Triple renovación
IDK Euskotren
IDK Euskotren anunciaba este miércoles la renovación de tres jugadoras: Zeta, Irene Murua y Veronika Remenárová continuarán la próxima temporada defendiendo los colores de Ibaeta, en una operación que asegura versatilidad en el puesto de tres y de cuatro.
Zeta e Irene, identidad y carácter
Un conjunto como IDK tiene que tener en sus filas a las mejores jugadoras guipuzcoanas; más allá del baloncesto, es una cuestión de pertenencia, de identificación de la grada con las jugadoras de casa, sean o no de la cantera donostiarra. La renovación de María y de Irene asegura que las representantes locales continuen en el conjunto de la tierra en máxima categoría del baloncesto femenino nacional.
María Erauncetamurgil, o simplemente Zeta, regresó a casa mediada la temporada 2024-25. Gran promesa en sus inicios, vivió una aventura lejos de casa que la llevó a Lugo primero y más tarde a Estudiantes y Valencia finalmente. Con una carrera marcada por las desgraciadas lesiones de rodilla, sus buenas actuaciones en Madrid le abrieron las puertas de un grande como Valencia Basket. Su vuelta, además del aporte técnico-táctico, supuso una inyección de moral para la afición; porque sabe identificar el talento, el sacrificio y la lucha que aporta siempre, María siempre ha sido uno de los ojitos derechos del Gasca.
Si además -como recompensa- fue la encargada de anotar el tiro que dio la permanencia meses después de su regreso, más motivos para quererla. En la temporada recién finalizada ha aportado unas medias de 5.8 puntos y 5.2 rebotes, pero más allá de los números es su ayuda constante al equipo, el aporte agónico en defensa, la versatilidad que la ha obligado jugar muchos minutos al cuatro defendiendo a jugadoras más pesadas. Que Zeta siga en casa es bueno para el club, para la afición y -personalmente- creo que también para ella: este es su sitio.
Situación similar la de Irene Murua; la suya no es una renovación de cara a la galería o para hacer un guiño a la afición. Se lo ha ganado semana a semana, dando siempre más, atreviéndose en ataque, luchando con jugadoras más grandes y más pesadas. La de Arrasate (2002) no es técnicamente una jugadora de la cantera donostiarra, pero es otro ejemplo de que las mejores jugadoras guipuzcoanas tienen que jugar para el equipo de la tierra.
Formada en Ointxe, pasó por Araski antes de marchar a formarse en Matemáticas en las universidades americanas: Louisiana Tech y Detroit la vieron crecer antes de regresar a casa y ayudar a Ointxe a alcanzar la Liga Femenina 2. Más allá de unos números que pueden parecer discretos (3.6 puntos, 2 rebotes por encuentro), Irene aporta pelea en defensa (perfecto el marcaje a Fiebich ante Valencia Basket), posibilidad de cambio en los bloqueos aguantando a jugadoras grandes y esa anotación inesperada para las defensas rivales.
Ya sólo queda Lara González -otra que vivió una experiencia fuera y regresó a casa- para mantener a las jugadoras de la tierra en IDK Euskotren.
Remenárová
Cuando mejor estaba IDK en esta temporada llegó la lesión de Veronika Remenárová y fue un golpe muy duro al perder una jugadora importante en los esquemas de Azu. Entre el tiempo de baja y el periodo de coger el ritmo, la eslovaca sólo ha podido disputar la mitad de los encuentros de liga regular y sus minutos sobre la cancha también se han visto afectados, además de obligar a experimentos técnicos en momentos puntuales de los partidos. Jugadora que encaja a la perfección en el puesto de cuatro abierto, la ala-pívot genera espacios para el juego interior -Khadija es otra pieza a renovar o a sustituir convenientemente- con su amenaza de tiro de tres o con sus penetraciones. También defensivamente: su altura le permite cambiar en los bloqueos y sus brazos largos ayudan a interrumpir la continuidad de los balones que pretende meter el rival dentro de la zona.
Más allá de los aportes estadísticos (6.3 puntos, 2.5 rebotes) me quedo con su carácter, con esa forma de ajustarse la rodillera cuando le tocaba saltar a cancha, casi como un guerrero que se recolocara la armadura, con el puño cerrado celebrando una canasta importante. Que puede ser una jugadora importante en LF Endesa ya lo demostró en Cadí La Seu donde promedió casi 11 puntos y 5 rebotes, ahora sólo queda esperar que las lesiones la respeten y pueda demostrar ese nivel durante una temporada completa.
Una última noticia relacionada con el club de Ibaeta es la firma de Yvonne Ejim para incorporarse al training camp de Toronto Tempo. La de Calgary tendrá en las próximas semanas la posibilidad de incorporarse a una de las franquicias de la WNBA; mientras Robinson ya firmó la renovación con IDK, está por ver qué depara el futuro con la ala-pívot canadiense.
Autor: Alex Andreu
Foto de: IDK Euskotren Ibaeta Basket

