Los vaivenes del Movistar Estudiantes vuelven a casa
Flickr Movistar Estudiantes
El conjunto colegial está de vuelta en el Palacio de los Deportes de Madrid tras dos semanas con el corazón más fuera que dentro. Dos jornadas perdidas con una canasta sobre la bocina, y dos jornadas en las que la imagen ha vuelto a empeorar. El Movistar Estudiantes recibe a un Cartagena con la flecha para arriba el domingo a las 11:30.
La afición es soberana, dictará sentencia en un duelo a priori sencillo. Sin embargo, los estudiantiles no pueden llamar fácil a nada. Son muchos años por el desierto y muchos partidos perdidos contra equipos luchando por la permanencia.
Una rueda de prensa lo dice todo
Para explicar la situación actual del Movistar Estudiantes y todo lo que lo rodea hay una pieza fundamental. Tras la derrota por 83 a 81 en el Ferrándiz, y ya son cuatro años sin ganar en Alicante, Toni Ten se dejó de tonterías.
Decía el técnico colegial que su equipo dio “vergüenza en la primera parte”. Que, “ni fueron a Alicante”, ni estuvieron “a ningún nivel, ni a nivel físico, ni a nivel de contactos, ni a nivel de juego, ni a nivel de respetar plan de partido, ni a nivel de respetarse como deportistas”.
Aunque quizás lo más importante vino de la mano de algo que se repite mucho: “no estar al nivel de gente que lleva el escudo del Estudiantes en el pecho”. O comenzar esta rueda de prensa afirmando que “son demasiadas veces la misma canción, el mismo problema que se repite y no encontramos solución”. Pero quien mejor para decirselo que el propio Toni, aquí las declaraciones:
Tras meses de competición, el técnico del Movistar Estudiantes ha dejado claro que le gusta hablar, que es un buen comunicador, pero este cambio repentino de actitud deja varios frentes abiertos. El primero es el vestuario, el más importante, y la forma en que transmite al equipo lo que hay y lo que se necesita. Y quizás el segundo es la duda de si Toni Ten maquillaba sus palabras hasta superar el límite, como parece que hizo en Alicante.
Más allá de estas palabras, que ojalá no volver a escuchar, hay que hablar de lo estrictamente deportivo. Cambiemos la mente a algo positivo, y es que un tal Hugo López volvió a dar sus brincos por Alicante. Casi ocho minutos que le sirvieron para volver a calentar esa rodilla maldita, y darle esa energía al rebote que le faltaba a este cambiado Estudiantes.
Omar Silverio está en un gran momento de forma, sin ser irregular, aunque los resultados no están acompañando a sus increíbles actuaciones. Granger está en su modo ‘líder’, al ver que las cosas no salen, aunque este rol que asume también perjudica a su equipo por los tiros que falla.
Stumbris se está convirtiendo en pieza clave, como deberían serlo Garino o Nwogbo. En especial este último necesita carburar, y para ello debe elegir bien sus tiros y hacerse fuerte en la zona, como lleva demostrando cinco años en la liga.
La magia de Roberto Blanco
El rival que visita Madrid en este Domingo de Resurrección es el Grupo Caesa Seguros FC Cartagena CB, o Cartagena a secas, y Cebé para los amigos. Un conjunto del que se aseguraba su descenso hasta hace cosa de un mes. Los cartageneros viven una temporada asfixiante, aunque comienzan a respirar poco a poco.
Uno de los artífices de esta remontada está siendo Roberto Blanco, quien se puso al frente del banquillo blanquinegro tras la marcha de Félix Alonso. El cacereño, con experiencia de sobra en la liga, y conocido en esta casa, le ha dado otra cara al equipo. Así, sus jugadores han respondido.

Las victorias ante Melilla y Alicante tienen al Cartagena con una victoria sobre el descenso, pues sus competidores (Tizona y Palmer), siguen rascando triunfos. Aun así, la confianza de los murcianos puede asustar, más aún tras plantarle cara al Coruña, perdiendo por tan solo cinco puntos en el Coliseum gallego.
Varios nombres claves en las filas del Cebé que el Movistar Estudiantes deberá mantener a raya. El primero, la veteranía en persona, aunque su presencia nunca está garantizada, pero Víctor Faverani puede hacer daño tanto en la zona como en el “pick n’ pop” desde el triple. A su lado en la zona Polynice impone su altura y su salto, y Adrià Domenech sabe lo que es jugar contra el Estu.
Por fuera, el anotador cartagenero es Webster, anotador a tres distancias que deberá ser defendido en un posible regreso de Sergi García. Si tienen el día, Sediq Garuba e Isaiah Rivera pueden ser un dolor de cabeza, al igual que Javi López si campa a sus anchas por todo el campo.
El Movistar Estudiantes tiene un partido que se presenta cómodo al mirar la clasificación, pero ya sabe de primera mano que la pista dicta sentencia. Todo será dicho el domingo a las 11:30h en el Palacio de los Deportes de Madrid, con la intriga de las bajas del conjunto colegial.
Autor: Rubén Moncayo

