Última batalla sin cadenas
Foto: X (Twitter) Hiopos Lleida
La temporada llega a su última curva. Y aunque el vértigo clasificatorio ya no aprieta al Hiopos Lleida, el cierre del campeonato no será precisamente tranquilo. El conjunto de Gerard Encuentra visita una de las pistas más exigentes de la Liga Endesa para medirse a un UCAM Murcia que llega desatado, instalado en la segunda posición y soñando abiertamente con asaltar el título.
Será el último partido del curso para los leridanos. El último viaje. La última batalla de un equipo que ha logrado algo mucho más importante que una simple permanencia: hacerse un hueco en la élite desde el carácter, la resistencia y la identidad. Enfrente espera un UCAM Murcia construido para competir con cualquiera.
Murcia llega como un ciclón
El equipo universitario aterriza en esta última jornada en un momento de máxima confianza. Los de Sito Alonso han ganado cuatro de sus últimos cinco partidos y vienen de firmar actuaciones de muchísimo nivel ante rivales de primer escalón. La victoria en Zaragoza (90-100) confirmó lo que ya venían mostrando semanas atrás: este UCAM juega con energía, agresividad y una capacidad anotadora brutal.
Los números hablan por sí solos: 90,8 puntos por partido, más de un 36% en triples, segunda mejor valoración media de toda la competición, balance de 24 victorias y solo 9 derrotas. Y detrás de esas cifras aparece un nombre propio que se ha convertido en uno de los grandes dominadores ofensivos de la temporada: De Julius. El base norteamericano está firmando 17,6 puntos y 16,3 de valoración por partido, liderando un equipo que vive muy cómodo en partidos de ritmo alto y anotación constante.
Un Lleida liberado… pero con orgullo competitivo
El Hiopos Lleida llega tras una de las derrotas más duras del curso en casa frente al MoraBanc Andorra (88-116). Un partido extraño, condicionado por la relajación inevitable después de haber asegurado matemáticamente la permanencia la jornada anterior. Pero esta última cita también representa una oportunidad. La oportunidad de cerrar la temporada dejando una imagen competitiva ante uno de los grandes equipos de la liga. La oportunidad de medir cuánto ha crecido este grupo desde aquel durísimo 71-107 recibido precisamente ante UCAM en la primera vuelta.
Porque aunque la clasificación diga que hay doce victorias de diferencia entre ambos equipos, el Hiopos Lleida de mayo no se parece demasiado al de noviembre. Este equipo ha aprendido a sufrir. Y sobre todo ha aprendido a competir.
Batemon, Paulí y el último mensaje del curso. Si algo ha definido el tramo final del Lleida ha sido la aparición constante de líderes emocionales. James Batemon sigue siendo el gran termómetro ofensivo del equipo con 15 puntos por encuentro. Su capacidad para fabricarse tiros imposibles ha sostenido muchas noches complicadas. Y a su lado ha emergido un Oriol Paulí gigantesco en este cierre de temporada. El capitán está jugando probablemente su mejor baloncesto del curso, mezclando anotación, rebote y liderazgo silencioso. También será una última oportunidad para reivindicarse para piezas como Mikel Sanz, Adrià Rodríguez o Millán Jiménez, en un partido donde Gerard Encuentra podría volver a ampliar rotaciones.
UCAM disfruta en los partidos rápidos y físicos. Sí Lleida entra en ese intercambio constante de posesiones, el talento ofensivo local puede resultar demoledor. Murcia promedia más de diez triples por partido con un 36% de acierto. El precedente de Andorra todavía escuece en Lleida y la defensa exterior volverá a estar bajo la lupa. Sin presión clasificatoria y lejos del Barris Nord, el reto será puramente competitivo y emocional. Mantener intensidad defensiva durante cuarenta minutos será el gran examen.
Pase lo que pase en Murcia, la temporada del Hiopos Lleida ya tiene valor histórico. Porque hace apenas unos meses muchos situaban al equipo como claro candidato al descenso. Y sin embargo el grupo respondió construyendo victorias memorables, convirtiendo el Barris Nord en un refugio y demostrando que Lleida merecía volver a sentirse ACB. Ahora queda la última fotografía. La última noche de una temporada agotadora. Y quizá también el primer paso de algo mucho más grande.
Autor: José Manuel Gómez Foto: X (Twitter) Hiopos Lleida

