República Checa: el Ave Fénix
Hablar de la República Checa en baloncesto no es hablar de cualquier cosa. Es hablar de un equipo que viene a este mundial a dejar su firma lo más alto posible, una vez que hay visibilidad de recuperación tras la debacle de su época dorada.
La caída
La época dorada de la selección checa, de la que hemos hablado ahora, empezó en el 2003 y fue muriendo a partir del 2010. Su lideresa indiscutible fue Hana Horáková. Se trataba de una exterior de 1.79, hábil en la dirección del equipo, muy fuerte en defensa, y capaz de acercarse al rebote y de cara a canasta.
Otras de las que cabe destacar de esa época son Eva Vítecková y Jana Veselá. Dos jugadoras muy vivas. La primera destacando en anotación y la segunda en rebotes. Dos jugadoras claves de esa época dorada.
Pero ya son jugadoras que deportivamente hablando, van con bastón. Y cuando toda esa selección perdió a esas jugadoras, se vio inmersa en un declive total del que le ha costado doce años salir. Y si no salir, empezar a asomar las garras.
La selección de ahora
Quizás no sean nombres como las de antes, quizás el baloncesto haya cambiado mucho. O quizás sí sea una nueva hornada de jugadoras que quieran quedarse mucho tiempo en el pódium. A 16 de agosto las seleccionadas son: Eliška Hamzová, Kateřina Zeithammerová, Gabriela Andělová, Eliška Brejchová, Monika Fučíková, Petra Holešínská, Valentýna Kadlecová, Aneta Kytlicová, Petra Malíková, Julie Pospíšilová, Veronika Voráčková, Emma Čechová, Nela Nétková, Julia Reisingerová, Natálie Stoupalová, Lucie Svatoňová.
Se trata de una selección con mucho tinte español. Y ¿por qué decimos esto? Porque son varias las jugadoras que conocen el baloncesto español. Julia Reisingerová ha jugado en Spar Girona, Perfumerías Avenida y Valencia Basket. Veronika Voráčková jugó en el Casademont Zaragoza dejando su firma histórica con tan solo una temporada. Y Gabriela Andělová que ha jugado en Innova TSN Leganés.
Es decir que matices de ser una selección a tener en cuenta para este mundial, los hay. Pero como siempre decimos, esto se trata de un 5×5 y quien dice dónde está cada equipo es el parquet.
Seamos visionarios
Dónde puede estar esta selección en un mundial, es difícil de saber. Cierto es que todo puede pasar, pero ya conseguir un sexto puesto sería casi un milagro. La podemos ver más fuerte o menos fuerte, pero la realidad, que si en el último Eurobasket fueron 6º, no debemos esperar algo más.
Además la gran dificultad es que están en el grupo D junto a Estados Unidos, China e Italia. Es decir, la menos valorada del grupo. Contra China lo tendrá difícil pero no es imposible. Contra Italia será el partido clave de referencia para saber si pueden pensar en algo más, porque el partido contra Estados Unidos hay que darlo por perdido.
Italia es la cara y la cruz y es el primer partido, se juega el día 4. Si se pierde, a la República Checa se le hará un mundial extremadamente corto. Si se gana, será China quien dirá qué puede hacer la selección Checa.
Si tenemos esto en cuenta y que el punto crítico de la selección es el juego interior, con Čechová fuera y Reisingerová en duda por lesiones, las checas pierden muchos enteros a la hora de sumar.
Lo más normal es que se quede en la fase de grupos. Pasar de esa fase sería un buen mundial. El resto es soñar.
Pero esto no quita que tengamos claro que están en progresión ascendente.

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