Una año en letras
Imagen Creación digital de Basket Pasión
Toca hacer balance de la temporada del CB Starlabs Morón, marcada por los picos y los valles, siendo una montaña rusa de emociones.
Dejó de sonar el balón rebotando en el parqué, callaron las voces de la “Grada el Gallo” que guardó sus bombos hasta dentro de poco, dejaron de ondear las bufandas y banderas, el silencio se hizo dueño de nuevo de ese granero de ilusiones que es el pabellón aruncitano. Me he tomado mucho tiempo para escribir esto ( tal vez más de la cuenta), pero, es que era necesario después de una campaña tan larga y llena de saltos de fe. Toca echar la vista atrás, recordando aquello que hemos pasado; las risas, los abrazos, las lágrimas y cada vez que un triple o un mate hizo que los cimientos retumbaran y que los vellos se erizaran poniéndose como escarpias ( que diría aquel) y me van a permitir que lo haga dejando de lado cualquier reflexión sesuda, sobre sistemas de juego, estadísticas y metadatos, apelando llanamente a las sensaciones subjetivas de aquel al que le hacen sentir uno más cuando está por el Alameda. Pero antes me veo obligado, porque la nobleza obliga, a hacer un inciso.
Despedir a un genio
Aunque el no lo ha dicho y por si las moscas es de recibo hablar de alguien muy especial que se merecería un artículo para él solo, pero que he considerado mejor no desligarlo del CB Morón por lo que sea. Poco imaginaba Don Alejandro “Alo” Marín Ortega, cuando daba sus primeros botes en el Pabellón del Parque en San Fernando, mientras Tano y María Jesús, sus padres, lo miraban atentos, que el baloncesto lo iba a llevar a tantos lugares y en todos ellos ( especialmente en Morón ) sería considerado como un emblema. Repasar la trayectoría del gaditano nos llevaría un mundo, ya que es tan dilatada como espectacular. Por donde pasó Aló dejó muestras de su talento innato, de su elegancia, de su capacidad anotadora y de algo que es mucho más importante que para describirla voy a usar las palabras de Raúl Silva: “ Alejandro es una de las mejores personas que he conocido en mi vida”. Eso es lo mejor que se puede decir de él.
El pasado día 16 de mayo en Ibiza, Marín, jugaba su último partido como jugador profesional, a sus 37 años,con un “The last dance” tremendo que a este cronista le hizo aventurarse y compararlo con Ginobili con su mítico “Grandpa Juice”. Es difícil condensar en estas pocas palabras todo lo que ha hecho disfrutar al mundo de las competiciones FEB. Sólo una cosa podemos decir para despedir a este genio, a este señor del baloncesto y es : ¡ Gracias, Alo !
Tres temporadas en una
Ahora sí, vamos a centrarnos en cómo ha sido el camino del CB Starlabs Morón por la 25/26. El proyecto comenzó con muchas caras nuevas. La llegada de Fede Castelló al banquillo y los fichajes de Alo Marín, Orlov, Chabi Yo , Williams, Fernández y Correia transformaban por completo el roster aruncitano que tenía como claro objetivo el ascenso. Más allá de la Copa España, las sensaciones del primer tramo de competición (siendo buenos) eran extrañas. Se mezclaban los partidos en los que parecía que el ascenso era viable con otros que hacían pensar que a lo mejor entrar justos en postemporada era la medida de este equipo. Cuando estábamos intentando dilucidar esta dicotomía, saltó la sorpresa. Tras la dolorosa derrota en liga contra en el Coto Córdoba, Castelló decide abandonar la disciplina sevillana, provocando con su decisión que los octavos de la copa fuesen dirigidos por Raúl Silva a la espera de que se firmase a un nuevo entrenador.
Al rescate, teniendo en cuenta que tenía firmado su compromiso en México, aparece en escena José Antonio Santaella para tomar las riendas. Con la llegada del técnico cordobés, lega un soplo de aire fresco, una renovación de la energía que tiene como consecuencia la mejor etapa de juego y resultados de la liga regular con seis victorias al hilo, confirmando a los moronenses en la parte noble de la clasificación. No todo fueron alegrías y por mor del exigente calendario, se dejaron en el tintero algunas victorias que se echarán de menos más tarde. Todos sabían en qué condiciones llegó José, lo que nadie esperaba es que la liga mexicana adelantará su calendario y por ende Santa tuviera que marcharse antes de lo que se preveía lo que ponía a la directiva en la difícil casuística de buscar otro capitán de barco en las postrimerías del año baloncestístico. Se tomó la mejor decisión dejar a cargo a Silva, que no sólo era el segundo entrenador y conocía a la perfección a los jugadores, si no que era una apuesta continuista de los sistemas y de las ideas que habían llegado con el primer cambio en el banquillo,
Raúl, respiro hondo, se ató los machos y asumió el reto de su primera experiencia como entrenador profesional, teniendo además que hacerlo en la parte decisiva para clasificar para luchar por el ascenso y lo hizo con nota. La plantilla respondió a la perfección logrando un meritorio quinto puesto, que lo mandaba a jugar contra un correoso Gandia en la primera eliminatoria. Nadie dijo que fuera a ser fácil, tras dos partidos super disputados( con alguna que otra polémica) el azar, porque aunque parezca increíble, los cruces de cuartos de la Segunda FEB se hacen a través de un baremo que hacen que dependan de todos los resultados, hizo que lo esperase al CB Morón en la siguiente ronda el Sant Antoni Ibiza. La diferencia de potencial fue tremenda y los andaluces no pudieron superar a los ibicencos, bajando de esa manera el telón de la competición.
Breve reflexión final
Con la cabeza fría, repasando todo lo acontecido durante estos casi nueve meses, se puede calificar la actuación del Morón como exitosa. Algunos me dirán que el objetivo era el ascenso, que se pudo hacer más, que se perdieron partidos que no se debieron de perder y un largo etc… de alocuciones válidas para tratar de refutar esa afirmación. Pero vamos a ser sinceros, tres cambios de entrenador, la afección pulmonar de Chabi Yo que le impidió terminar la temporada y que reventó la rotación y los planes a medio- largo plazo, demasiado hicieron. La resiliencia y el sobreponerse a cada golpe genera un desgaste emocional y psicológico que impide estar siempre al 100% y aun así estos tipos se han dejado la vida en la pista dando más alegrías que tristezas.
Cuando hace algunos años me puse detrás de un micrófono para hacer aquel recordado Fade Away, con todo lo que sufrimos ese tiempo, me hubieran dicho que el CB Starlabs Morón iba a ser un club consistente de playoff me hubiese frotado los ojos incrédulo. El caso es que, el éxito de estar siempre ahí pese a todo es innegable y que no es fácil hacerlo tras descender, pregunten en Cáceres, en Valladolid o recuerden a Almansa o Canoe. Temporada magnífica dada las circunstancias y la sensación de que lo mejor está aún por llegar.
Autor Lermi Garcia.
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