Descenso, incertidumbre y una luz al final del túnel
Foto: RRSS Grupo Caesa Seguros FC Cartagena CB
Han pasado unos días desde el descenso y toca mirar hacia delante. Con la cabeza algo más fría y con informaciones que van apareciendo poco a poco, como a cuentagotas, el CB Cartagena (me dirigiré así hacia el equipo pues desconozco la situación actual de patrocinio) empieza a trazar el camino de lo que viene. Y hay noticias, en principio esperanzadoras e inciertas, que merece la pena analizar con calma.
Ayala acepta los errores y promete un proyecto serio
El presidente David Ayala concedió una entrevista en Onda Regional en la que, para empezar, hizo algo que se agradece: aceptar los errores. El descenso no fue mala suerte ni una cuestión de detalles. Fue el resultado de una temporada mal planificada desde el principio, con el presupuesto más bajo de toda la Primera FEB y sin la estructura necesaria para competir en esa categoría. Que el presidente lo reconozca públicamente es el primer paso para que no vuelva a ocurrir.
Pero Ayala no se quedó solo en la autocrítica. También habló de futuro, y lo hizo con ambición: el objetivo es construir un proyecto competitivo para volver a Primera FEB lo antes posible. Lo cual es algo que alegra al aficionado, al menos saber que desde la directiva se ha pasado ya por el duelo del descenso y la ambición por lo que va a venir ha renacido. No sobrevivir en Segunda FEB, sino ascender es el camino que debemos tomar como equipo y como afición. Eso es exactamente lo que la afición necesita escuchar, siempre que vaya acompañado de hechos concretos en las próximas semanas. Las palabras son el primer paso, pero la credibilidad se gana con decisiones, y esas decisiones son las que marcan el carácter de una entidad.
Una nueva identidad: el CB Cartagena busca su propio camino
Uno de los anuncios más llamativos de la entrevista fue la posibilidad de romper con el nombre FC Cartagena y construir una imagen corporativa propia para el club de baloncesto. La razón es comprensible: la temporada pasada, el FC Cartagena atravesó sus propias dificultades y no pudo aportar nada al proyecto más allá del nombre, y la temporada que viene no parece que vaya a ser muy diferente. Una relación que sobre el papel podía dar visibilidad al baloncesto de la ciudad terminó siendo más nominal que real, pese a que, por lo que se sabe, el equipo de fútbol o su directiva siempre han sido muy cercanos al equipo de baloncesto.
Tener una identidad propia, una marca reconocible que no dependa de la situación de otro club, puede ser un paso importante hacia la consolidación del proyecto. El Cartagena CB tiene historia suficiente para sostenerse con su propio nombre. Lo importante es que detrás de ese nombre haya un proyecto sólido y bien financiado, sea cual sea el escudo que luzca.
La posibilidad que nadie esperaba: ¿podría el Cebé quedarse en Primera FEB?
Y aquí llega la noticia más sorprendente, la que hay que manejar con mucha cautela pero que no se puede ignorar. El Ayuntamiento de Palma lleva semanas trabajando para impulsar la fusión entre el Fibwi Mallorca y el Palmer Basket, los dos clubes de Primera FEB con sede en Palma. La intención institucional es clara: tener un único club potente que represente al baloncesto mallorquín en la segunda categoría del baloncesto español, en lugar de dos proyectos que se hacen la competencia y se debilitan mutuamente.
Si esa fusión prosperara, uno de los dos clubes desaparecería como entidad independiente, liberando una plaza en la Primera FEB. La liga, que esta temporada se disputó con 17 equipos tras la desaparición del Baloncesto Sevilla, prevé volver a 18 equipos la próxima temporada con tres ascensos de Segunda FEB. Pero si la fusión mallorquina se materializa, quedaría una plaza adicional disponible. Y el equipo que la ocuparía sería el Cartagena, en principio.
Sin embargo, hay que ser muy claros: las negociaciones están en stand by. El propio Primer Teniente del Ayuntamiento de Palma ha reconocido que las conversaciones entre ambos clubes se encuentran paralizadas, aunque confía en reconducirlas. No hay nada firmado, no hay nada definitivo. Es una posibilidad real, pero incierta. Ilusionarse está bien, pero hacerlo con los pies en el suelo es imprescindible. En unas semanas se sabrá más, y entonces podremos hablar con más certeza.
Las preguntas que todo aficionado se hace
Más allá de las noticias institucionales, hay preguntas muy concretas que cualquier aficionado al baloncesto de Cartagena se está haciendo ahora mismo y que el club tendrá que responder en las próximas semanas. ¿Cuál va a ser la planificación deportiva? ¿Cuándo será la campaña de abonos y en qué condiciones? ¿Cómo va a comunicar el club su proyecto para llegar a más gente? ¿Hay negociaciones abiertas con el cuerpo técnico o alguno de los jugadores para continuar?
Porque hay que ser honestos con algo que duele reconocer: en Cartagena hay mucha gente que desconoce al equipo de baloncesto. O que asume que es un equipo aficionado que compite en alguna categoría regional. No es una exageración; a mí mismo me han preguntado con genuina curiosidad sobre ello. El FC Cartagena lleva años dominando el espacio deportivo de la ciudad, y ahora, aunque no esté en su mejor momento, aglutina el sentimiento de la comarca. Por otro lado, tenemos al Jimbee Cartagena en fútbol sala, con una trayectoria ascendente que lo ha convertido en el referente indiscutible del deporte local, y ya hasta nacional con los campeonatos conquistados en estos últimos años. Competir con esa visibilidad es muy difícil; muchas personas han de decidirse por uno, como mucho dos, de ellos y dejar otro de lado. Pero es imprescindible para el Cebé intentarlo.
Y esto arrastra todo lo demás. La falta de visibilidad retrasa la llegada de patrocinadores, y la falta de patrocinadores retrasa la planificación deportiva, y la falta de planificación deportiva lleva a llegar tarde al mercado de fichajes. Es un círculo vicioso que esta temporada se vio con claridad: el presupuesto más bajo de la Primera FEB, sin patrocinador asegurado en verano hasta última hora, construyendo una plantilla con lo que quedaba disponible en el mercado. La plantilla es otro tema interesante: dado el descenso, quedaron libres los jugadores y el cuerpo técnico. Agradecemos enormemente el trabajo realizado por Roberto Blanco y le deseamos lo mejor, pero con total sinceridad es más un entrenador de Primera que de Segunda FEB, y es entendible que busque proyectos que estén a su altura. Con los jugadores se augura una reconstrucción total.
El tejido empresarial de Cartagena y el apoyo institucional del Ayuntamiento y la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia son piezas fundamentales de este puzzle. El baloncesto de alto nivel no puede sostenerse solo con la taquilla y los abonados, por muchos que sean y que, como ya he dicho antes, está difícil. Necesita empresas que crean en el proyecto y administraciones que entiendan que tener un equipo en la segunda categoría del baloncesto español es un activo para la ciudad. Eso también hay que construirlo, y no se construye en un verano. Y no es solo responsabilidad de la directiva del club, pues es un activo para todos.
Dicho esto, los abonados sí marcan una diferencia real. Una campaña ambiciosa, bien comunicada y con precios accesibles podría ser el primer paso para ampliar la base de aficionados que sigue al equipo semana a semana. El Palacio respondió cuando se le llamó esta temporada. Imagínense lo que podría hacer con una afición más numerosa y fiel desde el primer partido.
Lo que viene ahora
Sea cual sea el escenario que se materialice, el CB Cartagena tiene trabajo por delante. Si el club compite en Segunda FEB, hay que construir un proyecto ganador desde el primer día, con un presupuesto digno, con un cuerpo técnico y con una plantilla que tenga el ascenso como único objetivo. Quizá con más jugadores nacionales o que conozcan mejor la categoría. Si contra todo pronóstico la plaza mallorquina quedara libre y el Cebé pudiera mantenerse en Primera FEB, el reto sería exactamente el mismo, pero con más urgencia: no se puede volver a competir en la segunda categoría del baloncesto español con el presupuesto más bajo de la liga. O peor, descender dos años seguidos.
La afición de Cartagena ha demostrado esta temporada que responde cuando se le llama. Que llena el Palacio en los momentos difíciles, que aguanta temporadas durísimas sin dejar de creer. Esa afición merece un proyecto a su altura. Y ese proyecto, sea en Primera o en Segunda FEB, empieza a construirse ahora mismo, en las decisiones que se tomen en las próximas semanas.
El baloncesto en Cartagena no ha terminado, solo está empezando una nueva etapa. Volveremos.
Autor: Abraham Gallego
Foto: RRSS Grupo Caesa Seguros FC Cartagena CB

