Saulo Hernández, un año más
Basket Pasión / José Manuel Crespo
El técnico zamorano seguirá dirigiendo al Caja Rural CB Zamora en su decimosexta temporada consecutiva
En la era del «usar y tirar«, donde nos hemos acostumbrado a lo inmediato (hasta en la cola del súper aprovechamos para leer un correo, mandar un mensaje o leer una noticia como la renovación de Saulo), los banquillos se han convertido en lugares con continuos movimientos frenéticos. El año pasado varios técnicos cayeron durante la temporada, sólo once clubes de los diecisiete aguantaron al entrenador que empezó la campaña, el 35 % de los entrenadores que empezaron la temporada en un equipo de Primera FEB, se despidieron prematuramente.
En este caldo de cultivo el Caja Rural CB Zamora ha vuelto a hacer algo revolucionario e inesperado: apostar por lo mismo por decimosexta vez. La renovación de Saulo Hernández para la temporada 2026/2027 no es solo una noticia deportiva, es un manifiesto y una hoja de ruta que siempre se ha mantenido en el club desde sus inicios, donde nunca ha sido destituido un entrenador desde su creación en 1978.
La estabilidad en el banquillo como ventaja deportiva
En el deporte en general la inmediatez es la norma, no hay paciencia en los proyectos, se busca el cambio cuando la tendencia no es la esperada y el primer puesto que se “toca” es el del director de orquesta. Saulo Hernández y el CB Zamora inician su decimosexta temporada consecutiva, el técnico zamorano y la entidad blanquiazul, no sólo confirman su puesto, reafirman una forma de vida y de entender la planificación deportiva.
El baloncesto moderno suele castigar la pausa, pero en el Ángel Nieto, la paciencia ha demostrado ser el motor de crecimiento más eficicaz. Saulo no es solo el entrenador; es el arquitecto que ha visto transformar un club desde los cimientos de la liga EBA hasta rozar con la punta de los dedos el sueño de la ACB, pasando por la LEB Plata donde consiguieron el primer título nacional del club (Copa LEB Plata 24) y el ascenso a LEB Oro.
El caso de Saulo es una anomalía estadística. La permanencia de Saulo Hernández en Caja Rural CB Zamora rompe la norma. No es solo que el entrenador se quede; es que el club se ha convertido en una extensión de su propia identidad, ahora mismo no se entiende el CB Zamora sin Saulo y viceversa.
La historia de la saga Hernández en el CB Zamora (desde los tiempos de su padre Gerardo hasta el presente de Saulo) es una crónica de lealtad ininterrumpida, con una recompensa mucho más valiosa que cualquier contrato efímero: el respeto de una ciudad entera al club y a la figura de su entrenador.
Más allá de las pizarras y la organización deportiva
Tras una temporada 2025/2026 que se ha convertido en la mejor de la longeva historia del CB Zamora, donde el average separó al equipo de un histórico playoff, la continuidad buscar un nuevo objetivo en forma de revancha. La exigencia de Saulo no ha disminuido y cada año parece buscar un peldaño más dentro de su ambición. Si hace diez años alguien hubiera hablado de ACB le tildaríamos de loco, una década después, el club ha crecido y se ha colocado en disposición de competir en Primera FEB ante cualquiera, optimizando sus recursos y sacando el máximo partido a sus jugadores, algo en lo que que Saulo se ha ganado un merecido prestigio.
En un mundo deportivo y social obsesionado con la próxima contratación, Caja Rural CB Zamora nos recuerda que a veces el fichaje más importante no es el que viene de fuera, sino el que está en la casa y nunca se ha marchado. La decimosexta temporada de Saulo ya está en marcha confirmando que en Zamora el baloncesto apuesta por sus activos más importantes.
Autor: José Manuel Crespo
Imagen: Basket Pasión

