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Foto: FLICKR MoraBanc Andorra

El MoraBanc Andorra se la juega este viernes frente al Barça en el Toni Martí. Una victoria tricolor significaría la permanencia matemática en la Liga Endesa, el único resultado que depende de sí mismos y el que persiguen con más determinación que nunca.

La racha arrancada en Lleida ha cambiado el escenario para el MoraBanc Andorra. Los tricolores llegaron al Barris Nord en descenso y se marcharon de allí con su victoria más abultada en la historia de la ACB, 116 puntos, un récord de anotación, dejando por el camino a un Hiopos Lleida que apenas opuso resistencia. Una exhibición de las que imprimen carácter y que, sumada a las derrotas simultáneas de Casademont Zaragoza y Dreamland Gran Canaria, ha colocado al equipo de Zan Tabak en una situación inédita desde hace semanas: con el destino en sus propias manos.

Con todo, el técnico croata no ha querido abrir la puerta a la euforia. Fiel a su discurso desde el primer día, Tabak avisó que el triunfo en Lleida «no significa nada» y que el equipo debe «mantenerse humilde, con los pies en el suelo y la cabeza fría» de cara al duelo definitivo. Su mensaje ha calado en el vestuario: Shannon Evans II lo resumió con claridad: «No tenemos el lujo de descansar o tener un mal partido. La temporada depende de nosotros.» El base también lanzó un mensaje de confianza colectiva que resume el espíritu de este grupo: «Siempre hemos tenido un sentimiento de esperanza en el vestuario. Tenemos un gran equipo y eso nos ha permitido ganar partidos ajustados cuando lo necesitábamos.»

Irregularidad y factores ajenos al equipo

Ha sido una temporada marcada por la irregularidad. Nadie en el entorno tricolor lo negaría. Pero sería injusto atribuir el calvario de esta campaña únicamente a los rendimientos sobre la cancha. Hubo momentos de energía insuficiente, sí, pero también una acumulación de factores externos que no ayudaron y que merecerán un análisis en profundidad cuando acabe la temporada. Llegará el momento de pedir responsabilidades a quien corresponda. Por ahora, sin embargo, la atención está puesta en lo único que importa: el partido del viernes.

La ACB lo ha dejado cristalino: si el MoraBanc gana al Barça, la permanencia queda asegurada con independencia de lo que hagan los rivales. En caso de derrota, Andorra podría salvarse si al menos uno de sus perseguidores también pincha, bien el Gran Canaria, bien el Zaragoza. La única combinación que condenaría a los tricolores es perder y ver ganar simultáneamente a ambos rivales. Tres equipos, una plaza de descenso, y el partido más importante del año en el Toni Martí.

El Dreamland Gran Canaria recibirá al Valencia Basket y necesita ganar para no depender de los demás. Si pierde, se salvaría solo si el Zaragoza también cae en Lugo, ya que en cualquier otro escenario de empate con los maños acabarían en descenso. Por su parte, el Casademont Zaragoza visita al Río Breogán sin ningún margen de error: una derrota implica el descenso automático, y ganar tampoco les garantiza nada si el MoraBanc y el Gran Canaria también suman. Los aragoneses, que perdieron ya a su entrenador en la recta final de temporada, se enfrentan a la última jornada en la situación más delicada de las tres.

Un Barça que tampoco llega tranquilo

El rival de este viernes también ha protagonizado una temporada convulsa. El FC Barcelona comenzó la campaña con Joan Peñarroya en el banquillo, pero un mal arranque obligó al club a destituirlo en noviembre. Xavi Pascual tomó el relevo y estabilizó algo el barco, pero los blaugrana han cerrado la fase regular con un balance irregular, y no clasificados en la fase final de la Euroliga.

En ese contexto, el MoraBanc necesitará que los hombres que lo han sostenido en el tramo final de la temporada vuelvan a responder. Kyle Kuric se ha convertido en el símbolo de la resistencia tricolor: su actuación en Lleida, 28 puntos, récord del partido, lo catapultó al top 15 de los mejores triplistas de la historia de la ACB con 695 triples anotados. Artem Pustovyi llega también en buen momento y ha hecho una apelación directa a la afición: «Probablemente es el partido de la temporada, el público tiene que repetir, ayudarnos y darnos energía.» A su lado, Evans y Rice han ganado peso en el equipo durante las últimas jornadas y deberán volver a estar a la altura.

El Toni Martí ha de ser este viernes mucho más que un pabellón. La afición tricolor tiene en sus manos una parte del resultado, y los jugadores lo saben. Un partido, una final, una oportunidad de escribir el epílogo de una temporada muy dura de la manera más digna posible. El MoraBanc Andorra sale a por la permanencia. Y lo hace, por primera vez en muchas semanas, con todo por ganar. ¡MAI POR!

Autor: Maria Feixas Larriba

Foto: FLICKR MoraBanc Andorra

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