Europa tiene destino Zaragoza
Foto obtenida de la web de Basket Zaragoza
El conjunto rojillo afronta una nueva aventura continental con una plantilla renovada, experiencia acumulada y el aliciente de volver a jugar la gran cita europea ante su afición. Basket Landes, Athinaikos y un rival procedente de la previa serán los primeros obstáculos en un camino que vuelve a tener Zaragoza como destino final.
Europa ya no es territorio desconocido para el Casademont Zaragoza. Todo lo contrario. Después de una temporada que quedará para siempre en la historia del baloncesto aragonés, con la clasificación para la Final Six y la conquista de la tercera plaza continental, el conjunto rojillo vuelve a levantar la mirada hacia la máxima competición europea.
La Final Six volverá a disputarse en Zaragoza. El Príncipe Felipe acogerá de nuevo a los mejores equipos del continente y Casademont quiere estar allí. El reto es enorme, porque alcanzar por segundo año consecutivo la fase final de la EuroLeague Women confirmaría definitivamente la consolidación del proyecto zaragozano entre la élite europea. Pero la ilusión también lo es. Más aún después de comprobar el pasado curso hasta dónde puede llegar un equipo capaz de competir sin complejos con algunas de las grandes potencias del baloncesto continental.
El sueño empieza en un grupo sin margen para despistes
El primer paso será superar una fase inicial que presenta rivales de entidad. Casademont Zaragoza ha quedado encuadrado en el Grupo A junto al Basket Landes francés, el Athinaikos Qualco griego y el equipo que consiga superar la ruta previa formada por Kibirkstis-TOKS, ENEA AZS Politechnika Poznan y Sopron Basket.
El Basket Landes aparece como uno de los principales rivales del grupo. El conjunto francés se ha consolidado como una referencia del baloncesto femenino europeo y será una exigente prueba para las rojillas desde el inicio de la competición.
Tampoco será sencillo el enfrentamiento ante el Athinaikos. El equipo griego representa una incógnita, pero también un rival que obligará al Casademont a mostrar su mejor versión, especialmente lejos del Príncipe Felipe.
Y queda todavía por conocer el cuarto integrante. Entre los posibles rivales destaca el Sopron Basket, un histórico del baloncesto europeo con una enorme experiencia en la competición y que, si logra superar la fase previa, elevaría considerablemente el nivel del grupo.
Una plantilla para competir en varios frentes
El gran desafío para Carlos Cantero será gestionar una temporada larga y exigente. La Liga Femenina Endesa y la Euroliga volverán a obligar al técnico zaragozano a encontrar el equilibrio entre la competición doméstica y las noches europeas.
Para ello, Casademont ha construido una plantilla profunda, con continuidad en posiciones importantes y nuevas piezas destinadas a elevar el nivel competitivo del equipo.
Mariona Ortiz seguirá siendo una de las grandes referencias en la dirección del juego. La base conoce perfectamente la exigencia de las grandes citas y su capacidad para manejar los momentos decisivos será fundamental en una competición donde cada posesión puede marcar una clasificación.
Junto a ella, nombres como Helena Oma, Ornella Bankolé, Nerea Hermosa, Nadia Fingall, Veronika Voráčková, Laia Flores o Merritt Hempe aportan continuidad a un bloque que ya sabe lo que significa competir en Europa y alcanzar una Final Six. Esa experiencia puede convertirse en uno de los principales valores del equipo.
Las incorporaciones amplían además las posibilidades de Carlos Cantero. Yarden Garzon aportará talento y versatilidad al perímetro. A ella se unen jugadoras como Aisha Sheppard, Kristine Vitola y Carla Brito, en una plantilla diseñada para disponer de diferentes recursos según las necesidades de cada partido. Astour Ndour, la internacional española, se unirá a la plantilla en el mes de enero, lo que supondrá un plus de calidad a mitad de temporada.
La profundidad será una de las claves. Europa exige rotaciones, capacidad para adaptarse a estilos diferentes y, sobre todo, alternativas cuando los partidos se complican.
De la sorpresa a la confirmación
La gran diferencia respecto a temporadas anteriores es que Casademont Zaragoza ya ha demostrado que puede competir entre los mejores. El pasado curso fue una auténtica declaración de intenciones. El conjunto rojillo no solo alcanzó la Final Six, sino que fue capaz de terminar en el podio europeo, una hazaña que situó al club y a Zaragoza en el escaparate continental.
Ahora llega la prueba más complicada: repetirlo. Porque después de una temporada histórica, las expectativas cambian. Casademont ya no llega como un desconocido ni como un equipo que busca abrirse camino en Europa. Los rivales conocen su potencial y saben que el Príncipe Felipe se ha convertido en una de las pistas más complicadas del continente.
La exigencia será máxima, pero también lo será la confianza de un equipo que ya sabe que puede mirar de frente a cualquiera.
Autor: David Muñoz
Foto obtenida de la web de Basket Zaragoza.

