Alemania mantiene el paso firme.

Fotografía de basketball-bund.de
1 | 2 | 3 | 4 | T | |
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LIT | 20 | 27 | 25 | 16 | 88 |
ALE | 32 | 23 | 28 | 24 | 107 |

Lituania
88
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LIT | 20 | 27 | 25 | 16 | 88 |
ALE | 32 | 23 | 28 | 24 | 107 |
107

Alemania

Lituania
88
-
107

Alemania
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Q1
20- 32
-
Q2
27- 23
-
Q3
25- 28
-
Q4
16- 24
Alemania sigue mostrando credenciales en el EuroBasket 2025. Tras un estreno dubitativo, pero finalmente arrollador frente a Montenegro, la campeona del mundo ha dado continuidad a su camino en Tampere con dos victorias consecutivas que la colocan ya en octavos de final. Primero llegó un triunfo solvente ante Suecia (105-83) y, apenas 24 horas después, una exhibición de autoridad frente a Lituania (107-88) en un partido de gran exigencia emocional y competitiva. Dos actuaciones diferentes en matices, pero con un mismo denominador común: la sensación de que el bloque alemán ha encontrado su velocidad de crucero.
Paso firme ante Suecia
El segundo compromiso del torneo presentaba un guion algo distinto. Alemania afrontaba la cita sin Johannes Voigtmann, reservado por precaución, y con la obligación de evitar cualquier atisbo de confianza frente a una Suecia mermada por las bajas de Pelle Larsson y Simon Birgander. El inicio fue, en ese sentido, impecable. Dennis Schröder y Daniel Theis conectaron dos veces para culminar con sendos mates, Franz Wagner se sumó en transición y la defensa marcó territorio desde el primer instante. El 8-0 inicial obligó al seleccionador sueco a parar el partido de inmediato.
No obstante, el duelo se desordenó con dos técnicas seguidas al equipo alemán y los escandinavos aprovecharon para acercarse (13-12). Ahí apareció la rotación. Maodo Lo y Justus Hollatz dinamizaron el ataque desde el perímetro con triples lejanos, y la maquinaria alemana recuperó fluidez. Al término del primer cuarto, el 27-17 reflejaba el control de los de Alan Ibrahimagic.
El segundo periodo reforzó la tendencia. Alemania era superior en casi todos los aspectos, aunque pequeñas desconexiones en defensa permitían que Suecia se mantuviera con vida. Schröder, Theis y Wagner fueron una constante, a los que se unió un Andreas Obst cada vez más entonado desde el arco. Con 59-42 al descanso, la sensación era de comodidad.
La segunda parte apenas sirvió para confirmar jerarquías. Suecia mostró carácter, con un Ludvig Hakanson que intentó cargar con todo el peso ofensivo, pero el diferencial de talento y rotación fue demasiado grande. Alemania administró con madurez la ventaja, no bajó el ritmo ofensivo y cerró un triunfo claro por 105-83. Sin brillar tanto como en la segunda mitad frente a Montenegro, el equipo ofreció una versión sólida, capaz de controlar los tiempos y sumar sin sobresaltos.
Exhibición ante Lituania
Mucho más exigente fue la tercera prueba, la de esta mañana frente a Lituania. El ambiente en la Nokia Arena transformó el partido en una batalla emocional: unos 4.000 aficionados lituanos convirtieron el recinto en una caldera que retumbaba a cada acción. Y el guion, lejos de intimidar a los alemanes, pareció motivarlos desde el inicio.
Theis abrió el marcador con un triple y Schröder respondió con otro desde la larga distancia, silenciando en parte a la marea verde. El arranque fue eléctrico: 10-2 en apenas tres minutos, con Theis y el base de los Kings como protagonistas. Lituania reaccionó, empujada por el carácter de Jonas Valanciunas, pero rápidamente se topó con un problema grave: su pívot estrella acumuló dos faltas tempranas. La primera rotación alemana mantuvo la intensidad, Maodo Lo clavó un triple sobre la bocina y el 32-20 al final del primer cuarto marcaba territorio.
El segundo parcial, sin embargo, fue más turbulento. Alemania perdió consistencia y permitió que Lituania, muy acertada desde el perímetro, recortara diferencias. Theis seguía imparable —alcanzó los 14 puntos en el ecuador del cuarto—, pero los bálticos castigaban cada despiste. Obst, con dos triples casi consecutivos, dio aire a su equipo, aunque al descanso la ventaja se redujo a 55-47. Un aviso claro de que no cabía relajación alguna.
Tras la reanudación, el choque se convirtió en un intercambio de golpes. Lituania, sostenida por su orgullo y por la amenaza exterior, encontró vías para discutir el dominio alemán. Pero cada intento de rebelión tenía respuesta. Wagner se hizo notar con acciones de clase, Schröder manejó el ritmo con jerarquía y Theis siguió castigando en el poste. El 28-25 del tercer cuarto mantuvo a los germanos con una renta de once puntos (83-72) y el último periodo se presentaba decisivo.
La Alemania campeona emergió entonces con toda su contundencia. Obst y Lo castigaron desde el triple, la defensa se cerró sobre los generadores lituanos y Schröder ejerció de líder absoluto, controlando cada posesión como si de una final se tratara. Con 24-16 en el último cuarto, los de Ibrahimagic cerraron un triunfo redondo (107-88), que asegura matemáticamente el billete a octavos.
Lectura global
El balance de los dos últimos días deja claro que Alemania no solo es la campeona del mundo: también es un equipo con recursos para gestionar un calendario comprimido y un ambiente hostil. Contra Suecia, mostró oficio y solidez para imponerse sin desgastarse en exceso. Contra Lituania, desplegó carácter, capacidad de reacción y un nivel competitivo de élite en un entorno adverso.
La figura de Daniel Theis emerge como gran noticia: sólido en defensa, productivo en ataque y pieza clave en el engranaje interior. Schröder, por su parte, mantiene el timón del equipo con una mezcla de anotación y dirección que lo convierten en faro indiscutible. Y alrededor de ellos, Wagner, Obst, Lo o Voigtmann consolidan la idea de una rotación extensa, fiable y adaptada a cada circunstancia.
La incógnita de Álex Mumbrú, ausente aún en el banquillo por motivos médicos, sigue planeando sobre el grupo. Pero Ibrahimagic ha sabido reconducir la situación y sus jugadores parecen haber transformado la adversidad en motivación. Tres victorias en tres partidos, dos de ellas con marcadores muy abultados, son la mejor prueba de que el bloque alemán ha entrado en competición con la mentalidad adecuada.
El camino aún es largo, pero Alemania ya está en octavos y envía un mensaje inequívoco al resto de aspirantes: incluso cuando las condiciones no son ideales, sigue siendo un equipo capaz de imponer su jerarquía. El lunes, frente a Gran Bretaña, tendrá la oportunidad de seguir afinando sensaciones antes de que llegue la fase decisiva.
Lituania 88 (20+27+25+16): Normantas (11), Radzevicius (8), Sedekerskis (10), Jokubaitis (20), Valanciunas (14) -cinco inicial-; Blazevic (4), Velicka (2), Tubelis (7), Birutis (2), Giedraitis (2), Sargiunas (2), Sirvydis (6).
Alemania 107 (32+23+28+24): Schröeder (26), Obst (15), Wagner (24), Theis (23), Voigtmann (0) -cinco inicial-; Hollatz (0), Lo (6), Bonga (6), T. Da Silva (5), O. Da Silva (0), Kratzer (0) y Thiemann (2).
Lugar: Tampere, Tampere Deck Arena
Arbitros: ZURAPOVIC, Ademir (BIH), CASTILLO, Luis (ESP), KREJIC, Boris (SLO)
Asistencia: 10.047 espectadores
Fotografía de basketball-bund.de
Autor: Vicenç Ropero
