Estados Unidos descubre que también puede sufrir
FIBA
| 1 | 2 | 3 | 4 | T | |
|---|---|---|---|---|---|
| 8 | 16 | 15 | 13 | 52 | |
| 19 | 11 | 12 | 13 | 55 |
Italia
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Estados Unidos
Italia
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Estados Unidos
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Q1
8- 19
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Q2
16- 11
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Q3
15- 12
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Q4
13- 13
Italia pone contra las cuerdas al campeón del mundo y acaricia una victoria histórica antes de caer por 52-55 ante un Team USA irreconocible durante muchos minutos
Estados Unidos sigue invicto, pero por primera vez en mucho tiempo tuvo que mirar al reloj, al marcador y al rival con la sensación de que podía perder. Italia estuvo a tres segundos de convertir en historia una de las mayores sorpresas del baloncesto femenino internacional, pero el triple de Cecilia Zandalasini se marchó al hierro y el Team USA pudo respirar después de 40 minutos que dejaron una conclusión mucho más interesante que el propio resultado: el campeón también puede sufrir.
El 52-55 coloca a Estados Unidos en los cuartos de final y mantiene intacta una racha que ya alcanza las 32 victorias consecutivas en la Copa del Mundo desde aquella derrota ante Rusia en 2006. Pero hacerlo de esta manera cambia el relato. Las americanas tuvieron que remontar un partido que Italia llevó a su terreno, sobrevivir a una noche ofensiva espantosa y encontrar en los últimos minutos la experiencia necesaria para evitar un desastre que durante muchos minutos pareció perfectamente posible.
Italia entendió perfectamente cómo jugarle
Andrea Capobianco encontró la fórmula que Estados Unidos no había tenido que afrontar contra China. Italia no quiso correr, no quiso entrar en un intercambio de golpes y, sobre todo, no quiso permitir que el talento estadounidense convirtiera el partido en una exhibición. Las transalpinas defendieron con una intensidad extraordinaria, cerraron espacios y utilizaron una zona 2-3 que terminó convirtiéndose en una auténtica pesadilla para las americanas. El inicio, sin embargo, parecía anunciar otra historia. Estados Unidos llegó a dominar por 23-8 y todo apuntaba a que el encuentro podía seguir el camino del debut contra China. Pero Italia no se descompuso. Poco a poco empezó a reducir distancias, encontró a Zandalasini y consiguió llevar el partido a un escenario completamente diferente. Al descanso, el 30-24 todavía favorecía a Estados Unidos, pero la sensación ya no era la misma. Italia había conseguido algo fundamental: había logrado que las estadounidenses empezaran a dudar. Y cuando un equipo como Estados Unidos duda, el partido cambia.
Caitlin Clark desapareció. La protagonista del estreno mundialista ante China vivió esta vez la otra cara del torneo. Caitlin Clark terminó con un solo punto y 0 de 6 en tiros de campo, incluidos tres lanzamientos desde la línea de tres. En 18 minutos, la jugadora de Indiana Fever no encontró prácticamente ningún espacio para desarrollar el baloncesto que había mostrado 48 horas antes. Italia consiguió desconectarla del partido y, con ella, buena parte de la capacidad creativa estadounidense desapareció. Clark había firmado 14 puntos y 11 asistencias contra China. Contra Italia apenas pudo aportar un punto, cuatro rebotes, dos robos y una asistencia.
La diferencia fue enorme. Pero también es importante no convertir un mal partido en un diagnóstico definitivo. Lo que hizo Italia fue, precisamente, demostrar algo que el resto de candidatos al título necesitaba comprobar: si consigues llevar a Estados Unidos a un partido físico, lento, incómodo y de baja anotación, sus estrellas también pueden parecer humanas.
Un partido para olvidar en ataque Los números explican el sufrimiento mejor que cualquier adjetivo. Estados Unidos terminó lanzando 16 de 56 en tiros de campo, un 28,6%, y apenas convirtió uno de sus doce triples. Italia, por su parte, tampoco tuvo una gran noche ofensiva, pero consiguió que el partido se jugara exactamente donde quería. Fue el encuentro con menor anotación de Estados Unidos en una Copa del Mundo desde 1971, y la primera vez desde la introducción de la línea de tres puntos que las campeonas se quedaron en una cifra tan baja. Ni Breanna Stewart encontró soluciones. La veterana terminó con cinco puntos y 11 rebotes, después de empezar fallando sus ocho primeros lanzamientos. Paige Bueckers se quedó en siete puntos y Kahleah Copper en seis. La única estadounidense capaz de alcanzar los dobles dígitos fue Jackie Young, con 10 puntos, seis de ellos en un último cuarto en el que apareció cuando más falta hacía.
Zandalasini tuvo la historia en sus manos
Italia, mientras tanto, encontró en Cecilia Zandalasini a su gran protagonista. La jugadora de Golden State Valkyries terminó con 14 puntos y siete rebotes y fue durante buena parte de la noche el principal problema para una defensa estadounidense que tampoco estuvo especialmente cómoda. Pero la historia estuvo a punto de ser todavía mayor. Con Estados Unidos por delante 55-52, Italia tuvo la última posesión. El balón acabó en manos de Zandalasini y el triple que podía llevar el partido a la prórroga salió de sus manos con el tiempo prácticamente agotado. El lanzamiento no entró y Estados Unidos pudo celebrar una victoria que, durante muchos minutos, había parecido improbable. La imagen posterior fue también significativa. Zandalasini mostró su enfado con los árbitros y las jugadoras italianas protestaron algunas decisiones de los minutos finales. La propia jugadora terminó disculpándose posteriormente por su reacción, reconociendo que la tensión y las emociones del momento la superaron.
Cuando llegó la hora de la verdad, apareció Estados Unidos Y ahí está quizá la diferencia que todavía separa al Team USA del resto. Italia llegó a ponerse 50-48 a falta de 4:29. Por primera vez durante la noche, Estados Unidos estaba realmente contra las cuerdas. Y entonces aparecieron las jugadoras que llevan años acostumbradas a resolver partidos de máxima exigencia. Stewart, después de una noche horrible en ataque, anotó su primer tiro para colocar el 51-50. Young convirtió después y Chelsea Gray apareció para poner el 55-50 con un lanzamiento que parecía sentenciar el encuentro. No lo hizo. Italia respondió, volvió a acercarse y tuvo ese último triple para forzar la prórroga. Pero Estados Unidos ya había conseguido sobrevivir.
No ganó porque jugara mejor. Ganó porque supo sobrevivir mejor. Y eso también forma parte del ADN de un campeón.
Europa empieza a llamar a la puerta
Lo verdaderamente importante de este partido no es que Italia haya estado a punto de ganar. Es que cada vez resulta más difícil considerar una sorpresa que un equipo europeo pueda poner en problemas a Estados Unidos. Francia ya había demostrado en los Juegos de París que podía llevarlas hasta el último instante. La selección francesa perdió aquella final por un solo punto. Ahora ha sido Italia, una selección que vuelve a un Mundial después de décadas, la que ha conseguido tener al gigante contra las cuerdas. Estados Unidos continúa siendo el gran favorito. Eso no cambia después de un mal partido. Pero quizá sí haya cambiado algo más importante: la sensación de invulnerabilidad. Italia acaba de demostrar que se puede jugar contra Estados Unidos sin miedo. Se puede defenderle. Se puede reducir su anotación. Se puede hacer desaparecer a Caitlin Clark. Se puede obligar a Stewart a fallar ocho tiros antes de anotar uno. Y se puede llegar a los últimos segundos con un triple para empatar. Hace unos años parecía ciencia ficción. Ahora empieza a parecer una posibilidad.
Estados Unidos ya está en cuartos El sufrimiento, además, tuvo premio doble. Con su segunda victoria en el Grupo D, Estados Unidos aseguró matemáticamente la primera posición y el pase directo a los cuartos de final, evitando el play-in y ganándose además un día adicional de descanso antes de los cruces. Italia, pese a la derrota, salió reforzada de Berlín. Su actuación cambia incluso la percepción sobre sus posibilidades en el campeonato y demuestra que las transalpinas pueden competir contra cualquiera si mantienen ese nivel defensivo.
Y Estados Unidos tendrá que hacer algo que hasta ahora no había necesitado: mirarse al espejo.
República Checa, la última parada antes de los cruces
El Team USA cerrará este lunes la fase de grupos frente a la República Checa, a las 20:45, en la Berlin Arena. El partido ya no puede cambiar la primera posición estadounidense, por lo que Kara Lawson tendrá una oportunidad perfecta para gestionar minutos, probar combinaciones y, sobre todo, buscar respuestas después de una actuación ofensiva tan pobre.
La República Checa llegará después de haber perdido sus dos primeros encuentros, aunque todavía tiene cosas en juego dentro del grupo. Estados Unidos, en cambio, ya puede pensar en los cuartos.
Pero seguramente Lawson tendrá una pregunta dando vueltas en la cabeza después de esta noche: ¿cómo se rompe una defensa que acaba de conseguir que Estados Unidos anote 55 puntos?
Porque si Italia acaba de enseñar el camino, habrá más selecciones dispuestas a recorrerlo.
Y quizá ahí esté empezando el verdadero Mundial.
Ficha técnica
52 – Italia (8+16+15+13): Villa (6), Verona (4), Zandalasini (14), Keys (4), Cubaj (-) -quinteto inicial-, Santucci (9), Pasa (4), Blasigh (-), Fassina (2), Pan (2), Madera (2) y Andre (5).
55 – Estados Unidos (19+11+12+13): Young (10), Gray (4), Copper (6), Stewart (5), Collier (6) -quinteto inicial-, Bueckers (7), Citron (-), Howard (2), Clark (1), Boston (6) y Reese (8).
Árbitros: Julio Anaya (Panamá), Martin Vulic (Croacia), Cisil Güngör (Turquía).
Incidencias: Partido correspondiente a la segunda jornada de la Copa del Mundo disputado en el pabellón Berlín Arena (Alemania) ante 9.232 aficionados
Fotografía de FIBA
Autor, Vicenç Ropero

