenido que tomar la entidad, pero también como necesaria para “sacudir” al club.
Una identidad que cuesta recuperar
La salida de Solana no puede desligarse del diagnóstico que tanto él como Aixàs han hecho del momento actual del MoraBanc. El presidente lleva semanas reconociendo públicamente que el club se ha “desfigurado”, que ha perdido aquella capacidad de remar por encima de sus posibilidades que le hizo crecer. El propio Solana lo suscribió en su despedida: “Es muy difícil construir una identidad, pero muy fácil perderla, y nos está costando mucho volver a tenerla.”
Cuando le comunicaron la decisión el pasado lunes, Solana admitió que poco podía decir. “Al final también lo entendía, porque he llegado al final de temporada con mucha energía perdida. Hemos luchado mucho y hemos tenido un final muy feliz, pero después de sufrir mucho.” Una temporada durísima, la peor en términos de aciertos en la construcción de plantilla, que sin embargo acabó con la permanencia gracias también a circunstancias ajenas al club. El equipo que finalmente descendió tenía un presupuesto mayor y nombres que, sobre el papel, prometían más. Así de cruel puede ser la ACB, la mejor liga de Europa, donde incluso un presupuesto superior no garantiza nada.
El legado de un arquitecto silencioso
Hay un dato que lo dice casi todo: Solana llegó al MoraBanc de la mano de Jordi Clua, cuando el club militaba en la LEB Plata. Lo que vino después, los ascensos, la consolidación en la ACB, jugadores que han brillado en clubes de primer nivel europeo, tiene mucho de su firma. Él mismo, al ser preguntado por el momento más especial de estos dieciséis años, lo tuvo claro: el primer ascenso a la ACB. Y si hay un fichaje que define su etapa, ese es el de Jean Montero: “Creo que todos somos conscientes de que su fichaje nos dio una dimensión diferente, no solo por lo que es él, sino por lo que llegará a ser en el futuro.”
Las comparaciones con otras salidas históricas del club son inevitables però no igualables. Ya que aunque ninguna sea del todo justa: cada adiós tiene su propio peso. Lo que sí es cierto es que el MoraBanc cierra una era. Que Jordi Ardèvol asuma el relevo es la apuesta del club para iniciar la reconstrucción de esa identidad perdida. Próximamente, en Basket Pasión, le daremos a conocer con más detalle: quién es, cuál ha sido su trayectoria y qué puede aportar a este proyecto. El trabajo que hizo Solana durante dieciséis temporadas es el suelo sobre el que tendrá que construir.
Autor: Maria Feixas Larriba
Foto de: Instagram MoraBanc Andorra

