Cuatro renovaciones en las Women In Black

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Imagen: Movistar Estudiantes

El nuevo proyecto femenino del Movistar Estudiantes podría calificarse de apuesta, aunque toda construcción necesita de unos buenos cimientos. Las colegiales han renovado a 4 buenas piezas en la rotación.

Tres cupos de la mano de la joven alero Carla Osma, la veterana base Isa Latorre, y la asentada ala-pívot Irati Etxarri. La cuarta renovación fue la de Kristina Topuzovic, tras una temporada casi en blanco por su lesión, la serbia se antoja clave en la rotación.

Desparpajo joven

La primera renovación aún con la temporada sin terminar fue la de Carla Osma. La alero madrileña fue una de las apuestas de la NCAA el verano pasado, y tras una temporada de buenas sensaciones, dará un paso adelante. A pesar de ser canterana del Canoe, se ha empapado del Magariños y su afición, tanto que se la vio en la tragedia de Coruña.

Sinceramente, y disculpen por ponerme en primera persona, Carla es una de esas jugadoras con las que las estadísticas engañan. Podría decir que con 3.2 puntos y 1.4 rebotes su temporada ha sido mediocre y dejarlo ahí, pero sus prestaciones en la pista han sido muy diferentes. Su descaro para penetrar y su buena mano desde fuera serán claves.

No hay que dejar pasar que Osma no deja de ser una jugadora de 19 años, con una carrera por delante y un umbral de mejora muy largo. Pone intensidad, pone ganas, pone lucha por cada balón, y está preparada para asumir más galones. Además, renovó hasta 2028, dando aún más continuidad a una jugadora que pinta muy bien.

Cabeza y descaro en la dirección

Por su parte, Isa Latorre cumplirá su tercera temporada en el Movistar Estudiantes. La base de Alcantarilla ya se ha ganado la mayoría, sino todos, de los corazones dementes, con su importancia tanto dentro como fuera de la pista.

Esta última campaña entró tarde por su lesión en el menisco. A pesar de tener a toda una Lisa Berkani delante en la rotación, Latorre era necesaria para aportar cabeza. Su dirección del juego pausada se combinaba con descaro para penetrar, o para tirar sus triples imposibles y celebrar cuando de vez en cuando entraban.

Con la nueva configuración de plantilla compartirá el puesto de base con Laia Lamana, ejerciendo de mentora. Las colegiales necesitarán un paso más de Isa Latorre, más puntos y más seguridad en el juego. Una líder consolidada que tiene que sacar su carácter competitivo, su intensidad, su energía, y su experiencia.

El paso adelante

No en su carrera ni en su juego, sino en la rotación. Es el momento para que Irati Etxarri se consolide en el Movistar Estudiantes. Y no todo está en su mano, también Isaac Fernández debe darle los minutos y la confianza que merece. La de Pamplona fue de menos a más en su estreno en Magariños, acabando con muy buenas sensaciones.

Una jugadora que aporta en cada rincón de la cancha, especialmente bajo los aros, aunque puede correr y ayudar en las transiciones. Su garra en el rebote es fundamental, ha quedado claro que las colegiales necesitan a Etxarri para cerrar el aro. Además, ese carácter le ayuda en defensa para atosigar y puntear a las rivales con su envergadura.

Esta última temporada acabó con medias de 7 puntos y 5 rebotes, sin llegar a los 20 minutos por encuentro. Ese fue el mayor problema, para Antonio Pernas apenas contó, y ya con Olmo Gómez tuvo más minutos. Una jugadora que fue MVP nacional de la liga no puede comer banquillo de forma habitual, y con la nueva configuración de plantilla, huele a titular.

Un regreso esperado

La cuarta y última renovación ha sido la de Kristina Topuzovic. Su continuidad viene precedida de la lesión de menisco que le apartó toda la temporada pasada. La serbia es pieza fundamental, la 24/25 ya acabó a un nivel excepcional, y lo mantuvo durante los escasos dos partidos que disputó al inicio de la 25/26, uno de liga y uno de Eurocup.

Sin embargo, en la segunda jornada de liga, tras disputar tres minutos, su rodilla dijo basta. Tuvo que someterse a una artroscopia para reparar el menisco interno de su rodilla derecha, y aunque parecía que su vuelta estaba cerca en febrero, el club prefirió prevenir.

Ahora Topuzovic vuelve con más ganas que nunca, con esa sonrisa que nunca se separa de ella, y con su garra habitual. Versatilidad a raudales, aporta en ataque con su mano privilegiada (es serbia, viene de fábrica), y en defensa atosiga de manera constante.

Tampoco deja de ser una apuesta, pues viene de una temporada en blanco, así que los aficionados del Movistar Estudiantes deberán esperar una adaptación. Por el momento, la plantilla de las Women In Black queda prácticamente cerrada, a falta de una pieza exterior.

Autor: Rubén Moncayo

Imagen: Movistar Estudiantes

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